domingo, 6 de noviembre de 2016

Amigos lectores, creo que en alguna ocasión ya he tratado someramente este tema: no soy ni el primero ni el único que afirma que el marxismo y el fascismo/nacismo han tenido su origen en la misma "célula madre". De hecho Francois Furet y Ernst Nolte han dejado claro, de manera independiente en sus relaciones epistolares, puesto que sus principios base, sus ideologías éticas difieren fundamentalmente, aunque en variedad de puntos llegan a coincidir, que, en efecto, las fanáticas opiniones de Mussolini y de Lenin habían partido de un socialismo ultrarrevolucionario y que "el sistema liberal, en lo que ofrece de contradictorio y de indefinidamente abierto hacia el futuro, constituyó la matriz de las dos grandes ideologías, comunista y fascista". Insisten estos historiadores que "en el plano práctico, el exterminio de la burguesía realizado por Lenin en nombre de la abstracción de la sociedad sin clases, crea un pánico social en el punto de Europa más vulnerable a la amenaza comunista, ocasionando el triunfo de Hitler y del contraterror nazi". En otras palabras, el desarrollo del marxismo ideológico y su aplicación en la economía y sociedad de los pueblos de manera fanática, furiosa, cruel y homicida de personas, creencias y derechos fundamentales, favoreció, como método de defensa o vacuna, el éxito rotundo de los nacionalismos extremos del polo opuesto: fascismo y nazismo. Tengamos en cuenta que el marxismo partió, en el siglo XIX, de una teoría económica y pasando por una filosofía social se transformó en una acción política popular; el fascismo/nazismo surgió tras la Primera Guerra Mundial, como daño colateral de una crisis europea no resuelta en el Tratado de Versalles, sino todo lo contrario, encarnizada por el mismo.
En algunas culturas semejante dicotomía parece amortiguarse por una mayor experiencia compartida de convivencia de opuestos: así es indudable que la izquierda en Francia tiene su origen en la Revolución Francesa, efecto tan arraigado en los chovinistas afectos históricos galos, pero este no es el caso de Rusia, tan poco revolucionaria como acomodada y obediente a la dictadura del "padrecito" zar y sumisa a las doctrinas del pope del lugar, durante siglos y siglos, aunque ello conllevara un enorme sacrificio de los administrados en todos los órdenes materiales.
Es una evidencia indiscutible que no puede entenderse el nazismo/fascismo y el comunismo, el uno sin el otro; ambos principios son equiparables. Más no así los finales. El fascismo tuvo su desarrollo entre una sociedad de muy dudosa disciplina social, política y moral, como es el italiano, como prueba que a medio conflicto bélico cambió el interés del pueblo, como el viento cambia sobre las velas de un barco, y donde dije digo, digo Diego o lo que es igual, donde dije viva Mussolini, pues le asesino y vivan los yanquis.
Los otros dos sistemas son más dignos de estudio: la difusión de la doctrina nazi, impuesta a su mismo pueblo, el elegido, mediante la convicción erudita de un líder necesario y suficiente, hacia otras culturas y naciones, se llevó a cabo mediante la invasión militar de países sometidos por la fuerza y el terror de los ejércitos y las armas de millones de gentes del pueblos alemán elegidos como "hijos" entusiastas de un caudillo levantado en andas por la nación alemana, valiéndose de una de las muchas trampas que esconden los sistemas democráticos  dentro de sus urnas. Hitler pretendía extender su dominio invadiendo físicamente y sometiendo a sus vecinos, y a los vecinos de sus vecinos, siempre atravesando fronteras con sus Panzer, su Wehrmacht y su fiel Gestapo, al más puro estilo teutón, vándalo, burgundio o turingio, por ejemplo.
No es este el caso de Stalin y de los ideólogos Comunistas. Ellos no invaden por tierra, (si exceptuamos la opresión ideológica mantenida mediante el terror militar de los países del Pacto de Varsovia) invaden las ideas, quebrantan las almas, destruyen el pasado, las epopeyas, los testimonios de los pueblos y las personas, someten por el pánico a su mismo pueblo y sus personas, a cambio de una idílico estado cuya justicia social se base en el odio y el desprecio a todo aquel que no opine de igual manera intentando socavar sus cimientos sociales estén tan lejos como estén mediante la acción política. En otras palabras, estos dos sistemas dictatoriales tuvieron un mismo origen pero un final diferente: El nazismo es un cáncer que se disemina por contigüidad y el marxismo/comunismo por metástasis. El nazismo murió con su líder, mientras el marxismo/comunismo/socialismo sobrevive infiltrado en todos los países del globo, como ahora intenta hacer el islam, aunque hoy día en el occidente se hayan travestido de ideologías democráticas.
A pesar de todo, en los continentes desarrollados, tras la caída del muro de Berlín, y el demostrado fracaso de las políticas de izquierdas, que tantos se resisten a admitir, la dispersión de los criterios y doctrinas marxistas pareció llegar a tocar fondo en el seno de las sociedades de fundamento capitalista, digamos las sociedades "libres". Los nuevos "popes" doctrinarios de libertades benefactoras para "el pueblo", para "el trabajador" tenían que introducir algún factor de corrección en sus discursos para resultar creíbles a esas porciones tan numerosas de ciudadanos que tan bien podían arrastrar con sus flautas para desestabilizar gobiernos, estados y sistemas que parecían apetecibles y sencillos de embaucar, como es el caso de España, insuficientemente cicatrizada de una guerra civil, o guerra del odio entre vecinos, mal informada, o mejor totalmente desinformada e ignorante, en modo de autodestrucción nacionalista de sus propias raíces, de su historia y del progreso social, económico y político conseguido.
Pero la acción de las células reivindicativas de nostálgicas doctrinas de las malparadas y decepcionantes izquierdas, y tras un periodo de estupor, allá en los años noventa, ha vuelto a la carga infiltrándose en las sociedades occidentales haciendo uso de los mecanismos más depurados, y variopintos. Naturalmente valiéndose de la indefensa, impotente y desarmada por sus propios principios, democracia, para deslizarse por entre sus costuras, y creando otras paralelas cabezas de puente útiles a sus fines, como los partidos verdes, los animalistas (antitaurinos), radicales independentistas, terroristas de diverso cuño, populistas, partidos republicanos, anarquistas y como no los emboscados socialistas. Para alcanzar su fin, esto es la desestabilización de los sistemas capitalistas occidentales, se pueden asociar a cualquier grupo islamista (palestinos, iraníes, kurdos, etc.), cualquier dictadura de corte marxista o asociaciones de pretensión intervencionista y de estricta, escrupulosa, fanática e intransigente  doctrina (masonería, illuminati, bilderberg), gran cantidad de ONG y asociaciones populares (organizaciones de padres de alumnos, judiciales, de acción política, feministas, juveniles, culturales y docentes) y valiéndose de los medios de difusión para provocar (prensa presuntamente humorística) y de los tecnológicos e informáticos más avanzados (las redes). Se llaman a sí mismos demócratas, y dan lecciones de moral, de ética, decencia e integridad, pero atacan a la religión cristiana (y especialmente la católica, solo la católica), la única que defiende valores de compasión, humanidad, consideración y tolerancia hacia los semejantes, caridad y respeto a la vida, y, en cambio, apoyan al asesino islam; acometen a la propiedad privada, a la libertad de culto y de enseñanza y a la capacidad del individuo para prosperar por su propio esfuerzo, negando ayudas oficiales a todo el que no participa de sus ideas.
En fin, a todas las personas del mundo occidental libre, mucho ojo y vayamos tomando conciencia de que ya tenemos al lobo dentro del redil, con mil disfraces, y se nos va a comer las ovejas; y lo que es peor, no extrañe a nadie que un buen día surja un mesías de ultraderecha, algo que ya estamos vislumbrando en diversos países europeos y en EEUU, que nos lleve, de nuevo hacia otra calamidad armígera, hoy, potencialmente, mucho más desastrosa.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Ortega y Gasset navegaba, en sus reflexiones sobre las masas, sobre que:
"La sociedad es siempre una unidad dinámica de dos factores: minorías y masas. Las minorías son individuos o grupos de individuos especialmente cualificados. La masa es el conjunto de personas no especialmente cualificadas... La muchedumbre, de pronto, se ha hecho visible y se ha instalado en los lugares preferentes de la sociedad... Masa es todo aquel que no se valora a sí mismo -en bien o en mal- por razones especiales, sino que se siente como todo el mundo... Hoy asistimos al triunfo de una hiperdemocracia, en que la masa actúa directamente sin ley, por medio de presiones materiales, imponiendo sus aspiraciones y sus gustos... ahora cree la masa que tiene derecho a imponer y dar vigor de ley a sus tópicos de café. Yo dudo que haya habido otras épocas de la historia en que la muchedumbre llegase a gobernar tan directamente como en nuestro tiempo. Lo característico del momento es que el alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el denuedo de afirmar el derecho de la vulgaridad, y lo impone dondequiera..."
Bueno no creo que haga falta más ampliación de la idea. No obstante para las víctimas de los últimos planes de estudio he de informar que Ortega y Gasset era una sola persona, no dos; fue un filósofo español de gran renombre, catedrático de metafísica y meritorio académico de la Real de Ciencias Políticas y Morales, que vivió en la primera mitad del siglo XX. Aclarado este extremo añadiré que hubo una época en que nadie, en el mundo de la cultura, en el orbe intelectual, se hubiera atrevido a llevarle la contraria, claro que eso era antes de la Rebelión de las Masas, pero ahora, cuando "todo el mundo es masa", no puedes descuidarte de la opinión de intelectos como los de Belén Esteban, de Zapatero, de Neymar, Bibiana Aido, el mismo Pedro Sánchez y toda la troupe del populismo, estalinismo o anarquismo galopante, influyente e imperante, sus adeptos y sus votantes, vamos dos terceras partes de España. Y por qué no de enajenados como Trump, Putin, Faraje o Cameron; Berlusconi... y todos los populistas, estalinistas y  anarquistas, sus adeptos y votantes del mundo occidental; al menos dos terceras partes de los habitantes de Europa y América del norte.
En todo me remito a las reflexiones de Ortega, quien en el año 1937, fecha de la primera edición de su irrepetible obra, no podía imaginarse los límites de ignorancia, cretinismo, arrogancia y coacción  que la masa ha alcanzado en el primer decenio del siguiente siglo, cabalgando sobre la mula que denominan democracia y que les es útil para toda desventura, ultraje y acometida. El mundo occidental es una enorme Gotham, sin un Batman que la redima, una Sodoma que acabará sus días de dominio corrupto bajo el fuego purificador de la necia fascinación, el fanatismo musulmán, como acabó la refinada y corrompida Roma que dobló la cerviz ante la bestialidad invasora de las tribus del norte europeo.
A raíz de la Revolución Francesa, las clases dominantes intelectualmente, la nueva nobleza burguesa, la aristocracia detentora del capital, convencidos de poder controlar las masas, dio rienda suelta a sus exigencias sociales entregándoles un juguete que llamaron democracia, algo así como dejarle a un niño un revolver cargado y las masas se rebelaron e impusieron su doctrina de taberna de arrabal, el triunfo, como Ortega proclama, de una hiperdemocracia, la imposición de la vulgaridad y -añado yo- la política más necia y antipatriótica que se ha conocido en siglo y medio en España. Del marxismo estalinista hablaremos otro día.
Ah, por cierto, José Ortega y Gasset no era fascista, fue defensor, para su desgracia, de la segunda república española, fundando con Pérez de Ayala y Marañón (estos sí son dos personas distintas) una especie de partido político al respecto, algo de lo que tuvieron que arrepentirse años después a tenor de como se produjo este indecente tiempo político.

viernes, 12 de agosto de 2016

Quien no ha tenido la oportunidad de relajarse en horario postprandial con esos telefilms del oeste en que una caravana de colonos, dirigida con frecuencia por un listillo que se lo sabe todo y manda mucho, divisa a lo lejos un remolino de buitres volando en círculos alrededor de un arrasado campamento minero masacrado sin compasión por los malísimos pieles rojas. Naturalmente el jefecillo y dos o tres de los más hábiles tiradores, entre los que se suele encontrar un viejales que mastica tabaco, pero que donde pone el ojo pone la bala, o, en su caso, el capitán de caballería que escolta a la comitiva, a ser posible John Wayne, el teniente y otros dos, cabalgan a toda prisa hacia el lugar de autos para reconocer por las flechas cual había sido la tribu asesina. Bien pero el caso es que los buitres, que siempre están a la que salta, suelen asociarse a las correrías de matones, ya sean humanos o cazadores del reino animal para obtener el mayor provecho posible de los despojos, aunque sean putrefactos, de las matanzas de los demás; esa es su condición.
Y yo por qué estaba contándoles esta película... Me había venido a la memoria algo con similitudes... veamos... ¡Ah! si, no sé si se han enterado que Putin, ese enano de pequeños ojos que siempre mira al suelo y nunca a la cara, esta de noviazgo con Erdogan, el otro que los cerebros europeos están empeñados en metérnoslo en casa, y que ha demostrado no pararse en bobadas como los derechos humanos, el respeto a las leyes internacionales y cualquier cosa que no sea apoyar su tiránica dictadura otomana, algo así como la enfermedad que le acosa al inmaduro Maduro. Pues señor, en nuestra película del oeste, Putin representa a los buitres y el otro pájaro al degenerado paisano al servicio de las autoridades incompetentes que, bajo cuerda, vende whisky y rifles a los renegados pieles rojas, léase islámicos, causantes de tanto dolor y pesadumbre.
Obviamente John Wayne no tiene nada que ver con ninguno de los dirigentes políticos europeos o americanos en cuanto a rudeza, decisión y amor por la justicia. Pero como en esta películas de sobremesa me suelo quedar frito, pues no me entero nunca del final. Lo que sí puedo asegurarles es que si Putin, motu proprio, tiene más peligro que una piraña en un bidé, unido al sátrapa turco ni les cuento. Vayan buscando refugio en el sótano que vienen los indios.
Y a propósito de crímenes, una reflexión dedicada a las policías española y portuguesa, y de paso a las del resto de Europa (bueno la belga que se quede en su casa). Ya a nadie le cabe la menor duda de que los incendios que cada año, y este especialmente, tienen lugar en la Península Ibérica, son provocados de manera intencionada y a aquellas personas que tienen dos dedos de frente, que no son tantas, salvo que tengan la mala costumbre de asistir de manera asidua a una tertulia radiofónica o televisiva en las que cuando se agarra un tema de notoriedad se le da tantas vueltas que se acaban diciendo soberbias gilipolleces, tampoco les cabe duda de que se trata de delitos graves contra las personas, sus bienes y el medio ambiente que a nadie pertenece. Parece que las diferentes fuerzas del orden se esfuerzan al máximo en localizar y detener a los culpables... ¡Huy! Perdón, presuntos malitos. Otra cosa es que se los detenga y el/la juez de turno considere que debe aplicar con todo rigor la ley, es decir, que debe hacer justicia, vamos. Y si ello se consigue, que ya sería un puntito, aquí se terminó el cuento y colorín colorado.
Pero vayamos más allá. Como he escuchado esta mañana, no sé a quien, pero con muy buen sentido, los incendios se combaten en invierno, vamos, que menos dedicar dinero a unas elecciones tras otras, y más pensar en las personas, y ya está dicho todo, porque esto nos lleva a un tema que tocaremos otro día. Y por otro lado, a nadie se le ha ocurrido pensar que tras estos actos hay algo más. Porque yo me pregunto ¿Cuál es la consigna a la obedecen esta canalla? Eso es lo que hay que investigar, porque lo que nadie, o casi nadie (la consejera de Medio Ambiente sí lo ha dicho) ha tenido huevos para decir es que se trata de actos de terrorismo, otra forma de terrorismo, pero dirigido a un fin similar al de los asesinatos directos, a saber, destruir la sociedad occidental capitalista. Lástima que nadie se haya esforzado en intentar averiguar si el incendiario, al tiempo que cometía su crimen... ¡Perdón! presunto crimencito, había gritado ¡Alá es grande!, que en breve se completara en: ¡Alá y Putin son grandes!
Y como nuestros próceres tienen la costumbre de ahuyentar al maligno, que mira que molesta a la conciencia, con gestos solemnes, pues vaya por mi parte un ramo de flores, una velita y un minuto de silencio ante una catástrofe cuya dimensión no se quiere reconocer, ignoro por qué, ni investigar como Dios manda, aunque la destrucción de nuestro valores, morales y materiales, esté llegando a la ruina total, y la recomendación a las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia de que menos esfuerzo vano y de corto recorrido y más seguir al enemigo hasta su cubil y destruirlo definitivamente. Yo, sin ánimo de faltar.

jueves, 4 de agosto de 2016

¿A que peligrosas especies zoológicas estamos alimentando con nuestra comida, en nuestros platos y dentro de nuestra casas, esas que llaman democracia? Porque, que surjan abortos intelectuales del orden de Kim jong-un, Mugabe, Teodoro Obiang, Zenawi o Gadafi, es algo inevitable en un mundo propicio para la esclavización del hombre por el hombre, pero que la gente se preste a dar voluntariamente su beneplácito, su licencia para manejar los destinos de una nación, léase su voto, a descerebrados patológicos, es algo a lo que nunca podré acostumbrarme. Que todavía haya quien apoye al retrasado mental de Maduro, al narcisista neurotiforme de Putin, al inútil de Hollande o al psicópata social de Trump o, por qué no, al soberbio resentido socialista español Pedro Sánchez, y tantos otros, es fehaciente prueba de que la selección natural no ha concluido su labor evolutiva al llegar al Homo Sapiens. La estupidez, la maldad y, en general, los siete pecados capitales (para los de la Logse: soberbia, gula, lujuria, avaricia, pereza, ira y envidia), al igual que las radiaciones ionizantes (radiación atómica o ultravioleta) tienen carácter acumulativo a medida que se ejercitan. Es decir que si se les concede un dedo de la mano se van tomando el brazo y el cuerpo entero hasta destruirlo. Y un cuerpo gravemente debilitado, como en  este caso es Europa y Norte-América, afectado de sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), cualquier germen que lo asalte, por ejemplo un par de islámicos dementes, valga la redundancia, acabará poniéndolo de rodillas.
Hay quien ha comparado la actual situación en el Viejo Continente con la caída del Imperio Romano, debilitado por haber arrastrado una política corrupta y frívola, por la  pérdida de sus principios y su autoridad y de su capacidad de estado, algo que Europa todavía no ha conseguido enarbolar, y creo que yo fui uno de ellos. Pero los ataques coordinados y sucesivos de tribus germanas, godos y hunos es un fenómeno difícilmente comparable con la picadura de algunas avispas con barba y turbante. El principal enemigo de occidente es su incapacidad para renovar sus columnas, sus apoyos, reforzar los principios que son inmutables para nuestra civilización con nuevos preceptos, paradigmas y normas que refresquen modelos de estructuras acordes con las demandas más actuales. Pero si todavía el mundo político occidental basa sus ideales en las derechas y las izquierdas, en las bondades del marxismo o del fascismo/nazismo, en el espíritu filantrópico de la república sobre la monarquía o viceversa, capitalismo vs. anarquismo/comunismo o liberalismo ante patriotismo, vamos, si todavía no ha salido ninguna nación occidental (los nórdicos tampoco) del siglo XIX, si nos mantenemos lamiéndonos las heridas de las guerras de la centuria anterior, tanto las civiles como las territoriales o europeas, si somos incapaces de cepillar el polvo de miserias pasadas que nos acosan y no nos dejan soñar con un progreso brillante, universal y dirigido a las personas, pues llegan los hijos de... Saladino, conjurados en un odio medieval, principalmente a la vida y mediante una silente invasión gota a gota, impondrán sobre nuestras sociedades, su cultura e historia (que muchos occidentales niegan y odian) sus desarrapadas costumbres de esclavitud, violencia y suciedad. Pero si a estos energúmenos musulmanes el cerebro no les da ni para concebir un dios de vida, de prosperidad social e individual y de amor, si el islam es un cadáver maloliente, tan anciano que no ve, ni puede andar, ni sabe reír, ni ama la vida, anquilosado hace mil años en los páramos de un desierto sin agua, sin alegría, sin bosques ni flores ni otros sueños que la muerte, el polvo y los escorpiones . Lo malo es que occidente, con sus majaderos y discapacitados intelectuales subidos al minarete político y llenando la cabeza de los ciudadanos de resentimiento por un pasado "pret a porter",  democracias de purpurina imposibles de digerir y otras necedades, está, hoy por hoy, indefenso ante su propia fragilidad por agotamiento del sistema, y tipos como los enunciados al principio, peligrosos en extremo, cada uno a su estilo, roerán nuestras vidas y la de nuestros hijos y nietos, hasta no dejar más que miserias humanas que ya se encargaran de liquidar del todo las termitas islámicas u otros parásitos devoradores de los andamiajes de la civilización humana más avanzada tecnológicamente.

jueves, 28 de julio de 2016

¡Pero de qué se escandalizan los político, periodistas y jueces ahora! De que los catalanes están echados al monte; de que se pasen las órdenes del Tribunal Constitucional, del Supremo o de cualquier otro tribunal por las ingles; de que Cataluña sea un refugio de mafias independentistas, del más puro nacional socialismo y de odio a España y a todo lo español.  Pues yo no me sorprendo en absoluto. ¿Y de quién es la culpa? pues de todos ustedes, que usan la "democracia" para su medro, pero que les faltan cojones para haber dado un puñetazo en la mesa hace mucho tiempo para impedir la destrucción de esta nación. Claro que viendo el papelón que están haciendo durante los últimos meses... Para empezar Cataluña está gobernada por una panda de extrema izquierda, de anarquistas y de antisistema, lo que significa que la democracia, el estado de derecho y Cataluña les importa una puñeta; no quieren gobernar un estado independiente, vamos que no quieren gobernar nada. Su tribuna no es un parlamento sino la calle, la revolución marxista y el enfrentamiento violento con los poderes del estado; su intención es destruir nuestro sistema y establecer una cabeza de playa revolucionaria marxista/anarquista en Europa. ¿Y quien los apoya? pues los votantes catalanes. Cuantas veces habré explicado en este blog los graves perjuicios de la democracia y del estado de las autonomías en España. Que en un país de botarates iletrados hay armas que no puede entregárseles al pueblo del mismo modo que a un niño no puede dejársele jugar con una pistola cargada.
Repito, esta chusma catalana no tiene ningún interés en el parlamento catalán, en una república catalana democrática, unida a la Comunidad Europea y a la OTAN, ni en un cargo dependiente de ninguna administración, nacional, local o independiente, están jugando a una especie de entretenido "Stratego" o "Risk" contra la democracia y contra Cataluña, y, naturalmente, contra la España que todos los que la hemos trabajado y la están trabajando con esfuerzo y sufrimiento hemos creado, y no estoy hablando de ningún político.
No cabe la menor duda de que también se puede ser un alto cargo militar  y ser un zoquete, pero lo cierto es que el 13 de febrero de 1981 unos militares poco preparados para tal aventura, iniciaron un destartalado golpe de estado que se disolvió en su propio caldo en pocas horas. Sobre este episodio, que en modo alguno fue el primero de la historia reciente de España (solo en el siglo XIX pueden contabilizarse más de 30 golpes, asonadas o cuarteladas), se ha derramado tinta y lágrimas para llenar una piscina olímpica, se ha querido implicar al rey, se han puesto velas a diferentes santos y los presuntos culpables (lo de presuntos es por imperativo) a la cárcel (claro es que no eran de ETA). Y todavía todos los años se recuerda aquella fecha invernal con alarde contrito y mesado de cabellos. Pero los catalanes llevan 50 años atentando contra España, sus instituciones, el presunto estado de derecho y la unidad, seguridad y bienestar de los españoles, pero de manera mas sibilina e inteligente, y todo el mundo mirando para otro lado... porque hay que negociar y parlamentar,  y nadie en la cárcel y ni siquiera se ha querido aplicar el artículo 155 de la vigente Constitución, como permite la ley, ni se aplicará. El peligro no es que Cataluña obtenga la independencia, lo malo es que, en tal caso, los badulaques que nos gobiernan o pretenden hacerlo negociaran un acuerdo económico que beneficie a los catalanes, y claro nos perjudique a los españoles, y lo peor aún, que la región catalana, lo mismo que se pretende en Vascongadas, será secuestrada por fuerzas anarquistas revolucionarias de acción callejera que intentarán, ya lo están consiguiendo en el litoral mediterráneo, extender sus prodigios sociales al resto de España.
Yo, de momento, en esta tierra asturiana, me siento bastante a salvo de andanzas de semejante corte, aunque ya nos está gobernando un tripartito izquierdista que incluye al ambicioso PSOE, al decimonónico Partido Comunista y al anarquista Podemos; y así nos va.
¿Está claro? Nada que no se enteran.

miércoles, 27 de julio de 2016

Las ansias de expansión, históricas y tradicionales, del imperio ruso hacia el mar Negro y, sobre todo, hacia el Mediterráneo para controlar su ala oriental, se han apoderado del alma de todos los emperadores, desde los zares, pasando por Stalin hasta Putin inclusive, y en estos afanes han contribuido a derramar tanta sangre como fuera necesario, unas veces enfrentados con el Imperio Otomano, como en la guerra de Crimea, y otras como aliado de estos, cual es el caso actual. Porque ¿A que distancia podemos considerar que se encuentra el zar Putin de Erdogan en el autogolpe de este tirano? ¿Desde qué minarete intriga el narcisista ruso para atraerse  la confianza del turco, apoyándole desde la sombra a cambio de favores? Porque aunque, de momento, Turquía pertenece a la OTAN y soporta en Incirlik una base estadounidense, ello no es óbice para pasarse al bando ruso e incluso jugar a doble baraja, la bota anatólica es muy grande.
No les quepa la menor duda de que si América tiene un manojillo de dictaduras "democráticas" sobre las que resalta el peligro viviente de Maduro, en Asia, en África y en Oceanía algunas más, En el viejo continente, majaderos de cualquier color político y en cualquier país, no nos privamos del privilegio de soportar, un tanto acongojados, al zar Putin que lo mismo le da dejar morir a la tripulación de uno de sus submarinos, el Kursk, que envenenar a un opositor, o dos, o tres, o los que haga falta, que invadir naciones argumentando derechos históricos, que... asociarse con el diablo para conseguir propósitos de poder y de revancha ante un occidente que le mira de reojo.
                                                                               *
Y ya retornando a los sucesos domiciliarios, resulta que el pueblito costero donde yo vivo desde hace dos años, y espero que para siempre, en la Asturias de Don Pelayo, perteneciente al concejo de Ribadesella, posee una preciosa playa de cerca de 2 Km. de longitud que en estas fechas veraniegas se satura de ávidos bañistas que acuden en bandadas, principalmente en fines de semana. Tengamos en cuenta que esta aldea cuenta con medio centenar de vecinos, y una infraestructura proporcionada a esta población y ha habido algún domingo en que el arenal ha soportado hasta más de cuatro mil quinientos turistas, con sus consabidos automóviles en sus pequeños terrenos. En esos momentos los atascos, caravanas, maniobras disparatadas de coches y aparcamientos a la buena de Dios son la tortura de los vecinos. Las turbas de visitantes, debido a que el espacio para aparcamiento establecido, de manera accidental, ya que el proyecto de construir una variante y aparcamiento, que sacara el tráfico rodado del pueblo para acceder a la playa, los políticos de la comunidad autónoma lo han aparcado desde hace 10 años, a pesar de tener expropiados y pagados los terrenos para ello,  en la playa es insuficiente para tanto vehículo, abandonan sus vehículos donde les parece bien en el interior y aledaños del pueblo, dentro de cualquier finca, huerto o entorpeciendo el acceso a propiedades sin permitir el paso a sus dueños o en los laterales de estrechas calles del pueblo dificultando el tránsito de otros vehículos.
Esta situación ha sido denunciada en la radio (COPE) y en la prensa (La Nueva España y el diario Comercio) de manera reiterada, tratando de mentalizar al ayuntamiento de Ribadesella del peligro que para los viandantes  y lugareños, la mayoría personas muy mayores, representa semejante invasión descontrolada, y solicitando, en fines de semana, un par de policías municipales para gobernar tales desmanes. Pues bien, la respuesta del concejal al uso del partido FORO, ha sido que no se pueden permitir EL LUJO de prescindir de ningún policía en Ribadesella para enviarlos a la localidad de VEGA, que es como se llama esta aldea, y que además la vía, tanto de acceso como en el interior del pueblo, salvo un cachito de apenas 150 metros junto a la playa, le pertenece al Principado de Asturias y no a ellos. Y yo digo, pero los impuestos locales ¿a quien se los estamos pagando, al principado o al municipio? Vamos que se desentienden del problema. Tengo mis dudas de que este comentario la llegue a leer algún representante político, ya sea municipal o autonómico, pero me gustaría saber contra quien habrá que querellarse en los tribunales el día, que llegará, en que ocurra alguna desgracia por atropello o violencia.
Naturalmente soluciones las hay, variadas y de distinta índole. Algunas se les ha ofrecido a los munícipes, otras quedan en el aire. Prefiero pensar que les importa un rábano el problema de este puñado de habitantes de su concejo antes que llegar a la conclusión de que la dificultad está en la necedad de políticos que ni siquiera tienen claras las prioridades para repartir el dinero que cotizamos los ciudadanos, pero aún así, y en cualquiera de esas dos posibilidades, la soberbia nunca tapa la vergüenza de su vacía palabrería durante los periodos electorales.

sábado, 16 de julio de 2016

Las ideologías no son sino el sustituto de la razón y, en base a ello, los programas políticos, sobre todo esos programas tan anodinos, triviales y baladís que igual pueden servir, en su desarrollo posterior, para un roto como para un descosido, serían la comunicación entre el cínico mendaz y el necio receptor que no se esfuerza en demasía en pensar acerca de las posibilidades de un futuro comprometido; si luego no le gusta lo que ve y oye, protestará, culpará a alguien (a Franco o a Aznar, es un decir) y a otra cosa.
Francia está atravesando una de las peores singladuras de su historia reciente (al alimón del resto de Europa). Porque presidentes de esta 5ª Republica lamentables y mala gente, los ha habido notabilísimos pero su vileza la vertían normalmente hacia los demás, sobre todo contra España. Pero este Hollande ha resultado el más nefasto para Francia en un siglo.
Bien es verdad que el país de los gabachos siempre ha ido por el mundo sacando pecho y arrogándose la propiedad de ser el refugio de los desheredados del mundo mundial, la madre amorosa a cuyos pechos acudían los desvalidos, excluidos y desvalidos, para arroparse con su "liberté, egalité y fraternité" (por cierto un lema muy masónico). Y de este modo la madre Francia los acurruca... en guetos, alejados del señorito francés, en rediles propios de ciudadanos de segunda división donde, miles de familias han sobrevivido como Dios les ha dado a entender... que en España sabemos muy bien lo que es un francés.
Las grandes oportunidades de progreso en el país vecino siempre han sido para los galos de raigambre, y no para todos. pero para la primera generación de inmigrantes, ello resultaba, al menos, suficiente para flotar y criar unos hijos para los que deseaban, como todos los padres, una vida mejor, para lo cual se mataban a trabajar en las tareas que mejor hubieran podido alcanzar. Algo parecido a lo que también ha venido ofreciendo Alemania desde hace decenios a los inmigrantes, aunque fueran comunitarios, o los mismos británicos, cuya apolillada estructura imperialista se está desmoronando hacia la enorme grieta que separa a los viejos, aún victorianos, y los más jóvenes y más perspicaces analistas de un presente nuevo y, necesariamente, gregario.
Pues bien, en esos nichos sociales marginados franceses, el paro, la falta de integración conducente a la desintegración colectiva, la inseguridad ciudadana, el desequilibrio económico y el fracaso político, que incluso ha conducido a muchos trabajadores a votar a la ultraderecha y a los jóvenes a echarse violentamente a la calle, han echo de un precioso, que no amable, país una nación indeseable para muchos ciudadanos europeos y norteamericanos, teniendo en cuenta que entre nuestras tierras occidentales ya no existen los turistas, sino los visitante.
Dicho esto, más valdría que cambiaran la agresiva y chovinista letra de la Marsellesa, hasta que las autoridades francesas aprendan a proteger a sus ciudadanos, a sus instituciones y a sus invitados, por cualquier procedimiento aunque sea por un método políticamente incorrecto y del poco gusto de un presidente socialista; es decir, que, junto a sus aliados, y para empezar, barrer sin contemplaciones a la escoria de Daesh, a quienes les apoyan o les ignoran, hasta que no quede ni uno, y luego mantener una vigilancia extrema, en casa, de todo aquel que huela a islam, prohibiendo de entrada las chilabas y en las mujeres el burka, el niyab o el chador, ropas que pueden ocultar el odio y el resentimiento a los "diabólicos cruzados".
Y por favor no llamen a Zapatero para negociar la paz.
Por cierto, y ya recogiéndome en casa, y para información de informadores equivocados, la chusma que se congratula de la muerte de un torero, los insulta  a ellos y a sus familiares deseándoles el mal, no tienen nada que ver con el amor a los animales, porque jamás se han pronunciado ni se han presentado en pelotas bien ensangrentados/as en los cotos de caza, o en los ríos Narcea, Sella, Cares, Nalón, Navia o Porcia, por poner algunos de los del territorio nacional, donde este año se han capturado hasta la fecha 1.134 salmones, a enseñarles las tetas y llamarlos asesinos y desearles que se le mueran sus hijos, entre otras cosas porque un asturiano de estos les mete una bofetada sin más miramientos que los escabecha. Tampoco he observado, ni siquiera desagrado por las peleas de gallos, ya que la Guardia Civil ha detenido a 17 canallas dedicados a este menester, el otro día, liberando a 217 aves, muchos de ellos ensangrentados por sus heridas. Y ya puestos, nunca se han despelotado en los pueblos de Castilla o Extremadura en que todavía la matanza del cerdo es tradicional, o deseando la muerte de los que ahorcan lobos vivos y los exponen en público para protestar de que les comen el ganado, ni de ir a llamar asesinos a los dueños de los criaderos de pollos, ni... vamos que son, además de unos cobardes sectarios, unos mentirosos, porque lo que de verdad odian, con toda sus fuerzas es a España y todo lo que huela a español y que llegan a denominar "los opresores del sistema". Odian al rey de España, a Rajoy, a la fabada o el cocidito madrileño, a las corbatas, a la buena educación, al conocimiento... y a mi. Pero aunque no podemos evitar que dentro de nuestra sociedad haya de todo, faunas, por cierto, que podían vivir en el subsuelo de las más profundas letrinas, y la vida sería mucho mejor, lo más grave es que la acomplejada democracia que han diseñado nuestros vacuos políticos, nos los está metiendo en casa, o lo que es lo mismo en el parlamento y eso me proporciona otro argumento para no ser demócrata.  ¿Está claro? Pues eso.