domingo, 20 de marzo de 2011

Bien, queridos lectores, nuevamente pisando la Península Ibérica, mi compromiso con la Historia de España no puede esperar; sigamos:
El heredero de Juana "La Loca", nieto de los Reyes Católicos, sería Carlos I, posiblemente el rey-emperador más poderoso que ha existido en la historia: Pero mira por donde fue alumbrado en un retrete; como lo oyen. Nació en la ciudad de Gante, en los Países Bajos, en el año 1.500, donde residían sus progenitores, antes de recoger la corona de Castilla, porque su padre, Felipe "el Hermoso", hijo de Maximiliano I de Austria, era Duque de Borgoña y Conde de Flandes y de un montón más de ciudades de las actuales Bélgica y Holanda. Pues bien, resulta que estando doña Juana, ya a término de su embarazo, en un banquete, sintió un dolor de tripita, y no tuvo otra ocurrencia que deducir que iba floja de vientre, con lo que abandonó el convite y se fue a toda prisa a hacer sus necesidades; y lo que hizo fue un heredero: Carlos.
Este Carlos, que como puede deducirse nunca había estado en España, ni hablaba nada de español (ni de catalán), era rubio y de rojas mejillas, bebía como un cosaco, sobre todo cerveza, comía como la pantera de Java, y no tenía ni idea de las costumbres españolas, no podía hacerse cargo de la corona hasta cumplir los 17 años.
Mientras tanto, en España, regentaba el reino castellano el cardenal Cisneros, como vimos con anterioridad. En 1.517, los barcos del cortejo real, que llegaron a España, se equivocaron de puerto y fueron a desembarcar en un puertecito de pescadores llamado Tazones, perteneciente a Villaviciosa, en Asturias. Excuso decir el susto de aquellas gentes ante semejante, e inesperado, espectáculo de lujo y boato, y que no tenían claro si eran amigos o enemigos.
El poder efectivo de Carlos I en España derivaba de la herencia de sus padres y abuelos. Ahora poseía el patrimonio de la casa de Austria (por su abuelo Maximiliano) que abarcaba gran parte de los condados y señoríos germanos, siempre a la greña entre ellos (Alemania no existió como país hasta la segunda mitad del XIX);la herencia de la Casa de Borgoña y Flamenca (por su padre) y finalmente las posesiones aragonesas e italianas, de su abuelo Fernando "El Católico" y las castellanas y de las Indias occidentales, de su abuela Isabel "La Católica". Solo le quedaba por conseguir la corona de Emperador del Sacro Imperio Germánico, como continuador de Carlomagno. Pero primero había que asegurar su posición de rey de España; y no era fácil.
Para empezar, ni siquiera pudo entrevistarse con el regente Cisneros, que le hubiera orientado un poco, porque el cardenal murió por el camino, cuando iba a recibirle. De modo que entró en España con una corte extranjera, dispuesta a imponer su mando y saquear a los "paletos" españoles, que comían ajos, en vez de coles de Bruselas, con costumbres flamencas y sin hablar ni papa de español. Conclusión, que en España se lo pusieron crudo y le exigieron recorrer las distintas cortes jurando sus particulares leyes y fueros, o si no ellas no le jurarían pleitesía como rey.
Lo hizo a regañadientes, porque a cambio exigió un tributo, un impuesto, para reunir el dinero necesario que le permitiera marchar para ser coronado emperador de Alemania. Las cosas que no habían empezado muy bien, acabaron muy mal. El rey Carlos se fue a Alemania con la pasta, pero en España (sobre todo en Castilla) se montó una tremolina muy seria, que acabó en guerra. La rebelión, se conoce como la Guerra de las Comunidades que, aunque acabó con la decapitación de los tres principales cabecillas (Comuneros): Padilla, Bravo y Maldonado, sirvió para que, en lo sucesivo, tanto el rey, como sus camaradas holandeses, tuvieran claro que con los españoles (los de entonces) no se jugaba. Carlos consiguió (mejor diríamos que la compró) la corona germana, a la muerte de su abuelo Maximiliano, que era el titular, y se propuso cambiar la estructura medieval de un imperio heterogéneo, unido bajo el arbitraje del emperador, por la fuerza del ejército imperial, pretendiendo forzar a todos aquellos territorios, a mantener la unidad, acatando una única religión: la católica, de la que él mismo se consideraba adalid.
¡Error enorme! porque la cuestión acabó igualmente en una guerra en centroeuropa, y además forzó la contrarreforma luterana. Y Lutero era un hueso muy duro de roer. Además, al coronarse Carlos como emperador, habia perdido su oportunidad de conseguirlo, el otro candidato: Francisco I de Francia, que desde entonces se declaró su enemigo mortal durante el resto de su vida.


Dice Ramón y Cajal en su tratado "Reglas y Consejos sobre Investigación Científica":
"Los preceptos dictados por Descartes, a saber: "no reconocer como verdadero sino lo evidente, dividir cada dificultad en cuantas porciones sea preciso para mejor atacarlas, comenzar el análisis por el examen de los objetos más simples y más fáciles de ser comprendidos, para remontarse gradualmente al conocimiento de los más complejos, etc.," son reglas que nadie deja de emplear indistintamente en el estudio de toda cuestión dificultosa. El mérito del filósofo francés estriba, no en haber aplicado estas reglas, sino en haberlas formulado clara y rigurosamente después de haberlas aprovechado inconscientemente, como todo el mundo, en sus meditaciones filosóficas y geométricas".
Durante toda esta semana he podido comprobar que dos son los acontecimientos que aportan materia para comentario, si queremos exceptuar las golferias y corruptelas, tan cansinas como delictivas aunque Rajoy diga que sigue pasando página y mirando para otro lado: El terremoto de Japón y la crisis de Libia, ya internacionalizada, más o menos. Hoy voy a hacer unas reflexiones sobre el dramático siniestro asiático:
Se han dicho muchas cosas sobre el asunto en cuestión y a mi modo de ver no todas acertadas y algunas totalmente equivocadas o tendenciosas. Para empezar observo que la palabra Tsunami se utiliza para cualquier desborde marítimo, y no estoy de acuerdo. En la costa oriental japonesa tuvo lugar un terremoto y, como era de esperar, menos los previsores japoneses que al parecer no lo concebían (?), un maremoto, fenómeno que secunda siempre al primero, cuando el temblor tiene su origen en el mar, toda la vida de Dios. El nivel del mar subió bruscamente y arrasó una buena parte de la línea costera, hasta una distancia determinada. Repito ¿Es que esto en Japón no se sabía? ¿Como es posible que tantas centrales nucleares estuvieran construidas a tan poca distancia del mar? ¿Y como es posible que se bloqueara la bomba de refrigeración sin que existiese un segundo o un tercer sistema de emergencia, y a distintos niveles, no siempre a ras del suelo? Porque en realidad la simplicidad teórica de una central nuclear, exige un diseño y construcción cuidadoso y un control exquisito, como las naves espaciales de los proyectos Apolo, donde los astronautas llegaron a la Luna en una especie de lavadoras impulsadas por el motor de un 600.
Su funcionamiento se basa en la fisión del átomo, es decir que el núcleo (donde residen los protones y neutrones unidos por fuerzas que usan su energía para mantenerlos arracimados) de un átomo pesado, por ejemplo Uranio, se bombardea con neutrones (que al no tener carga no son atraídos por fuerzas positivas y negativas, y no se desvían) con una energía mayor que la que mantiene unidos estos elementos del núcleo, y este se hace trizas. Entonces tiene lugar una dispersión de grupos de neutrones y protones que dan lugar a otros átomos menos pesados (con menos protones y neutrones) de forma que la energía que antes mantenía unidas a muchas de estas partículas ya no se usa para este fin y se pierde en forma de calor. Los neutrones que salen disparados, aislados y sueltos por todas partes golpean otros núcleos y de esta manera se produce una reacción en cadena.
¡Bueno, pero eso es una bomba atómica! En efecto, la diferencia es que en este caso para controlar la reacción no se permite que todos los neutrones desperdigados lleguen hasta otros núcleos de Uranio y los golpeen, valiéndose de la introducción en la cubeta (reactor) donde el Uranio está sumergido en agua, de unas varillas (barras de control) fabricadas con una aleación de plata, indio y cadmio, que es capaz de detener muchos neutrones en su camino; si las barras se introducen mucho en la cubeta frenan muchos neutrones, y si se introducen menos permiten más colisiones (menuda tontería).
En definitiva que el calor producido en esta reacción evapora el agua del reactor, donde estan sumergidas las barras de control y las de Uranio, vapor que sale por un conducto y mueve una turbina produciendo electricidad, enfriandose otra vez en un sistema regrigerador mientras unas bombas completan el circuito para seguir metiendo agua fría en el reactor; vamos, algo parecido a las locomotoras de vapor que usan carbón en vez de uranio para calentar el agua y cuyo vapor, en lugar de mover una biela, mueve las palas de una turbina. Y no hay más.
Ahora bien se plantean una serie de condiciones de seguridad elementales: primero, el circuito del agua tiene que estar siempre en funcionamiento o el reactor seguirá vaporizando agua y se quedará sin agua que calentar y achicharrará toda la instalación hasta que la derrita. Por tanto las bombas deben estar protegidísimas, aseguradas, a un nivel del suelo que evite que se mojen, con suficientes unidades auxiliares que funcionen con diferentes tipos de motor y un régimen de agua que nunca pueda llegar a faltar. Las bombas no pueden pararse y el agua no puede faltar. Y esto ha fallado, por usar agua de mar y abaratando gastos en asegurar su transporte en la misma línea costera.
Por otro lado, si el delicado control de la reacción nuclear es tan tonto como meter más o menos unas barras metálicas dentro del agua del reactor, amigos el ser humano no puede tener el más mínimo fallo, en la construcción de tales centrales, manejando algo tan delicado como la fisión nuclear mediante una tecnología de mecano infantil; y no digo nada de la fusión, que sería la auténtica panacea. No obstante, yo que soy defensor del uso de este sistema de producción de energía, en vez de esas estupideces de los molinillos o los paneles solares que solo dan para una ducha, creo que hay que volver a invertir mucho dinero en la investigación para que la energía nuclear sea uno de los principales sistemas de obtener la necesaria energía en un futuro lo más inmediato posible, más seguro y valiéndose de una pericia tecnológica segura y avanzada.
Se dice que Japón no ha dado ni está dando todas las informaciones; pues no nos rasguemos las vestiduras porque ningún gobierno español ha tenido los reaños suficientes como para explicar la verdad de lo ocurrido con el asunto de "la colza", algo de lo que ya nadie habla y que dejó casi tantas víctimas como un terremoto.
Según Calderón de la Barca:
"Y advertid que es baja acción,
que solo a una fiera toca,
madre de engaño y traición,
el halagar con la boca
y matar con la intención".

Buenas noches

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