jueves, 12 de abril de 2012

Constitución española

Artículo 149.

1. El Estado tiene competencia exclusiva sobre las siguientes materias.

  1. La regulación de las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes constitucionales.

  2. Nacionalidad, inmigración, emigración, extranjería y derecho de asilo.

  3. Relaciones internacionales.

  4. Defensa y Fuerzas Armadas.

  5. Administración de Justicia.

  6. Legislación mercantil, penal y penitenciaria; legislación procesal, sin perjuicio de las necesarias especialidades que en este orden se deriven de las particularidades del derecho sustantivo de las Comunidades Autónomas.

  7. Legislación laboral; sin perjuicio de su ejecución por los órganos de las Comunidades Autónomas.

  8. Legislación civil, sin perjuicio de la conservación, modificación y desarrollo por las Comunidades Autónomas de los derechos civiles, forales o especiales, allí donde existan. En todo caso, las reglas relativas a la aplicación y eficacia de las normas jurídicas, relaciones jurídico-civiles relativas a las formas de matrimonio, ordenación de los registros e instrumentos públicos, bases de las obligaciones contractuales, normas para resolver los conflictos de leyes y determinación de las fuentes del Derecho, con respeto, en este último caso, a las normas de derecho foral o especial.

  9. Legislación sobre propiedad intelectual e industrial.

  10. Régimen aduanero y arancelario; comercio exterior.

  11. Sistema monetario: divisas, cambio y convertibilidad; bases de la ordenación del crédito, banca y seguros.

  12. Legislación sobre pesas y medidas, determinación de la hora oficial.

  13. Bases y coordinación de la planificación general de la actividad económica.

  14. Hacienda general y Deuda del Estado.

  15. Fomento y coordinación general de la investigación científica y técnica.

  16. Sanidad exterior. Bases y coordinación general de la sanidad. Legislación sobre productos farmacéuticos.

  17. Legislación Básica y régimen económico de la Seguridad Social, sin perjuicio de la ejecución de sus servicios por las Comunidades Autónomas.

  18. Las bases del régimen jurídico de las Administraciones públicas y del régimen estatutario de sus funcionarios que, en todo caso, garantizarán a los administrados un tratamiento común ante ellas; el procedimiento administrativo común, sin perjuicio de las especialidades derivadas de la organización propia de las Comunidades Autónomas; legislación sobre expropiación forzosa; legislación básica sobre contratos y concesiones administrativas y el sistema de responsabilidad de todas las Administraciones públicas.

  19. Pesca marítima, sin perjuicio de las competencias que en la ordenación del sector se atribuyan a las Comunidades Autónomas.

  20. Marina mercante y abanderamiento de buques; iluminación de costas y señales marítimas; puertos de interés general; aeropuertos de interés general; control del espacio aéreo, tránsito y transporte aéreo, servicio meteorológico y matriculación de aeronaves.

  21. Ferrocarriles y transportes terrestres que transcurran por el territorio de más de una Comunidad Autónoma; régimen general de comunicaciones; tráfico y circulación de vehículos a motor; correos y telecomunicaciones; cables aéreos, submarinos y radiocomunicación.

  22. La legislación, ordenación y concesión de recursos y aprovechamientos hidráulicos cuando las aguas discurran por más de una Comunidad Autónoma, y la autorización de las instalaciones eléctricas cuando su aprovechamiento afecte a otra Comunidad o el transporte de energía salga de su ámbito territorial.

  23. Legislación básica sobre protección del medio ambiente, sin perjuicio de las facultades de las Comunidades Autónomas de establecer normas adicionales de protección. La legislación básica sobre montes, aprovechamientos forestales y vías pecuarias.

  24. Obras públicas de interés general o cuya realización afecte a más de una Comunidad Autónoma.

  25. Bases del régimen minero y energético.

  26. Régimen de producción, comercio, tenencia y uso de armas y explosivos.

  27. Normas básicas del régimen de prensa, radio y televisión y, en general, de todos los medios de comunicación social, sin perjuicio de las facultades que en su desarrollo y ejecución correspondan a las Comunidades Autónomas.

  28. Defensa del patrimonio cultural, artístico y monumental español contra la exportación y la expoliación; museos, bibliotecas y archivos de titularidad estatal, sin perjuicio de su gestión por parte de las Comunidades Autónomas.

  29. Seguridad pública, sin perjuicio de la posibilidad de creación de policías por las Comunidades Autónomas en la forma que se establezca en los respectivos Estatutos en el marco de lo que disponga una ley orgánica.

  30. Regulación de las condiciones de obtención, expedición y homologación de títulos académicos y profesionales y normas básicas para el desarrollo del artículo 27 de la Constitución a fin de garantizar el cumplimiento de las obligaciones de los poderes públicos en esta materia.

  31. Estadística para fines estatales.

  32. Autorización para la convocatoria de consultas populares por vía de referéndum.

Artículo 145

1. En ningún caso se admitirá la federación de Comunidades Autónomas.

Artículo 155.

1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras Leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.


La Rochefoucauld dejó para la posteridad esta consideración:
"Es más fácil parecer digno de los empleos que no se tienen que de aquellos que se ocupan".
Apunta maneras, apunta maneras... Al menos esta es la reflexión que me vengo haciendo desde que el gobierno del PP ha comenzado su andadura y lleva a cabo, o anuncia al menos, las reformas que juzga pertinentes. Parecía que Rajoy apuntaba maneras, pero algo me dice que el globo aerostático se está desinflando y cae en picado. La prueba está que el político del PP que hasta la fecha he demostrado tener más pelotas es Esperanza Aguirre, y se ha quedado corta.
Vamos a ver ¿cual es el problema fundamental que entorpece la recuperación de la economía española? Pues muy sencillo: no es que las medidas adoptadas o anunciadas puedan o no resultar eficaces, ni siquiera que su efectividad tenga como daños colaterales el sufrimiento de la estoica y mortificada clase media (principalmente aquellos que dependemos de una nómina y, no digamos nada si trabajamos para alguna administración pública), el gran inconveniente, la tremenda traba que atenaza nuestro presente y nuestro futuro económico, es que no nos cree quien nos tiene que creer. Y ¿quien nos tiene que creer? principalmente los mercados internacionales, inversores nacionales y extranjeros y la banca universal. Y ¿que es lo que tienen que creerse? sencillamente que lo que se está haciendo es, no solo necesario, sino suficiente para despegar a medio plazo. Y ¿por qué no se lo creen? básicamente porque las reformas son muy tímidas y acomplejadas, porque no van dirigidas a los sectores claramente precisados de reformas y porque el origen de nuestra calamidad económica se basa en dos pilares que ni se han tocado: la delincuencia dentro de la administración, la judicatura, las fuerzas de seguridad y la política y, sobre todo, y en Europa no son idiotas, porque las comunidades autónomas son el cáncer, absolutamente insalvable, de nuestra podrida economía, unas comunidades autónomas que manifiestan a voz en grito, para que lo escuche todo el mundo, que no quieren ser españolas, que atacan con todas las armas (la mayoría no constitucionales) al estado de la nación y al resto de los españoles y se pasan por el arco del triunfo las leyes y conveniencias nacionales en un alarde de deslealtad consentida y apoyada en ocasiones. Y todo me hace pensar que estos dos elementales bastiones no van a ser abordados con seriedad porque... faltan cojones y hay mucho miedo a perder las próximas elecciones o a que la izquierda retrógrada, revanchista y "revolucionaria" (cuando quiere y para lo que quiere) se le eche al cuello a Rajoy y lo despedace. ¡Pero si ya le está destrozando la yugular, de cualquier manera! Pues lo que queda es cumplir con la responsabilidad necesaria y darles motivos para aullar, morder y soltar coces, tirar de la manta y dentro de 4 años, Dios dirá.
Todo el mundo entiende que es de rigor elemental reducir, drásticamente, el gasto público, aumentar los ingresos del estado y controlar el despilfarro y la delincuencia institucional. Es decir: eliminar las autonomías y revertir todas las transferencias al estado, así como todos los gastos superfluos de la administración; potenciar la industria, las relacciones internacionales con sectores convenientes para la exportación y recuperar el campo, la mar los transportes y las infraestructuras determinantes para ser considerados un país moderno y competitivo y suprimir todos aquellos individuos que se aprovechan de manera torticera de sus cargos para medrar y enriquecerse. Los mercados e inversores huyen de España, así como los cerebros jóvenes y menos jóvenes e industrias como la construcción (la vivienda), la automoción, los transportes (con una aviación arrastrada por el fango), la agro-alimentaria, la pesca, la conservera, lácteos, chacinería, cítricos (no hacen más que anunciar por la radio que te envían los embutidos y las cajas de naranjas a tu casa directamente), aceite, vino, naviera, ferroviaria, minería, energética (saltos de agua y más recientemente la termonuclear), etc., que siempre han sido el banderín de enganche del progreso español (así lo entendió hasta Franco y el mismísimo general Primo de Rivera), están totalmente destruidas, cuando no boicoteadas por los sinvergüenzas ejercitantes de la política en todas sus formas y los intereses revanchistas e independentistas nacionales.
En el momento actual, España es un enfermo agonizante con todos sus parámetros vitales arruinados a quien en Europa desean aplicar la eutanasia o la momificación directamente para que no pueda seguir apestando a los vecinos con su patético hedor a muerto. O se toman medidas enérgicas, políticamente incorrectas pero necesarias y definitivas, desde un primer momento, o todo será en balde. Y la clase media ya no puede sacrificarse más, o si no vean el ·video" que ha elaborado CÁRITAS para difundir la situación dramática que viven miles de familias, y verán como se les cae el alma al suelo.
Decía José María Pemán en "El Divino Impaciente", en labios de Ignacio de Loyola:
"Las grandes resoluciones,
para su mejor acierto,
hay que tomarlas al paso
y hay que cumplirlas al vuelo".

Buenas noches.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Querido Carlos, es un placer poder leerte, y decirte:
Pero cuanta razón tienes con todo lo que has dicho hoy...
Enhorabuena por tu nuevo libro, VIENTOS DE SOSPECHA. Lo tenemos encargado, espero que no tarden mucho en mandarlo. Un trato es un trato.
Besos,
Mónica