viernes, 12 de agosto de 2016

Quien no ha tenido la oportunidad de relajarse en horario postprandial con esos telefilms del oeste en que una caravana de colonos, dirigida con frecuencia por un listillo que se lo sabe todo y manda mucho, divisa a lo lejos un remolino de buitres volando en círculos alrededor de un arrasado campamento minero masacrado sin compasión por los malísimos pieles rojas. Naturalmente el jefecillo y dos o tres de los más hábiles tiradores, entre los que se suele encontrar un viejales que mastica tabaco, pero que donde pone el ojo pone la bala, o, en su caso, el capitán de caballería que escolta a la comitiva, a ser posible John Wayne, el teniente y otros dos, cabalgan a toda prisa hacia el lugar de autos para reconocer por las flechas cual había sido la tribu asesina. Bien pero el caso es que los buitres, que siempre están a la que salta, suelen asociarse a las correrías de matones, ya sean humanos o cazadores del reino animal para obtener el mayor provecho posible de los despojos, aunque sean putrefactos, de las matanzas de los demás; esa es su condición.
Y yo por qué estaba contándoles esta película... Me había venido a la memoria algo con similitudes... veamos... ¡Ah! si, no sé si se han enterado que Putin, ese enano de pequeños ojos que siempre mira al suelo y nunca a la cara, esta de noviazgo con Erdogan, el otro que los cerebros europeos están empeñados en metérnoslo en casa, y que ha demostrado no pararse en bobadas como los derechos humanos, el respeto a las leyes internacionales y cualquier cosa que no sea apoyar su tiránica dictadura otomana, algo así como la enfermedad que le acosa al inmaduro Maduro. Pues señor, en nuestra película del oeste, Putin representa a los buitres y el otro pájaro al degenerado paisano al servicio de las autoridades incompetentes que, bajo cuerda, vende whisky y rifles a los renegados pieles rojas, léase islámicos, causantes de tanto dolor y pesadumbre.
Obviamente John Wayne no tiene nada que ver con ninguno de los dirigentes políticos europeos o americanos en cuanto a rudeza, decisión y amor por la justicia. Pero como en esta películas de sobremesa me suelo quedar frito, pues no me entero nunca del final. Lo que sí puedo asegurarles es que si Putin, motu proprio, tiene más peligro que una piraña en un bidé, unido al sátrapa turco ni les cuento. Vayan buscando refugio en el sótano que vienen los indios.
Y a propósito de crímenes, una reflexión dedicada a las policías española y portuguesa, y de paso a las del resto de Europa (bueno la belga que se quede en su casa). Ya a nadie le cabe la menor duda de que los incendios que cada año, y este especialmente, tienen lugar en la Península Ibérica, son provocados de manera intencionada y a aquellas personas que tienen dos dedos de frente, que no son tantas, salvo que tengan la mala costumbre de asistir de manera asidua a una tertulia radiofónica o televisiva en las que cuando se agarra un tema de notoriedad se le da tantas vueltas que se acaban diciendo soberbias gilipolleces, tampoco les cabe duda de que se trata de delitos graves contra las personas, sus bienes y el medio ambiente que a nadie pertenece. Parece que las diferentes fuerzas del orden se esfuerzan al máximo en localizar y detener a los culpables... ¡Huy! Perdón, presuntos malitos. Otra cosa es que se los detenga y el/la juez de turno considere que debe aplicar con todo rigor la ley, es decir, que debe hacer justicia, vamos. Y si ello se consigue, que ya sería un puntito, aquí se terminó el cuento y colorín colorado.
Pero vayamos más allá. Como he escuchado esta mañana, no sé a quien, pero con muy buen sentido, los incendios se combaten en invierno, vamos, que menos dedicar dinero a unas elecciones tras otras, y más pensar en las personas, y ya está dicho todo, porque esto nos lleva a un tema que tocaremos otro día. Y por otro lado, a nadie se le ha ocurrido pensar que tras estos actos hay algo más. Porque yo me pregunto ¿Cuál es la consigna a la obedecen esta canalla? Eso es lo que hay que investigar, porque lo que nadie, o casi nadie (la consejera de Medio Ambiente sí lo ha dicho) ha tenido huevos para decir es que se trata de actos de terrorismo, otra forma de terrorismo, pero dirigido a un fin similar al de los asesinatos directos, a saber, destruir la sociedad occidental capitalista. Lástima que nadie se haya esforzado en intentar averiguar si el incendiario, al tiempo que cometía su crimen... ¡Perdón! presunto crimencito, había gritado ¡Alá es grande!, que en breve se completara en: ¡Alá y Putin son grandes!
Y como nuestros próceres tienen la costumbre de ahuyentar al maligno, que mira que molesta a la conciencia, con gestos solemnes, pues vaya por mi parte un ramo de flores, una velita y un minuto de silencio ante una catástrofe cuya dimensión no se quiere reconocer, ignoro por qué, ni investigar como Dios manda, aunque la destrucción de nuestro valores, morales y materiales, esté llegando a la ruina total, y la recomendación a las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia de que menos esfuerzo vano y de corto recorrido y más seguir al enemigo hasta su cubil y destruirlo definitivamente. Yo, sin ánimo de faltar.

jueves, 4 de agosto de 2016

¿A que peligrosas especies zoológicas estamos alimentando con nuestra comida, en nuestros platos y dentro de nuestra casas, esas que llaman democracia? Porque, que surjan abortos intelectuales del orden de Kim jong-un, Mugabe, Teodoro Obiang, Zenawi o Gadafi, es algo inevitable en un mundo propicio para la esclavización del hombre por el hombre, pero que la gente se preste a dar voluntariamente su beneplácito, su licencia para manejar los destinos de una nación, léase su voto, a descerebrados patológicos, es algo a lo que nunca podré acostumbrarme. Que todavía haya quien apoye al retrasado mental de Maduro, al narcisista neurotiforme de Putin, al inútil de Hollande o al psicópata social de Trump o, por qué no, al soberbio resentido socialista español Pedro Sánchez, y tantos otros, es fehaciente prueba de que la selección natural no ha concluido su labor evolutiva al llegar al Homo Sapiens. La estupidez, la maldad y, en general, los siete pecados capitales (para los de la Logse: soberbia, gula, lujuria, avaricia, pereza, ira y envidia), al igual que las radiaciones ionizantes (radiación atómica o ultravioleta) tienen carácter acumulativo a medida que se ejercitan. Es decir que si se les concede un dedo de la mano se van tomando el brazo y el cuerpo entero hasta destruirlo. Y un cuerpo gravemente debilitado, como en  este caso es Europa y Norte-América, afectado de sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), cualquier germen que lo asalte, por ejemplo un par de islámicos dementes, valga la redundancia, acabará poniéndolo de rodillas.
Hay quien ha comparado la actual situación en el Viejo Continente con la caída del Imperio Romano, debilitado por haber arrastrado una política corrupta y frívola, por la  pérdida de sus principios y su autoridad y de su capacidad de estado, algo que Europa todavía no ha conseguido enarbolar, y creo que yo fui uno de ellos. Pero los ataques coordinados y sucesivos de tribus germanas, godos y hunos es un fenómeno difícilmente comparable con la picadura de algunas avispas con barba y turbante. El principal enemigo de occidente es su incapacidad para renovar sus columnas, sus apoyos, reforzar los principios que son inmutables para nuestra civilización con nuevos preceptos, paradigmas y normas que refresquen modelos de estructuras acordes con las demandas más actuales. Pero si todavía el mundo político occidental basa sus ideales en las derechas y las izquierdas, en las bondades del marxismo o del fascismo/nazismo, en el espíritu filantrópico de la república sobre la monarquía o viceversa, capitalismo vs. anarquismo/comunismo o liberalismo ante patriotismo, vamos, si todavía no ha salido ninguna nación occidental (los nórdicos tampoco) del siglo XIX, si nos mantenemos lamiéndonos las heridas de las guerras de la centuria anterior, tanto las civiles como las territoriales o europeas, si somos incapaces de cepillar el polvo de miserias pasadas que nos acosan y no nos dejan soñar con un progreso brillante, universal y dirigido a las personas, pues llegan los hijos de... Saladino, conjurados en un odio medieval, principalmente a la vida y mediante una silente invasión gota a gota, impondrán sobre nuestras sociedades, su cultura e historia (que muchos occidentales niegan y odian) sus desarrapadas costumbres de esclavitud, violencia y suciedad. Pero si a estos energúmenos musulmanes el cerebro no les da ni para concebir un dios de vida, de prosperidad social e individual y de amor, si el islam es un cadáver maloliente, tan anciano que no ve, ni puede andar, ni sabe reír, ni ama la vida, anquilosado hace mil años en los páramos de un desierto sin agua, sin alegría, sin bosques ni flores ni otros sueños que la muerte, el polvo y los escorpiones . Lo malo es que occidente, con sus majaderos y discapacitados intelectuales subidos al minarete político y llenando la cabeza de los ciudadanos de resentimiento por un pasado "pret a porter",  democracias de purpurina imposibles de digerir y otras necedades, está, hoy por hoy, indefenso ante su propia fragilidad por agotamiento del sistema, y tipos como los enunciados al principio, peligrosos en extremo, cada uno a su estilo, roerán nuestras vidas y la de nuestros hijos y nietos, hasta no dejar más que miserias humanas que ya se encargaran de liquidar del todo las termitas islámicas u otros parásitos devoradores de los andamiajes de la civilización humana más avanzada tecnológicamente.

jueves, 28 de julio de 2016

¡Pero de qué se escandalizan los político, periodistas y jueces ahora! De que los catalanes están echados al monte; de que se pasen las órdenes del Tribunal Constitucional, del Supremo o de cualquier otro tribunal por las ingles; de que Cataluña sea un refugio de mafias independentistas, del más puro nacional socialismo y de odio a España y a todo lo español.  Pues yo no me sorprendo en absoluto. ¿Y de quién es la culpa? pues de todos ustedes, que usan la "democracia" para su medro, pero que les faltan cojones para haber dado un puñetazo en la mesa hace mucho tiempo para impedir la destrucción de esta nación. Claro que viendo el papelón que están haciendo durante los últimos meses... Para empezar Cataluña está gobernada por una panda de extrema izquierda, de anarquistas y de antisistema, lo que significa que la democracia, el estado de derecho y Cataluña les importa una puñeta; no quieren gobernar un estado independiente, vamos que no quieren gobernar nada. Su tribuna no es un parlamento sino la calle, la revolución marxista y el enfrentamiento violento con los poderes del estado; su intención es destruir nuestro sistema y establecer una cabeza de playa revolucionaria marxista/anarquista en Europa. ¿Y quien los apoya? pues los votantes catalanes. Cuantas veces habré explicado en este blog los graves perjuicios de la democracia y del estado de las autonomías en España. Que en un país de botarates iletrados hay armas que no puede entregárseles al pueblo del mismo modo que a un niño no puede dejársele jugar con una pistola cargada.
Repito, esta chusma catalana no tiene ningún interés en el parlamento catalán, en una república catalana democrática, unida a la Comunidad Europea y a la OTAN, ni en un cargo dependiente de ninguna administración, nacional, local o independiente, están jugando a una especie de entretenido "Stratego" o "Risk" contra la democracia y contra Cataluña, y, naturalmente, contra la España que todos los que la hemos trabajado y la están trabajando con esfuerzo y sufrimiento hemos creado, y no estoy hablando de ningún político.
No cabe la menor duda de que también se puede ser un alto cargo militar  y ser un zoquete, pero lo cierto es que el 13 de febrero de 1981 unos militares poco preparados para tal aventura, iniciaron un destartalado golpe de estado que se disolvió en su propio caldo en pocas horas. Sobre este episodio, que en modo alguno fue el primero de la historia reciente de España (solo en el siglo XIX pueden contabilizarse más de 30 golpes, asonadas o cuarteladas), se ha derramado tinta y lágrimas para llenar una piscina olímpica, se ha querido implicar al rey, se han puesto velas a diferentes santos y los presuntos culpables (lo de presuntos es por imperativo) a la cárcel (claro es que no eran de ETA). Y todavía todos los años se recuerda aquella fecha invernal con alarde contrito y mesado de cabellos. Pero los catalanes llevan 50 años atentando contra España, sus instituciones, el presunto estado de derecho y la unidad, seguridad y bienestar de los españoles, pero de manera mas sibilina e inteligente, y todo el mundo mirando para otro lado... porque hay que negociar y parlamentar,  y nadie en la cárcel y ni siquiera se ha querido aplicar el artículo 155 de la vigente Constitución, como permite la ley, ni se aplicará. El peligro no es que Cataluña obtenga la independencia, lo malo es que, en tal caso, los badulaques que nos gobiernan o pretenden hacerlo negociaran un acuerdo económico que beneficie a los catalanes, y claro nos perjudique a los españoles, y lo peor aún, que la región catalana, lo mismo que se pretende en Vascongadas, será secuestrada por fuerzas anarquistas revolucionarias de acción callejera que intentarán, ya lo están consiguiendo en el litoral mediterráneo, extender sus prodigios sociales al resto de España.
Yo, de momento, en esta tierra asturiana, me siento bastante a salvo de andanzas de semejante corte, aunque ya nos está gobernando un tripartito izquierdista que incluye al ambicioso PSOE, al decimonónico Partido Comunista y al anarquista Podemos; y así nos va.
¿Está claro? Nada que no se enteran.

miércoles, 27 de julio de 2016

Las ansias de expansión, históricas y tradicionales, del imperio ruso hacia el mar Negro y, sobre todo, hacia el Mediterráneo para controlar su ala oriental, se han apoderado del alma de todos los emperadores, desde los zares, pasando por Stalin hasta Putin inclusive, y en estos afanes han contribuido a derramar tanta sangre como fuera necesario, unas veces enfrentados con el Imperio Otomano, como en la guerra de Crimea, y otras como aliado de estos, cual es el caso actual. Porque ¿A que distancia podemos considerar que se encuentra el zar Putin de Erdogan en el autogolpe de este tirano? ¿Desde qué minarete intriga el narcisista ruso para atraerse  la confianza del turco, apoyándole desde la sombra a cambio de favores? Porque aunque, de momento, Turquía pertenece a la OTAN y soporta en Incirlik una base estadounidense, ello no es óbice para pasarse al bando ruso e incluso jugar a doble baraja, la bota anatólica es muy grande.
No les quepa la menor duda de que si América tiene un manojillo de dictaduras "democráticas" sobre las que resalta el peligro viviente de Maduro, en Asia, en África y en Oceanía algunas más, En el viejo continente, majaderos de cualquier color político y en cualquier país, no nos privamos del privilegio de soportar, un tanto acongojados, al zar Putin que lo mismo le da dejar morir a la tripulación de uno de sus submarinos, el Kursk, que envenenar a un opositor, o dos, o tres, o los que haga falta, que invadir naciones argumentando derechos históricos, que... asociarse con el diablo para conseguir propósitos de poder y de revancha ante un occidente que le mira de reojo.
                                                                               *
Y ya retornando a los sucesos domiciliarios, resulta que el pueblito costero donde yo vivo desde hace dos años, y espero que para siempre, en la Asturias de Don Pelayo, perteneciente al concejo de Ribadesella, posee una preciosa playa de cerca de 2 Km. de longitud que en estas fechas veraniegas se satura de ávidos bañistas que acuden en bandadas, principalmente en fines de semana. Tengamos en cuenta que esta aldea cuenta con medio centenar de vecinos, y una infraestructura proporcionada a esta población y ha habido algún domingo en que el arenal ha soportado hasta más de cuatro mil quinientos turistas, con sus consabidos automóviles en sus pequeños terrenos. En esos momentos los atascos, caravanas, maniobras disparatadas de coches y aparcamientos a la buena de Dios son la tortura de los vecinos. Las turbas de visitantes, debido a que el espacio para aparcamiento establecido, de manera accidental, ya que el proyecto de construir una variante y aparcamiento, que sacara el tráfico rodado del pueblo para acceder a la playa, los políticos de la comunidad autónoma lo han aparcado desde hace 10 años, a pesar de tener expropiados y pagados los terrenos para ello,  en la playa es insuficiente para tanto vehículo, abandonan sus vehículos donde les parece bien en el interior y aledaños del pueblo, dentro de cualquier finca, huerto o entorpeciendo el acceso a propiedades sin permitir el paso a sus dueños o en los laterales de estrechas calles del pueblo dificultando el tránsito de otros vehículos.
Esta situación ha sido denunciada en la radio (COPE) y en la prensa (La Nueva España y el diario Comercio) de manera reiterada, tratando de mentalizar al ayuntamiento de Ribadesella del peligro que para los viandantes  y lugareños, la mayoría personas muy mayores, representa semejante invasión descontrolada, y solicitando, en fines de semana, un par de policías municipales para gobernar tales desmanes. Pues bien, la respuesta del concejal al uso del partido FORO, ha sido que no se pueden permitir EL LUJO de prescindir de ningún policía en Ribadesella para enviarlos a la localidad de VEGA, que es como se llama esta aldea, y que además la vía, tanto de acceso como en el interior del pueblo, salvo un cachito de apenas 150 metros junto a la playa, le pertenece al Principado de Asturias y no a ellos. Y yo digo, pero los impuestos locales ¿a quien se los estamos pagando, al principado o al municipio? Vamos que se desentienden del problema. Tengo mis dudas de que este comentario la llegue a leer algún representante político, ya sea municipal o autonómico, pero me gustaría saber contra quien habrá que querellarse en los tribunales el día, que llegará, en que ocurra alguna desgracia por atropello o violencia.
Naturalmente soluciones las hay, variadas y de distinta índole. Algunas se les ha ofrecido a los munícipes, otras quedan en el aire. Prefiero pensar que les importa un rábano el problema de este puñado de habitantes de su concejo antes que llegar a la conclusión de que la dificultad está en la necedad de políticos que ni siquiera tienen claras las prioridades para repartir el dinero que cotizamos los ciudadanos, pero aún así, y en cualquiera de esas dos posibilidades, la soberbia nunca tapa la vergüenza de su vacía palabrería durante los periodos electorales.

sábado, 16 de julio de 2016

Las ideologías no son sino el sustituto de la razón y, en base a ello, los programas políticos, sobre todo esos programas tan anodinos, triviales y baladís que igual pueden servir, en su desarrollo posterior, para un roto como para un descosido, serían la comunicación entre el cínico mendaz y el necio receptor que no se esfuerza en demasía en pensar acerca de las posibilidades de un futuro comprometido; si luego no le gusta lo que ve y oye, protestará, culpará a alguien (a Franco o a Aznar, es un decir) y a otra cosa.
Francia está atravesando una de las peores singladuras de su historia reciente (al alimón del resto de Europa). Porque presidentes de esta 5ª Republica lamentables y mala gente, los ha habido notabilísimos pero su vileza la vertían normalmente hacia los demás, sobre todo contra España. Pero este Hollande ha resultado el más nefasto para Francia en un siglo.
Bien es verdad que el país de los gabachos siempre ha ido por el mundo sacando pecho y arrogándose la propiedad de ser el refugio de los desheredados del mundo mundial, la madre amorosa a cuyos pechos acudían los desvalidos, excluidos y desvalidos, para arroparse con su "liberté, egalité y fraternité" (por cierto un lema muy masónico). Y de este modo la madre Francia los acurruca... en guetos, alejados del señorito francés, en rediles propios de ciudadanos de segunda división donde, miles de familias han sobrevivido como Dios les ha dado a entender... que en España sabemos muy bien lo que es un francés.
Las grandes oportunidades de progreso en el país vecino siempre han sido para los galos de raigambre, y no para todos. pero para la primera generación de inmigrantes, ello resultaba, al menos, suficiente para flotar y criar unos hijos para los que deseaban, como todos los padres, una vida mejor, para lo cual se mataban a trabajar en las tareas que mejor hubieran podido alcanzar. Algo parecido a lo que también ha venido ofreciendo Alemania desde hace decenios a los inmigrantes, aunque fueran comunitarios, o los mismos británicos, cuya apolillada estructura imperialista se está desmoronando hacia la enorme grieta que separa a los viejos, aún victorianos, y los más jóvenes y más perspicaces analistas de un presente nuevo y, necesariamente, gregario.
Pues bien, en esos nichos sociales marginados franceses, el paro, la falta de integración conducente a la desintegración colectiva, la inseguridad ciudadana, el desequilibrio económico y el fracaso político, que incluso ha conducido a muchos trabajadores a votar a la ultraderecha y a los jóvenes a echarse violentamente a la calle, han echo de un precioso, que no amable, país una nación indeseable para muchos ciudadanos europeos y norteamericanos, teniendo en cuenta que entre nuestras tierras occidentales ya no existen los turistas, sino los visitante.
Dicho esto, más valdría que cambiaran la agresiva y chovinista letra de la Marsellesa, hasta que las autoridades francesas aprendan a proteger a sus ciudadanos, a sus instituciones y a sus invitados, por cualquier procedimiento aunque sea por un método políticamente incorrecto y del poco gusto de un presidente socialista; es decir, que, junto a sus aliados, y para empezar, barrer sin contemplaciones a la escoria de Daesh, a quienes les apoyan o les ignoran, hasta que no quede ni uno, y luego mantener una vigilancia extrema, en casa, de todo aquel que huela a islam, prohibiendo de entrada las chilabas y en las mujeres el burka, el niyab o el chador, ropas que pueden ocultar el odio y el resentimiento a los "diabólicos cruzados".
Y por favor no llamen a Zapatero para negociar la paz.
Por cierto, y ya recogiéndome en casa, y para información de informadores equivocados, la chusma que se congratula de la muerte de un torero, los insulta  a ellos y a sus familiares deseándoles el mal, no tienen nada que ver con el amor a los animales, porque jamás se han pronunciado ni se han presentado en pelotas bien ensangrentados/as en los cotos de caza, o en los ríos Narcea, Sella, Cares, Nalón, Navia o Porcia, por poner algunos de los del territorio nacional, donde este año se han capturado hasta la fecha 1.134 salmones, a enseñarles las tetas y llamarlos asesinos y desearles que se le mueran sus hijos, entre otras cosas porque un asturiano de estos les mete una bofetada sin más miramientos que los escabecha. Tampoco he observado, ni siquiera desagrado por las peleas de gallos, ya que la Guardia Civil ha detenido a 17 canallas dedicados a este menester, el otro día, liberando a 217 aves, muchos de ellos ensangrentados por sus heridas. Y ya puestos, nunca se han despelotado en los pueblos de Castilla o Extremadura en que todavía la matanza del cerdo es tradicional, o deseando la muerte de los que ahorcan lobos vivos y los exponen en público para protestar de que les comen el ganado, ni de ir a llamar asesinos a los dueños de los criaderos de pollos, ni... vamos que son, además de unos cobardes sectarios, unos mentirosos, porque lo que de verdad odian, con toda sus fuerzas es a España y todo lo que huela a español y que llegan a denominar "los opresores del sistema". Odian al rey de España, a Rajoy, a la fabada o el cocidito madrileño, a las corbatas, a la buena educación, al conocimiento... y a mi. Pero aunque no podemos evitar que dentro de nuestra sociedad haya de todo, faunas, por cierto, que podían vivir en el subsuelo de las más profundas letrinas, y la vida sería mucho mejor, lo más grave es que la acomplejada democracia que han diseñado nuestros vacuos políticos, nos los está metiendo en casa, o lo que es lo mismo en el parlamento y eso me proporciona otro argumento para no ser demócrata.  ¿Está claro? Pues eso.

miércoles, 29 de junio de 2016

En fin, yo no quería decir ni pio acerca de estas penúltimas elecciones generales, hasta no contemplar serenamente, desde mi atalaya de "intelectual", que tanto desprecia el periodista David Gistau, como acaba este vodevil "arnichano" de nuestros (míos no) próceres más señeros. Pero como observo que abriéronse las compuertas del pantano de la opinión y los diferentes pareceres, la mayoría, entre atolondrados y desasosegados por quedar bien, fluyen en riadas descompuestas y juicios "convenientes", doy un paso al frente e izo mis "prejuicios" (Gistau dixit) para dosificar en su medida tanto y tan variado argumento sectario... Demasiado preludio.
Es del conocimiento de mis lectores que yo no acudí a votar, que no soy demócrata, que tampoco soy de derechas (y mucho menos de izquierdas), ni tampoco liberal; soy intelectual "prejuiciado", pero que conozco perfectamente la historia de España (la de verdad) y que hace muchos años juré bandera. Todo ello me permite conocer las necesidades de mi país, las mismas que mi país desconoce, parafraseando a Blaise Pascal, pues esta nación de adolescentes intelectuales  no está y le queda mucho para estar social, política y moralmente maduros, y que son sencillamente aquellas que conducen a un "demócrata" a buscar el bien común, la ventura y gloria de la patria, y la prosperidad de la sociedad en la que sus hijos habrán de vivir, antes que el triunfo "friqui" de su capricho sectario y personal.
Pues bien, las propuestas que desde hace meses les vienen haciendo a estos ciudadanos de tercera división, ya casi vasallos, que llamamos españoles, un manojito de advenedizos incapaces, podrían enmarcarse en la definición de patrañas para mentecatos, y se las han esnifado como adictos a todo sectarismo que no les obligue a romperse la cabeza en complicados razonamientos, unos porque son católicos apostólicos y romanos, otros porque son ateos a muerte (a muerte de los demás), otros porque a su abuelo lo mató Franco (que a saber que haría su abuelo), algunos más porque están enfurruñados con la corrupción (pero solo la de unos), otros porque están a favor de la corrupción (que les beneficia y de ella se aprovechan), otros porque son antisistema por el bien del planeta verde y se uniforman de guarros, otros porque el capitalismo cuanto más bestial más les produce, algunos porque el marxismo constituye el bien de la economía de los pueblos (y por supuesto no han leído a Marx, que, por cierto, es intragable, ni la historia del comunismo asesino), aquellos otros porque añoran un líder nazi porque no son capaces de iluminar ni una idea por sí solos y, en fin, otros porque no saben lo que son y solo cada cuatro años se colocan la corbata o la pana.
Para la información de todos aclararé que Sánchez es un chulo de taberna, un ignorante impresentable, maleducado y sin la menor talla para representar a España ni como abrecoches de un ministro. ¡Pero es socialista! Rivera es un niñato caprichoso, inmaduro y soberbio, encantado de haberse conocido a sí mismo, que  se enardece con rabietas que dan risa, que no tiene media bofetada intelectual ni política. ¡Pero es de centro! Iglesias es un personaje siniestro, un alambicado flautista de Hamelín, multifacético, patibulario e inicuo, que se ha aprovechado del descontento personal de una parte de la sociedad que se sentía perjudicada en sus intereses, los suyos, porque la prosperidad de la nación les trae al fresco. ¡Pero es...! bueno este tiene días, aunque yo sé muy bien lo que es.
Y finalmente Rajoy es el único decente y experimentado, pero carente de todo tipo de empatía popular y excesivamente preocupado de una parte de la economía, solo de una parte, porque ha despreocupado la deuda pública, es decir la deuda de las Comunidades Autónomas, y el bienestar personal de los españoles (el paro, la consideración hacia los conocimientos y valores de los jubilados y el apoyo a la pequeña empresa, por ejemplo), así como otros valores éticos y morales y aquellas tradiciones valoradas y amadas por las persona (según el significado griego clásico del vocablo) y que tienen que ver con un bienestar íntimo y popular que les relaciona con sus allegados y resulta irrenunciable. Por cierto la corrupción también es importante pero en modo alguno pretexto para esconder la indigencia ideológica.
Todas las demás presuntas reflexiones que se escuchan o se leen no son sino "tochures", como dicen en Asturias, para rellenar debates o cuadrar mediáticos articulillos.
Dicho todo esto, que nadie se acompleje, porque España no detenta la exclusiva de políticos necios y de negro futuro, que en esta mundo traidor variarán los modos según las latitudes, pero el "zoon politikon" y el alborotado y circense votante son dos especies que juntas, o por separado, han provocado más calamidades que la peste bubónica en cualquiera de las tierras de nuestro planeta que se definen a sí mismas, con orgullo de camélido, de demócratas.

viernes, 24 de junio de 2016


Durante la Revolución Francesa se popularizó la palabra “Nación”, y durante el proceso expansivo de esta revolución por Europa es cuando se crean las “Nacionalidades”, términos estos que a día de hoy hacen furor en algunas regiones españolas, por ser identificadas con valores identitarios.
El principio de estas nacionalidades, proclamado por la revolución, se acabará extendiendo por todo el Viejo Continente  a lomos de los ejércitos de ocupación revolucionarios galos, los cuales animan a los pueblos europeos a desembarazarse de sus respectivos soberanos.


Los patriotas en una Italia, todavía sin perfilar, en algunas ciudades alemanas, en Bélgica y en Suiza, proclaman repúblicas en las que intentan aplicar los nuevos principios revolucionarios de igualdad y libertad, si bien bajo el dominio de Napoleón, la presencia militar francesa en Europa despierta un profundo rechazo, de modo que la mayoría de los pueblos europeos acaban uniéndose en su odio hacia el invasor. Comienza así a perfilarse la tendencia de grupos o poblaciones a organizar su vida de forma conjunta y a formar un estado.
Tras la caída de Bonaparte, las potencias vencedoras se reúnen en Viena en 1815, ante el intento de ordenar Europa de acuerdo con los principios tradicionales en la idea de que, no solo Napoleón, sino la “revolución”, como concepto, finalmente, ha sido vencida. El ordenamiento y reajuste del mapa europeo corre a cargo  de las 5 grandes potencias: Gran Bretaña, Rusia, Austria, la nueva Francia borbónica y Prusia. Surge así la que fue conocida como la Europa de la pentarquía.
Pero el propósito de los políticos vencedores de restaurar el orden anterior a 1789, es decir a la Revolución Francesa, no puede ser llevado a cabo por completo, puesto que muchos soberanos se ven obligados a devolver privilegios antes otorgados, y algunas de las transformaciones sociales y jurídicas llevadas a cabo en su día tienen que ser mantenidas, lo que no es sino un síntoma claro de que la revolución no había sido vencida del todo.
Del mismo modo que la paz no puede ser considerada la ausencia de guerra, la paz no se alcanza cuando se declara terminada una guerra. La paz es un estado intelectual íntimo y transferible de equilibrado sosiego. El fin de una guerra casi nunca conduce a la paz, sino a un ansia de represalia, de un bando, y de desquite del otro.
Por ello la Gran Guerra no fue el principio de nada, pues ya venía gestada con anterioridad, ni el final de nada, ya que tuvo su continuación en la Segunda Guerra Mundial, gracias a la estupidez de los vencedores que firmaron el Tratado de Versalles, no para asegurar la paz, sino para asegurarse ellos y esta en la Guerra Fría durante la segunda mitad del siglo pasado.
Es más Francia ya venía escocida desde el sometimiento que tuvo que aceptar de Alemania, en la guerra Franco-Prusiana que se desató, por la patética búsqueda del gobierno español de un rey, no Borbón, tras la destitución de Isabel II, y donde perdió las regiones de Alsacia y Lorena.
En el seno del Reino Unido, creado el 1 de Enero de 1801, Irlanda es una nación oprimida por otra nación. Eminentemente rural, quiere disfrutar de su tierra; católica, reclama la emancipación religiosa; unida contra su voluntad a Gran Bretaña, aspira a la ruptura. Dirigidos por carismáticos líderes políticos, sobre todo Charles Parnell, utilizan el sistema parlamentario británico para hacer presión sobre su dominadora. Pero a pesar de su alianza con los liberales de Gadstone, no obtiene la independencia hasta 1921.
En el siglo XIX la economía capitalista y la industrialización, había provocado un crecimiento industrial enorme, y, como consecuencia, la aparición de grandes excedentes de producción, para los cuales resultaba imprescindible encontrar nuevos mercados, incluido el armamento. La creciente necesidad de materias primas, para la industria hacían sentir el deseo de buscar nuevos territorios en los que invertir y proveerse de nuevas materias. En el último cuarto del siglo XIX, Gran Bretaña, que poseía ya un basto imperio, demostró lo que es la ambición colonizadora, usando para ello los métodos más ruines y desaprensivos. El reparto colonial se produjo con inusitada rapidez, no solo por Gran Bretaña, sino por la mayoría de las potencias europeas, a causa, sobre todo, de la incapacidad de los territorios dominados para protegerse en forma eficaz. Es el imperialismo. El Imperialismo y el colonialismo, a base de bayoneta, sobre pueblos humildes, sumergidos en sus ancestrales costumbres, a los consideraban inferiores y a los que dominar bajo el pretexto de que se les iba a civilizar, para robarles a manos llenas y humillarlos sin recato, ha sido durante dos siglos la política de la Gran Bretaña de cara al resto del mundo. Como ejemplo traigo a la memoria la guerra del opio con China (1889-1912), una de las mayores canalladas del león británico sobre gente a la que pisotear para terminar robándoles la colonia de Hong Kong. Esta es la "Gran" Bretaña.
Pero resulta que los "british" siguen enrocados en su universo de dominio colonialista como esas divas de la escena que pasando de los 70 años continúan acicalándose como si tuviera 25, alcoholizándose, resultando ridículas y peligrosas para sí mismas.
Que los ingleses no tenían ninguna ilusión en compartir un futuro mejor con una Europa, por otro lado, cada vez más débil en sus estructuras, precisamente debido a los renacientes nacionalismos, es algo que yo me maliciaba, y de hecho en este blog anuncié en su día. Pero un nuevo conflicto bélico, aunque solo fuera económica, a renglón seguido de la Guerra Fría que Putin se ha encargado de despertar, como siempre, también les caería sobre la cabeza a las islas, y, como siempre, habrá que sacarles las castañas del fuego que ellos ya no podrán. Pero si eso es lo que quieren, por lo que a mí respecta, que se vayan a hacer puñetas con su porridge, su clima infernal y su cara de ajo porro... Ah, y su magnífica armada.