sábado, 27 de octubre de 2012

El 6 de Diciembre de 1904, en su mensaje anual al Congreso, el presidente Theodore Roosevelt anuncia la voluntad norteamericana de intervenir en los países de América Latina, ejerciendo un poder de policía internacional, en el caso de que alguno de ellos no actue con eficiencia razonable y decencia en asuntos sociales y politicos, o no cumpla con sus obligaciones financieras respecto de otras naciones. El mensaje, que será conocido como "Corolario Roosevelt a la doctrina Monroe", justifica las pasadas intervenciones en Cuba y Panamá, y sugiere a las naciones europeas que no intenten cobrar compulsivamente sus deudas, como lo han hecho en Venezuela.; EEUU será su gendarme. El Corolario refrendaba la frase en la que Roosevelt resumió irónicamente su política: "habla suavemente pero con un garrote en la mano".
 
Calderón de la Barca, en "El Laberinto del Mundo" nos recordaba:
¡Oh que bien dijo el que dijo
que la felicidad era
de los vicios inventora,
y de las delicias maestra".
Claro está que no tengo, ni por aproximación, la misma perspectiva de mi patria que los partidos de la oposición y sus colaterales, pero no me cabe la menor duda de que algún dato se me está escapando o es que yo no contemplo tampoco la misma España que nuestro rey, que el presidente del gobierno, el resto del gabinete ministerial y de su partido. Es desconsolador. Cuando escucho al jefe del estado decir que esto marcha gracias a las reformas, allí en la India de los indios (donde los elefantes son sagrados y no se les puede molestar), a Rajoy que no pasa nada y que lo que hay que hacer es dialogar, a Cospedal que el estado de las autonomías es el sistema que más ha enriquecido a España, a Montoro que al año que viene (dentro de pocos meses) empezamos a crecer (él ya no creo), Soraya Sainz de Santamaria que no hay nada que cambiar en la estructura del estado, el príncipe que en Cataluña no pasa nada y que no es un problema... pero más del 25% de los presuntos trabajadores españoles estan en el paro; sobrepasan el 30% en Andalucía (que ya no puede pagar ni las medicinas, ni los sueldos, ni las deudas, imagino que, como en Cataluña por culpa de España, donde, naturalmente, sí pueden empeñarse en los gastos, los fastos de la independencia), Extremadura y Canarias (en total pasan del 30% de paro 16 provincias de la mitad sur de España); con cifras y cuentas semejantes en Alemania votaron a Hitler. Casi 1 millón ochocientas mil familias no ingresan un duro, Cáritas ya no da abasto para ayudar a comer a los ciudadanos, las empresas cierran por decenas de miles y los jóvenes huyen del país a Alemania, donde tampoco es que aten los perros con longaniza, y otros paises de Europa, América, Asia y Occeania para poder agarrarse a un futuro que les permita una ilusión aunque sea un espejismo..., pero todo marcha. Es más, existen políticos en activo o en pasivo del mismo PP que ya no ocultan que esto así no va por buen camino. Pero no pasa nada.
Un magnífico artículo de Fernando Díaz Villanueva del 21 de Octubre dejaba claramente demostrado que el ciudadano español es un esclavo al servicio del estado (si no me equivoco teoría totalmente comunista) en vez de ser al contrario, pues, para los trabajadores de clase media, la mitad del ejercicio, esto es 6 meses al año, trabajan exclusivamente para hacienda a base de impuestos, debido, principalmente a la monstruosidad del aparato estatal que se ha construido desde que se instituyó la calamitosa "democracia" que para España significa que aquí todo el mundo hace lo que le viene en gana, y no pasa nada. Insiste don Fernando en que el modelo de estado está agotado, que es injusto e insostenible y que hoy España no produce nada más allá del folclore, el cual, por otro lado, gasta lo que no tiene (hace décadas). Y traigo esto a colación para que nadie piense que yo soy un derrotista. Mientras tanto la gentuza de la izquierda reclamando el "estado del bienestar", es decir el sistema que a nosotros nos ha hundido y a ellos les ha encumbrado.
Soy consciente de que este blog tiene una mayoritaria presencia de lectores estadounidense, de hecho más que españoles, y a ellos quiero dedicar una advertencia. Cuidado amigos del otro lado del Atlántico, porque la historia contemporánea de los EEUU nos demuestra que también se relajan en un falso estado de bienestar que se les está viniendo abajo en caida libre. En realidad, a principios del pasado siglo, los Estados Unidos de Norteamérica se encontraban todavía en fase de creación (en 1898 nos robaron Cuba, Puerto Rico y Filipinas con un ejército mediocre, aunque todavía mejor dotado que la calamidad de las fuerza españolas mal armadas, mal vestidas, mal comidas y desmotivadas ante la enorme corrupción en los estamentos militar, político y empresarial; y es que la corropción en España no es nada nuevo. Ya dijo Schpenhauer que España era una nación admirable porque se trataba de 25 millones de ladrones robando al mismo tiempo y todavía no habían acabado con ella, y esto en el siglo XIX). Aquella sociedad americana pobre y ramplona de principios de siglo dió un salto hacia un estado de bienestar a raiz de la Primera Guerra Mundial, para volver a caer en la miseria (gran miseria rural) social, e industrial. Volvió a un nuevo estado de bienestar como consecuencia del negocio empresarial de la Segunda Guerra Mundial que trataron de mantener con la Guerra del Vietnam y la interminable Guerra Fría. La industria bélica ha sido siempre la salvadora de las crisis de los EEUU cuyos políticos han utilizado el patriotismo emanado desde el Tío Sam hacia los ciudadanos, que dan por buenas las muertes de miles y miles y miles de jóvenes para obtener la contrapartida de sostener las barras y estrellas muy altas ante el mundo, como sus soldados la izaban en la famosa foto del monte Suri Bachi de Iwo Jima. Pero igualmente el sistema social yanqui se encuentra agotado al servicio de demagogias propagandísticas pre-electorales que tratan de  ocultar una realidad social muy pobre e injusta basada en un capitalismo voraz; y hace mucho que los EEUU no se implican en una gran guerra...  ¡Cuidado! Pues en esas estamos, Europa sangrando por sus cuatro costados (uno de ellos España) por un ébola que no saben como tratar y los EEUU intentando vacunarse de la misma enfermedad con agua azucarada.
Recordaré que ya Sénaca, con visión profética, presagiaba un más allá de gran océano, un nuevo mundo de promesas y futuro:
"Vendrán al fin con paso perezoso
los siglos apartados en que el hombre
venza del mar Océano las ondas,
y encuentre al cabo dilatadas tierras.
Descubrirá otro Tiphis nuevos Mundos
y no será más Tule el fin del Orbe".
 
Que descansen.