domingo, 22 de mayo de 2011

Bueno, creo que es el momento de hacer un parón en el relato de nuestra Historia de España, y sacar algunas conclusiones practicas, de cara al desarrollo de acontecimientos que nos están empapando todavía hoy.
Ya sé que se han quedado muchas cosas en el tintero; los humildes comentarios que llevo un montón de semanas contando, desde los primeros habitantes de la Península Ibérica hasta la Guerra Civil del 36, no pretende ser una tesis doctoral de Historia; tampoco un medio aleccionador, ni adiestrador de ideologías -Dios me libre-, ni un arrimador de ascuas a ninguna sardina política -yo no me alimento de ese tipo de sardinas-, sino un consejero y una guía, para que pueda ser ampliado, aunque no sea más que por curiosidad, el tema de resulte de mayor interés de los lectores, en los libros especializados y muy documentados, escritos por eruditos (¡Ojo!) acerca de la historia de España, algo que yo no soy. Lo que he contado estas semanas debería constituir el mínimo sobre cultura general. Si lo he conseguido ¡Aleluya!
Habrán podido comprobar que el siglo XX resultó una olla a presión donde se cocían juntos intereses y necesidades sociales, económicas y políticas, hasta que reventó, y no en una, sino en varias ocasiones, por el paletismo, la negligencia y estupidez de quienes manejaban la nave, y la incultura del respetable. También que, desde finales de los años veinte, cuando en el mundo (y principalmente en los EEUU) se acabó la alocada alegría, el champán y el charleston, y comenzaron a aflorar las realidades económicas (el crack de la bolsa neoyorquina del 29) en la Europa aterrorizada y no recuperada de la Gran Guerra, se afianzan, sin alternativas, dos maneras de pensar y actuar, y no era posible escapar de ninguna de las dos: O eras comunista, o eras anticomunista, y que, de igual forma que de una misma familia salen dos hijos, no ya distintos, sino enconadamente opuestos, del adolescente socialismo partieron dos extremos: el comunismo, por un lado, y, enfrente, el fascismo y el nacional-socialismo, por otro. Y estos extremos eran, inevitablemente, radicales e intransigentes: o estabas aquí o estabas allí, y entonces eras mi enemigo a muerte. Y ello matizó para siempre el devenir de nuestra Europa, con una nueva, y artificial, geografía de fronteras e intereses.
Por lo que a mi respecta, esa idea de la reconciliación de las dos Españas, es una sandez monumental. Más valía que los gurús nos dejaran en paz, y se dedicaran a cazar golfos y delincuentes de cuello almidonado. Si los españoles son mayorcitos, ya terminaran con sus fobias, y si no lo son, que es lo que evidencia su modus operandi, pues ¡Hala! ¡A por otra trinchera!
Bien es verdad que en los últimos años han surgido sucedáneos, al uso, de aquellas tendencias, para que parezca todo más civilizado: la social-democracia, la democracia- cristiana, el centrismo, un comunismo democrático (que eso si que es inventar), etc. Pero eran mucho más civilizados, claros y transparentes los partidos políticos de mitas del XIX, porque entonces sí sabias con quien te jugabas las perras. Y conste que yo soy contrario a la existencia de cualquier partido político.
Otra estupidez mayúscula es lo de la Comunidad Europea, porque además de una estupidez, es imposible y por tanto tiene fecha de caducidad, y si no al tiempo (poco tiempo, ya).
Y volviendo a retomar nuestro tema, donde lo dejamos, que me despisto y me voy por las ramas, resulta que aquella República, nacida de un parto distócico, pretendía ser dirigida por hombres inseguros, que, seguramente, sabían que el riesgo de una confrontación civil era algo más que una posibilidad, desde un principio, que no pretendían resolver los muchos problemas que dejó Alfonso XIII, sino aplicar medidas populistas, de prisa y corriendo, para prolongar la agonía del nuevo régimen, (destruyeron uno sin saber, o a lo mejor sabiéndolo, si eran capaces de levantar otro) a expensas de alianzas con grupos extremistas, que les apoyaran como fuera, entregarles armas y antorchas, para que hicieran el bestia un poco y asustaran al personal; grupos radicales a los que esa República les importaba un maravedí. (Ya dijo Jomeini que el gran problema de entregar armas al pueblo, es ver quien se las quita luego) Y sobre todo vender media España (ni la buena, ni la mala) al mejor postor europeo (el marxismo-leninismo) sin darse cuenta de que la otra media se echaría en brazos, poco después, del otro señor de la guerra en Europa (fascismo y nacional-socialismo). Y lo que es más grave, sin darse cuenta de que los partidos anarquistas y nacional-independentistas, funcionaban a su aire para desbaratar todo en su exclusivo provecho.Aquí tenmos las claves de la Guerra Civil Española.


Juvenal, en su sátira primera, exponiendo, resumidos, los vicios, escándalos y maldades de la sociedad romana, en tiempos de Domiciano, quien hacía pesar sobre Roma la más espantosa tiranía, y la había cubierto de espías y delatores, tiempo en que según Tácito, dominaba por doquier el vicio y el crimen y estaba proscrita la libertad, no ya de hablar, sino de oír, escribía de esta manera:
"¿Que infamias, que maldades
inventarán mayores
que estas que vemos hoy, nuevas edades?
Bien, pues partamos de la base de que son totalmente acertadas los informes que plasmé el otro día en mi comentario sobre el 11-M, obtenidas de Internet y que no hacen sino confirmar mis convicciones, más que sospechas, que albergo desde hace años. En ese caso sería necesario procesar a toda la plana mayor del PSOE y los gobiernos de Zapatero por genocidio, miembros de los más altos tribunales de la nación como cómplices, junto a funcionarios del CNI, de los mandos de la policia y guardia civil, en ese caso participes de la masacre, una elevada cantidad de diputados encubridores, sindicalistas y funcionarios del ministerio de defensa y variados empleos de las fuerzas armadas, más de la mitad de los políticos vascos de todos los colores, culpables de asesinato, Rajoy y su cuadrilla, encubridores del crimen y posiblemente entrar en la Zarzuela y tirar para adelante donde la propia Jefatura del Estado protege y oculta con el silencio a los culpables. Más de la mitad de los moros que campan por este país, al mar o al Sahara, junto con gran cantidad de grandes empresarios y vividores a expensas de lo ajeno. Así mismo cambiar la constitución y declarar un estado de Emergencia.
El proceso debería llevarlo a cabo un alto tribunal internacional, ante un delito de genocidio, que levante las alfombras y ventile el ambiente de podredumbre que nos asfixia, y que instale en España un gobierno provisional, en tanto los ciudadanos libres e independientes de "ideologías" toman las riendas de la nación, se celebran elecciones con listas abiertas, se eliminan los partidos políticos y los sindicatos y se empieza desde un principio, y si tiene que ser con una república (yo soy monárquico por inmersión) que sea.
En definitiva, un golpe de estado popular, pero no protagonizado por los de siempre, defensores de posturas políticas de sobra conocidas, sino por los ciudadanos trabajadores y pequeños empresarios, padres de familia cuya única ambición es vivir en paz y que se les permita prosperar sin estar pendientes de a quien estorba su vida, o dicho de otra forma, a quien beneficia su muerte.
Bueno, ahora me despierto de este sueño imposible y paso a hacer el único comentario que pienso realizar sobre las elecciones pasadas: se sigue confirmando que las provincias Vascongadas son un nido de bestias asesinas que deberíamos encerrar en un gueto amurallado, como hizo, el alabado por la progresía, Stalin, con Ucrania. Por lo que a mi se refiere hace mucho tiempo que ya lo he hecho. El resto, más de lo mismo.
Alfredo de Musset, en su obra Lorenzaccio, pone en labios del protagonista Lorenzo de Médicis, estas palabras:
"Las joyas más preciadas que existen bajo el sol son las lágrimas de un hombre sin tacha y sin miedo".

Buenas noches.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Bueno amigos, tomemos el toro por los cuernos en semejante controvertido tema de nuestra Historia de España, que tanta huella ha dejado, incluso hasta nuestra actualidad: La Segunda República.
Si el reinado de Alfonso XIII fue un dechado de meteduras de pata, la instauración de la Segunda República en España, desde su imposición, que no cabe ninguna duda fue un golpe de estado, hasta su fracaso, desembocando en una guerra civil, 5 años después, podemos esquematizarla como la sucesión de un disparate tras otro, llevado a cabo por una serie de pollos sin cabeza.
El primer error fue la tendencia nacional al mesianismo (como dice Tussell), que aún conservamos en relación con los líderes políticos. Otro fue la excesiva esperanza en las soluciones inmediatas a los graves problemas que les acogotaban a los Iberos. La incultura (un analfabetismo espeluznante), el hambre, la miseria, los privilegios de una clase burguesa inadaptada, una sociedad básicamente rural y estancada, industrialización paupérrima, pero eso sí, localizada exclusivamente en Cataluña y en el norte (carbón de Asturias y altos hornos vascos), y falta de higiene física y mental. Al detenerse la emigración hacia ultramar, por haber perdido las colonias, se incrementa el paro nacional; la especulación, y las consecuencias de la Gran Guerra en Europa, que cierra la poca exportación posible, desembocan en una crisis económica brutal. Por otro lado, todo ello era caldo de cultivo para la agitación: el terrorismo, anarcosindicalismo radical, el comunismo dirigido desde la URSS para desencadenar una revolución comunista (también en otros paises) y el socialismo extremo y violento (afirma Tussell), hacían imposible la convivencia pacífica, el orden social y la gobernabilidad en paz. A ello se unía que un 30% de la población creía en una solución republicana; un 30% temía una solución republicana y un 40 % buscaba únicamente una revolución marxista leninista, aunque ello significara enfrentarse y derrotar a la República. Veamos como discurrieron las cosas:
Ya comentamos que el 12 de Abril de 1931 queda instaurada la República y establecido un gobierno provisional presidido por Alcalá Zamora (que por cierto sirvió al rey, a Primo de Rivera y ahora a la República, vamos, que hacía a pelo y a pluma), compuesto por radicales (primer error) para dar carnaza al imprescindible alboroto.
El 3 de Junio se convocan Cortes Constituyentes, en las que la mayoría de sus miembros vuelven a ser radicales, de forma que se puedan votar leyes que "eliminen obstáculos antidemocráticos". El 9 de Diciembre se alumbra la nueva Constitución, que significa una carga de profundidad sobre la religión católica y las costumbres conservadoras. Tan extremista resulta, que Alcalá Zamora dimite de su cargo de presidente y sube Azaña (el que, ante las protestas por la quema de conventos, afirmó que todos los cura españoles no valen lo que un solo trabajador republicano), que se lía la manta a la cabeza, con reformas irreflexivas de carácter laicista, antirreligiosas y de temperamento social extremado, para atraerse a la clase obrera, arrastrada por el rebufo de los más radicales. Pero no contó con que el poder que entregaba a anarquistas y sindicalistas no iba a ser usado en favor de sus reformas políticas, sino para llevar a cabo una revolución marxista leninista.
Se suceden, como era de esperar, las revueltas y los levantamientos armados sin cesar, que deben ser reprimidos con mucha sangre por la Guardia de Asalto y el ejército republicanos, en ocasiones mediante represiones tan sangrientas y bestiales como las de Castilblanco y Arnedo, en el 1932 y Casas Viejas en el 33 (se debe leer sobre estos episodios lamentables).
La situación es tal, que se hace imposible gobernar, básicamente debido a la miseria intelectual de los políticos. Azaña no puede con la situación de preguerra civil y dimite.
Vuelve Alcalá Zamora como presidente y encarga gobierno a Martínez Barrio, que convoca elecciones, que gana la derecha (estamos en Octubre de 1933), que por fin empieza a organizarse como frente de choque, y que de entrada comienza a derogar las leyes más drásticamente progresistas de sus antecesores.
Hitler está en el poder. Esto asusta a la izquierda. Largo Caballero (socialista) impulsa una oposición radical de izquierdas contra el nuevo gobierno de derecha; Huelga general convocada por la CNT. Era previsible: en España entra el fascismo: se crea la Falange.Nueva huelga general contra el gobierno, y levantamiento armado, promovido por sindicatos anarquistas, en Asturias y Cataluña, de nuevo reprimidos violentamente.La corrupción, que como las ratas se aprovecha de la mugre, campa a sus anchas; el estraperlo de productos básicos es general. En 1.935 salta por los aires el partido radical de Lerroux, y se produce la unión de radicales de izquierda, con Azaña a la cabeza, para cargar contra el gobierno. El presidente Alcalá Zamora, no controla en absoluto la situación. De hecho, aquello no había ya quien lo controlara. La entrega de poder y armas a los sindicatos y fuerzas radicales, había desplazado la autoridad legítima del parlamento representante de los ciudadanos, a la calle.Es encargado de formar gobierno Portela, que convoca elecciones (Febrero del 36) y dimite (vamos que sale pitando). Gana el Frente Popular de Azaña, una coalición de socialistas, comunistas y republicanos de izquierdas.En este momento, los extremos de derecha e izquierda se radicalizan. Por la derecha destacan Gil Robles y Calvo Sotelo, y por la izquierda Besteiro y Prieto. No existen partidos moderados. El enfrentamiento es total y de abierta preguerra civil.En un alarde de dominio revolucionario, se lanza a los campesinos a apropiarse de las tierras.El 8 de Mayo de 1.936 se destituye a Alcalá Zamora y se eleva a Azaña como presidente de la república. Largo Caballero aprovecha y propone una "revolución socialista". Esto significa un peligroso órdago, que podría desembocar en un golpe militar, por lo que a los generales más proclives, se les manda lo más lejos posible: a Godad a Baleares y a Franco a Canarias (grave error con un militar tan querido por las tropas marroquíes). A Mola se le asigna Pamplona; y será Mola el artífice del golpe militar en la península, precipitado por el asesinato de Calvo Sotelo el 13 de Julio. El 18 de Julio de 1.936da comienzo la guerra civil.Bueno, el relato, aunque muy somero, era inevitable, pero si de algo tenéis que acordaros es de que la política de rodillo, de oportunidad, de ideas luminosas y mesiánicas, y de aplicación inmediata sin acuerdos parlamentarios, para lo cual resulta imprescindible la alianza con el mismo Satanás, ha de acabar necesariamente en un inútil y sangriento empeño.En la Segunda República de España jamás llegó a gobernar nadie, ni hubo la más mínima intención de reconstruir una España miserable y herida. El interés personal de cada cual, en el mejor de los casos, fue el único determinante político. Lo demás solo fue crimen, violencia, desacato a los principios democráticos y al poder de un estado inexistente.Aprended de tanta estupidez y oportunismo (también hoy) y no demos cancha para moverse a ningún político que venda humo, por mucho que parezca que coincide con nuestro pensar. Es preferible abstenerse de votar, que votar a un "bandarra", que diría Eugénio.Ahora vosotros ampliar conocimientos con tanto como está escrito sobre el tema. Pero ¡OJO!

Balmes, en el artículo publicado en el cuad. 3 de "La Sociedad", fechado el 1º de Abril de 1843 comentaba:
."¡Ay de los pueblos gobernados por un Poder que ha de pensar en la conservación propia".
Señor, señor, pues no va la Salgado, prima donna de las reivindicaciones feministas, que al parecer se centran principalmente en abortar, es decir al asesinato, cuando les venga en gana porque "es su cuerpo", y nos sale con que lo que le ha ocurrido al socialista Strauss Kahn ha sido debido a su fuerte personalidad. ¿Ahora es que nos quiere dar lecciones de derecho individual, en un "no" estado de derecho? ¡Una socialista! Los que tienen comprados al legislativo español, y sálvese el que pueda! ¡La Pompadur metida a monja!
Si meditamos sobre la situación española, no solo en relacción con los poderes del estado, ni con el cuarto poder, muy avanzado en genuflexión, salvo honrosas excepciones, sino también sobre la patética situación económica, considero que, no es que sea de urgente necesidad eliminar totalmente el Tribunal Constitucional, en virtud de su sectarismo (bicolor) e intrusismo legalista, sino que esta misma casa de latrocinio y otros estamentos togados, como la Audiencia o el CGPJ, Jueces para la Democracia resulta el templo de encubrimiento de una variedad tan generosa de delincuentes en diversas ramas del código penal que si pegamos fuego a las sedes del pecado y encerramos a los malhechores, que juraron defender la Constitución y se valen de ella para su medro,todos saldríamos ganando. La verdad es que no puedo imaginarme a Bibiana, a la Pajín, a la Trini, a Salgado y sobre todo a Mª Emilia Casas y Adela Asúa, por un decir, con el mono azul, el pañuelo rojo al cuello, el gorro cuartelero, y el puño en alto desfilando por las calles y gritando "hijos sí, maridos no"; y no puedo imaginármelas porque para estas "hijos tampoco", pero asesinos vascos sí.
Y ya puestos, seguimos eliminando los sindicatos las autonomías, causa principal de los estragos financieros españoles, que nunca vamos a poder solventar. Y Europa lo sabe, a pesar de la manta con la que los socialistas europeos tratan de tapar a sus compadres españoles (y ¡vive monsieur Pompidu!); pero ni así. Y es que recientemente el banco HSBC ha dado la voz de alarma sobre el enorme déficit que se van a encontrar los del PP en las Autonomías que pasen a sus manos, habiendo sido sociatas despues de estas elecciones. Otra cosa es que el PP diga nada, si tenemos en cuenta que tienen hecho voto de gilipollas o traidores, a saber; tal parecen que se empeñan en ser reconocidos como los "Legionarios de Cristo" fundado por el padre Maciel, a quienes el Beato Karol Wojtyla, de santa obsesión contra el preservativo, encubrió sus "pecadillos". En fin, corramos un tupido velo.
Y para endulzar este pastel nos hemos enterado ahora, o al menos me he enterado yo, de que la eutanasia en Suiza esta resultando un gran negocio. Lo llaman el turismo del suicidio, y precisamente poco despues de la visita de nuestro rey al pais de los tres idiomas... también es oportunidad. Quizá, si esta práctica tan progresista resulta tan rentable, es por lo que el gobierno Zapatero está tan empeñado en instituirla en este país de mierda.
¡Y otros 600 millones de euros para la estafa de las energías alternativas! en este caso los paneles solares. ¡A ver quien dá más!
Evidentemente el nerviosismo en el PSOE que llegó a alcanzar cotas de desazón hace un par de años, en este momento linda con un cuadro psicopático de consecuencias insospechadas, un pavor irrefrenable que puede conducirles a cometer cualquier atrocidad, y en eso están. No es seguro pero creo que pudiera ser que en próxima entrega en este blog pueda descubrir las razones de semejante prurito.
No en balde Gracián en "El Criticón" apostillaba:
"Para gobernar locos es menester gran seso y para regir necios, gran saber".

Hasta mañana.

lunes, 16 de mayo de 2011

Y así, amigos míos con nuestras reflexiones sobre los hechos de nuestra Historia de España, nos hemos metido de lleno en un golpe de estado. Ya comentamos días atrás que en el siglo XIX, y en virtud de la gran inestabilidad social y política reinante (nunca mejor dicho) se produjeron en España alrededor de 200 pronunciamientos, o golpes militares, cuya finalidad, en la mayoría de los casos, era el cambio de gobierno, sin más. Los golpes de estado en nuestro país estaban al cabo de la calle, y aquellos cambios de gabinete ministerial y, naturalmente, de tendencia política, solían significar, como mal mayor, el paso a la condición de cesante de muchos empleados públicos en activo, la característica figura del "cesante".
La verdad es que el golpe de estado de 1936, fue concebido como un pronunciamiento militar más, diseñado por los generales Mola y Sanjurjo, con el propósito de romper la línea de anarquía política de la nación, e implantar un gobierno militar presidido por el propio general Sanjurjo. Se uniría, presuntamente, la mayoría del ejército y aquí paz y después gloria, porque iba a resultar un paseo militar resuelto en pocos días. Y así podría haber resultado, como tantas veces antes, de no ser porque el cálculo político-social estaba mal enfocado, ya que, desde el principio de la instauración de la República, existían poderosas fuerzas, en absoluto dispuestas a sostener una república democrática y parlamentaria, sino, y a toda costa, bajo control de la URSS, una revolución leninista que destruyera la España monárquica de Alfonso XIII, y a la misma república si hacía falta, para establecer una cabeza de playa comunista a la entrada del Mediterráneo (lo mismo que luego intentó Hitler) ante el avance fascista y nacional-socialista en centro Europa.
Ese proyecto de la izquierda radical era prioritario. De modo que aquel golpe militar, diseñado por los generales Mola y Sanjurjo, y deseado por las asociaciones proletarias de izquierdas, sindicalistas y anarquistas (que desde el 1933 venían provocándolo), se transformó en una guerra civil que duró 3 años.
Mola y Sanjurjo contaban con la colaboración de Franco, que estaba en Canarias, aunque este se resistió a participar, hasta el asesinato de Calvo Sotelo, algo que le decidió definitivamente. Además, Sanjurjo murió, en extrañas circunstancias, en accidente de aviación, cuando se trasladaba de Portugal a España para ponerse al frente del golpe. Ahora sí que Franco era imprescindible.
El avance militar se produjo desde África, mandado por Franco, con las tropas combatientes más experimentadas y crueles en la batalla: la legión, y un disciplinado y numeroso ejército moro, con los que consiguió una progresión espectacular hacia el norte, en tanto que Mola se hacía con el mando y se encargaba del levantamiento en el centro-norte peninsular. Pero, poco a poco, el mando se fue repartiendo entre Franco y Mola, hasta que, ¡oh casualidad!, el general Mola muere también en un accidente de aviación el 3 de Julio del 37 (¡Aquellos aviones!), en vista de lo cual, Franco queda al mando total de la sublevación, con las manos libres desde el punto de vista militar, y político, dejándose querer, ya sin ambages, por las fuerzas políticas fascistas y nacional-socialistas, tanto dentro del país (falange y jons), como extranjeras.
Ya dije en otra ocasión que Franco no era, en realidad, fascista, aunque, cuando reunió todos los partidos políticos que le apoyaban en uno solo, que se llamó Movimiento Nacional, el fascismo le era imprescindible para sobrevivir. Franco era católico, anticomunista acérrimo, y sobre todo militar; lo demás, el saludo romano, la camisa negra, etc. no era más que un brindis al tendido, políticamente necesario para sus propósitos (de hecho la muerte de José Antonio Primo de Rivera, le vino a Franco como pedrada en ojo de boticario, porque aquel hombre era mucho más listo que él, y la sombra que proyectaba no le hubiera permitido llevar a cabo sus propósitos. Él y solo él, debía dirigir la falange, para tener controladas todas las piezas, y precisaba de la confianza de las camisas azules para evitar oponentes dentro de su propio cuartel).
El transcurso de la guerra se puede leer donde se desee, pues hay libros para aburrir, de uno u otro color, pero quiero apuntar que si el bando republicano perdió la contienda fue por la anarquía que reinaba en sus filas, la falta de disciplina militar, y el doble mando, el militar por un lado (con buenos jefes en general) y el político (los camaradas políticos manejados desde la URSS) y sindicalista que tenían más poder que los militares. De hecho destituían o fusilaban, sin más a aquellos militares que no obedecían a las consignas políticas. Así era imposible ganar una guerra en España, aunque hubiera funcionado, y con mucha sangre inocente, en la Guerra Civil Rusa. Además se trató de una guerra muy primitiva, muy al estilo de la Primera Guerra Mundial, con armamento escaso, obsoleto y de corto alcance (fusiles semiautomáticos Mauser, muchos de ellos del siglo XIX y pistolas Star, Astra 300, o la más utilizada, la Cal 9 mm largo, fabricada en Valencia). Poca artillería, muy pocos y muy antiguos aviones, y apenas carros de combate, que eran pequeños y de muy dudosa eficacia. Fue una guerra de trincheras y cargas a la bayoneta; una guerra de desgaste y, sobre todo, de venganza y odio (espoleado y enardecido por las fuerzas políticas), cuyos ecos se están recuperando en nuestros días, igualmente por interés político. Lo demás es historia.



No sé si lo que aquí suelo comentar o lo que divulgan en torno a la libertad de pensamiento (no de opinión) otras personas pueda llegar a tener una mínima repercusión en el sentir de las personas que puedan leerme -pocas- pero no cabe duda que no soy exclusivo en un sentimiento de estafa hacía mí del Estado español, ni de rabia e impotencia por el daño tan enorme e irreparable que se está haciendo a las generaciones jóvenes. Y es que la soledad de la pantalla del ordenador es comparable al mundo vivido por un sordo y ciego. Sin posibilidad de debate, ¿qué vale lo que yo hago? Desde luego me deprimiría sobremanera que los únicos seguidores de este blog fueran personas consideradas de derechas.
Decía a este respecto el Conde de Romanones:
"Los discursos sin contradictor en realidad no son discursos, sino sermones; sermonear es más fácil que discutir, porque es solo dogmatizar
Bueno, bueno, parece que la diosa fortuna ha decidido no dejarme solo. Don Nicolás Salas, periodista, ha escrito un libro que titula "España. Libro blanco sobre el esperpento español", donde desarrolla de manera inteligente dos ideas que los habituales lectores de mi blog ya me lo han leído en más de una ocasión. El periodista afirma que actualmente España está indefensa, puesto que no existe la democracia ni el estado de derecho, aunque la corrupción se remonta a tiempos de Felipe II (yo diría bastante antes); y por otro lado esta convencido de que es necesaria una rebelión cívica de las clases medias. ¡Bien por Nicolás Salas! Ya era hora de que alguien pensara con sentido común y lo dijera, porque todo lo que uno lee o escucha o son necedades o patrones y proyectos encajados intencionadamente para la sectaria galería. Por ejemplo la afirmación del ministro de exteriores de Turquía que quiere convencernos de que "la ultraderecha europea quiere una dictadura, pero los islamistas no". ¡Ahmet que se te ve el plumero! Menos mal que la Comunidad Europea se va a ir al carajo antes que sus próceres consigan meternos en casa a los turcos bajo pretexto de que también son europeos. Bastante tenemos con que Zapatero lleve años metiéndonos a los moros, porque, como Dios le dijo a Lot refiriéndose a la virtud de los habitantes de Sodoma y Gomorra, si alguien encuentra un solo agareno que sea de fiar que levante la mano.
De todas formas ni todos los muslimes son de Alqaeda ni hace falta ser de esta asociación para ser un canalla y un criminal. Sin ir más lejos, parece que la prensa española esta muy escandalizada porque Bin Laden dijo que apoyaba las revueltas en Egipto y Tunez ¡ Anda! y Putin y posiblemente Chavez (con z). Además también en España el PSOE apoya las agresiones a las iglesias, a las sedes del PP y a los miembros de este partido y a los asesinos vascos, y aquí no pasa nada. Si sacamos conclusiones con Obama, posiblemente alojado en Guantánamo con escala en España, habrá que hacer uso del mismo rasero con los "rojos" españoles... Los del 11-M, vamos. Sí, hombre, esos que aplauden enardecidos en las plazas de toros, usadas para la campaña ahora que han prohibido las corridas (de toros), de sus patriarcas del alma, esos de los que no se fía ya nadie ni en Europa ni en América. Pues resulta que ya van aclarándose Trichet, el violador Kahn, por cierto ambos imputados en el pasado por un escándalo financiero, y toda la panda, de que si han de volver a rescatar a los tres de la bencina otra vez, España cae en la red sin remisión, porque Zapatero y Salgado están remisos a tomar decisiones impopulares (hay que ver lo que gobiernan los dos sindicatos rojos), no hacen las tareas y empiezan a poner nervioso al personal. Ya en EEUU, los de la Cámara de Comercio, no se cortan un pelo y niegan toda credibilidad al gobierno ZP, entre otras cosas por su casi inexistente competitividad, ya que en este país no se produce (lo dije en su día) más que servicios y mala leche, y el principal de ellos, el ladrillo, se fué a tomar vientos; España no exporta nada porque no produce nada (los escandinavos estan perplejos con nosotros, todo el día sentados en una mesa de despacho y sin hacer nada útil, dicen). La prueba es que el IBEX, que representa a las 35 mayores empresas que cotizan en el país, esta constituido casi exclusivamente por bancos, constructoras y petroleras, y encima se ha desplomado en caída libre. La situación la ven tan oscura trás nuestras fronteras que consideran España ha perdido para siempre una década, como pasó con Japón (Jaime Malet presidente de la Cámara de Comercio de EEUU). ¡Una década de retraso con respecto a los demás países de occidente, y, como comenté el otro día, una generación de jóvenes también en la basura; ¡Es fantástico! Esta es la España "socialista-masona". ¡Ni con Franco!
Con perspicacia y sutileza especial Goethe decía:
"¿Que es lo general? El caso aislado ¿Que es lo particular? Millones de casos".

Por cierto he sido advertido que "Bloguer" anda dando tumbos en el universo del ciberespacio, de modo que si un día desaparece este blog, es simplemente que me lo han quitado.

Hasta mañana.

viernes, 13 de mayo de 2011

Bien, queridos lectores, lo del último día fue duro. No en vano traté, en los dos relatos anteriores de nuestra Historia de España, de darle una mano de estuco al tema, desarrollando reflexiones "medioambientales", para poder deglutir lo que no es más que el relato histórico, compendiado en una capsula. A pesar de todo, lo más importante de la historia son las conclusiones que una inteligencia normal pueda extraer de su análisis. Y en esta línea, voy a romper el hielo reflexionando un poco, principalmente para los jóvenes que se arriesguen a leer historia, pues sobre estos acontecimientos que estamos narrando estan escritas más alucinaciones fruto de la intoxicación provocada por una droga conocida como sectarismo que solo puede conducir a la confusión; claro que la mayoría de los jóvenes actuales no leen historia, sino, si acaso unas noveluchas con la que el autor gana mucho dinero pero no ayudan en nada al conocimiento de la verdad, la basa de la columna de la sabiduría. Y sin que sirva de precedente voy a trenzar mis habituales dos secciones, la historia y la crítica política de actualidad para dar mayor agilidad a estas consideraciones.
La República Española fue un autentico desastre desde su comienzo, principalmente porque nadie queria llevar a cabo una acción de gobierno para sacar a España de las arenas movedizas que se la tragaban, sino expresar ante los ciudadanos, haciendo uso de la violencia del populacho, y valiéndose del delito, que cada cual, afirmaba tener la solución mágica, y con ese fin se presentó ante los españoles un Congreso ineficaz de representantes del pueblo, sin ideas ni voluntad, para que fueran las fuerzas provinentes de turbulentos vientos europeos, (socialismo/comunismo y fascismo) las que sacaran las castañas del fuego a aquellos que las proclamaban en beneficio propio.
Nadie llegó a gobernar. Los más urgentes y necesarios proyectos reformistas, salvo aquellos más populistas, quedaron sobre las mesas de los despachos. La Guerra Civil española no comenzó en el año 1936, sino muchos años antes, y en aquel tiempo el ánimo popular, fruto en su mayoría de la ignorancia de unos y de la reserva de privilegios de otros, fue cociéndose en el amargo caldo del odio entre las gentes flageladas. Y aquello es lo que se buscaba. La horda, el vulgo a las plazas y avenidas, reparto de armas, quema de iglesias para señalar a los culpables de la miseria física y moral del pueblo, delincuentes comunes a la calle, asesinatos, revueltas, represión gubernamental a sangre y fuego para dar una falsa sensación de autoridad; miedo, mucho miedo, también entre los políticos.
El pueblo seguirá muriendo de hambre, de miseria y enfermedades, pero matará. No hay para pan pero sí para balas.
Nunca gobernó nadie la Segunda República española, ni siquiera lo intentó, y nunca nadie pensó en España. Y jamás podemos olvidar una cosa: una guerra civil podemos saber cuando empieza, pero nunca cuando termina; de hecho yo afirmo de que no termina nunca. Ejemplos de este aserto lo tenemos en la guerra de secesión americana (hoy continua el enfrentamiento provocando el ánimo de los sudistas), la guerra de los Balcanes y, como no, la misma Guerra Civil Española, de cuyo desarrollo nos ocuparemos en próximas reflexiones, que hoy día todavía es explotada para el beneficio partidista, hacia el ignorante y entontecido pueblo, todavía bien comido y bebido; mañana veremos.
Creo que ya anteriormente he hecho este comentario, pero no me importa repetirlo, pues su reflexión se manifestó de actualidad a finales del siglo XIX, en los años treinta y también en la actualidad: Don Santiago Ramón y Cajal comentó en cierta ocasión que los males inveterados de España, obedecen a tres condiciones:
"1ª- Que cada institución o clase social, se estima como un fin y no como un medio, creciendo viciosa e hipertróficamente a expensas del estado.
2ª- Que, salvo contadas excepciones, nadie ocupa su puesto; los altos cargos políticos, militares y administrativos, se adjudican a gente sin adecuada preparación, con tal de pertenecer al partido imperante, por donde aviene su rápido desprestigio.
3ª- Que cualesquiera que sean los fracasos e inmoralidades de los poderosos, jamás se les inflige ninguna sanción, ni aún la del ostracismo. Solo en la desventurada España, se da la monstruosa paradoja, de galardonar con ascensos, las derrotas, imprevisiones e insensateces de los próceres, de la política o de la milicia".
Revelador ¿Eh? Existen muchas más consideraciones políticas de interés, afirmaciones de grandes pensadores, alguna de las cuales vamos a dejar impresas al juicio del lector:
-Decía Canalejas que:
"La agilidad es una excelente condición para subir a los árboles, pero no para gobernar a los pueblos"
"Uno de los hábitos más peligrosos de los hombres políticos mediocres, es prometer lo que saben que no pueden cumplir" (Le Bon)
"En política, lo que no es posible es falso" (Cánovas)
"La oratoria política es el arte de decir vulgaridades con corrección y propiedad" (Palacio Valdés)
"Todo lo favorable, obralo por sí; todo lo odioso, por terceros" (Gracian)
"Desconfiad del primer movimiento; el primer movimiento es siempre generoso" (Talleyrand)
"Las instituciones no valen más que lo que valga el hombre que las aplica" (Amiel)
"Toda nación tiene el gobierno que se merece" (Maistre)
"Los que imaginen, si los hay, que los gobernantes felices y victoriosos únicamente abrigan eminentes cualidades, ni han estudiado de veras la Historia, ni deben de haber intervenido personalmente en los grandes negocios de estado" (Cánovas)
Por lo tanto, queridos lectores, estudiar la historia, la de verdad, con juicio crítico es la condición primera para ser ciudadanos libres.

A descansar.

jueves, 12 de mayo de 2011

Bueno amigos, tomemos el toro por los cuernos en semejante controvertido tema de nuestra Historia de España, que tanta huella ha dejado, incluso hasta nuestra actualidad: La Segunda República.
Si el reinado de Alfonso XIII fue un dechado de meteduras de pata, la instauración de la Segunda República en España, desde su imposición, que no cabe ninguna duda fue un golpe de estado, hasta su fracaso, desembocando en una guerra civil, 5 años después, podemos esquematizarla como la sucesión de un disparate tras otro, llevado a cabo por una serie de pollos sin cabeza.
El primer error fue la tendencia nacional al mesianismo (como dice Tussell), que aún conservamos en relación con los líderes políticos. Otro fue la excesiva esperanza en las soluciones inmediatas a los graves problemas que les acogotaban a los Iberos. La incultura (un analfabetismo espeluznante), el hambre, la miseria, los privilegios de una clase burguesa inadaptada, una sociedad básicamente rural y estancada, industrialización paupérrima, pero eso sí, localizada exclusivamente en Cataluña y en el norte (carbón de Asturias y altos hornos vascos), y falta de higiene física y mental. Al detenerse la emigración hacia ultramar, por haber perdido las colonias, se incrementa el paro nacional; la especulación, y las consecuencias de la Gran Guerra en Europa, que cierra la poca exportación posible, desembocan en una crisis económica brutal. Por otro lado, todo ello era caldo de cultivo para la agitación: el terrorismo, anarcosindicalismo radical, el comunismo dirigido desde la URSS para desencadenar una revolución comunista (también en otros paises) y el socialismo extremo y violento (afirma Tussell), hacían imposible la convivencia pacífica, el orden social y la gobernabilidad en paz. A ello se unía que un 30% de la población creía en una solución republicana; un 30% temía una solución republicana y un 40% buscaba únicamente una revolución marxista leninista, aunque ello significara enfrentarse y derrotar a la República. Veamos como discurrieron las cosas:
Ya comentamos que el 12 de Abril de 1931 queda instaurada la República y establecido un gobierno provisional presidido por Alcalá Zamora (que por cierto sirvió al rey, a Primo de Rivera y ahora a la República, vamos, que hacía a pelo y a pluma), compuesto por radicales (primer error) para dar carnaza al imprescindible alboroto.
El 3 de Junio se convocan Cortes Constituyentes, en las que la mayoría de sus miembros vuelven a ser radicales, de forma que se puedan votar leyes que "eliminen obstáculos antidemocráticos". El 9 de Diciembre se alumbra la nueva Constitución, que significa una carga de profundidad sobre la religión católica y las costumbres conservadoras. Tan extremista resulta, que Alcalá Zamora dimite de su cargo de presidente y sube Azaña (el que, ante las protestas por la quema de conventos, afirmó que todos los cura españoles no valen lo que un solo trabajador republicano), que se lía la manta a la cabeza, con reformas irreflexivas de carácter laicista, antirreligiosas y de temperamento social extremado, para atraerse a la clase obrera, arrastrada por el rebufo de los más radicales. Pero no contó con que el poder que entregaba a anarquistas y sindicalistas no iba a ser usado en favor de sus reformas políticas, sino para llevar a cabo una revolución marxista leninista.
Se suceden, como era de esperar, las revueltas y los levantamientos armados sin cesar, que deben ser reprimidos con mucha sangre por la Guardia de Asalto y el ejército republicanos, en ocasiones mediante represiones tan sangrientas y bestiales como las de Castilblanco y Arnedo, en el 1932 y Casas Viejas en el 33 (se debe leer sobre estos episodios lamentables).
La situación es tal, que se hace imposible gobernar, básicamente debido a la miseria intelectual de los políticos. Azaña no puede con la situación de preguerra civil y dimite.
Vuelve Alcalá Zamora como presidente y encarga gobierno a Martínez Barrio, que convoca elecciones, que gana la derecha (estamos en Octubre de 1933), que por fin empieza a organizarse como frente de choque, y que de entrada comienza a derogar las leyes más drásticamente progresistas de sus antecesores.
Hitler está en el poder. Esto asusta a la izquierda. Largo Caballero (socialista) impulsa una oposición radical de izquierdas contra el nuevo gobierno de derecha; Huelga general convocada por la CNT.
Era previsible: en España entra el fascismo: se crea la Falange. Nueva huelga general contra el gobierno, y levantamiento armado, promovido por sindicatos anarquistas, en Asturias y Cataluña, de nuevo reprimidos violentamente. La corrupción, que como las ratas se aprovecha de la mugre, campa a sus anchas; el estraperlo de productos básicos es general.
En 1935 salta por los aires el partido radical de Lerroux, y se produce la unión de radicales de izquierda, con Azaña a la cabeza, para cargar contra el gobierno. El presidente Alcalá Zamora, no controla en absoluto la situación. De hecho, aquello no había ya quien lo controlara. La entrega de poder y armas a los sindicatos y fuerzas radicales, había desplazado la autoridad legítima del Parlamento representante de los ciudadanos, a la calle.
Es encargado de formar gobierno Portela, que convoca elecciones (Febrero del 1936) y dimite automáticamente (vamos que sale pitando). Gana el Frente Popular de Azaña, una coalición de socialistas, comunistas y republicanos de izquierdas.
En este momento, los extremos de la derecha e izquierda se radicalizan. Por la derecha destacan Gil Robles y Calvo Sotelo, y por la izquierda Besteiro y Prieto. No existen partidos moderados. El enfrentamiento es total y de abierta preguerra civil.
En un alarde de exhibicionismo revolucionario, se lanza a los campesinos a apropiarse de las tierras. El 8 de Mayo de 1936 se destituye a Alcalá Zamora y se eleva a Azaña como presidente de la República. Largo Caballero aprovecha y propone una "revolución socialista". Esto significa un peligroso órdago, que podría desembocar en un golpe militar, por lo que a los generales más proclives, se les manda lo más lejos posible: a Godad a Baleares y a Franco a Canarias (grave error con un militar tan querido por las tropas marroquíes). A Mola se le asigna Pamplona; y será Mola el artífice del golpe militar en la península, precipitado por el asesinato de Calvo Sotelo el 13 de Julio.
El 18 de Julio de 1936 da comienzo la Guerra Civil. Bueno, el relato, aunque muy somero, era inevitable, pero si de algo hemos de acordarnos es de que la política de rodillo, de oportunidad, de ideas luminosas y mesiánicas, y de aplicación inmediata sin acuerdos parlamentarios, para lo cual resulta imprescindible la alianza con el mismo Satanás, ha de acabar necesariamente en un inútil y sangriento empeño.
En la Segunda República de España jamás llegó a gobernar nadie, ni hubo la más mínima intención de reconstruir una España miserable y herida. El interés personal de cada cual, en el mejor de los casos, fue el único determinante político. Lo demás solo fue crimen, violencia, desacato a los principios democráticos, al presunto estado de derecho y al poder de un estado inexistente. Aprendamos de tanta estupidez y oportunismo y no demos cancha para moverse a ningún político que venda humo, por mucho que parezca que coincide con nuestro pensar. Es preferible abstenerse de votar, que votar a un canalla o un corrupto.


Se atribuye a Abraham Lincoln una frase que pronunciara en un discurso público:
"Soy demasiado pobre para tener un coche propio, pero mi adversario me ha invitado generosamente. Desearía que, si tal fuese vuestro deseo, votaseis por mi. Pero si así no fuese, elegid a mi contrincante, que es todo un caballero".
Amigos míos, la situación económica en la eurozona, es decir la credibilidad del proyecto de la Unión Comunitaria, a todas luces, desde un principio pensado con los pies y concebido bajo un estricto criterio político, para mantener bajo el paraguas capitalista occidental, la mayor cantidad de naciones posible, evitando así que se desplazaran de nuevo hacia la órbita rusa, no podía funcionar. La zanahoria de la democrácia como sacrosanta religión, solución de todos los males y rasero que equipararía a todos los pueblos y etnias europeas, muchos dijimos desde el primer día que era imposible. Como se va a considerar igual a Creta, a Malta a Bulgaria, a Rumanía y a Grecia, por ejemplo, como iguales politica y económicamente que Alemania, Francia, Suecia o Inglaterra; claro que estos últimos se olieron también el fracaso y no llegaron a soltar su libra bajo ningún concepto. Y si a eso añadimos incluir en el saco general a estados corruptos en todas sus instituciones como la misma Grecia, Portugal, Italia y, quizá por encima de todos, España, el fracaso esta asegurado, y lo que es peor, la miseria económica y moral de estas naciones es una cuerda que, como ocurre en montañismo, arrastrará al fondo de la sima a todos los enganchados a ella, si no se corta la amarra con urgencia. Ya nos van conociendo allén de los Pirineos, pues el FMI ha advertido de que nuestra amada patria tiene tirada a la basura una generación entera de jóvenes y nos incluye en el mismo cajón de los cuatro paises irrecuperables de la Unión: Grecia, Irlanda y Portugal, pues las reformas de Zapatero, no solo no sirven para nada, sino que estan frenando la recuperación, hundiendo el tejido empresarial y disparando el paro día a día. Y esta vez no ha sido una agencia de calificación de esas que tan poco agradan a Zapatero y a Salgado.
En Grecia la situación es terminal en todos los ámbitos, hasta el punto de haber ofrecido sus bienes nacionales como aval (venden hasta islas del Egeo), de modo que ya nadie sabe que hacer con los helenos; y no es que a la Europa poderosa le cueste desprenderse de este lastre, es que ya ha caído Portugal (Finlandia ya pide su rescate de una vez) y España con un peso demográfico, estratégico y financiero muy a considerar resulta dramáticamente insalvable.
De hecho el espectáculo revolucionario que estamos contemplando en el mundo musulmán, dando testimonio de lo que para los devotos de esta religión vale una vida humana, no pasa de ser un movimiento perfectamente calculado por las hienas agarenas para controlar el poder y lanzarse sobre la debilitada Europa, el podrido occidente y devorarlo como realidad social, política y potencia económica; y quien puede estar detrás del subsidio del hecho sedicioso ¿quid prodes? pues claramente Rusia y las "potencias emergentes" como China. y, por supuesto, trás el río revuelto, los sempiternos encapuchados masones, beneficiados siempre de las crisis de los pueblos, en España del proyecto de los asesinos vascos, y la ruptura del podrido estado.
Y por no salir de nuestras cuatro paredes hemos podido contemplar el otro día a una de las parejas candidatas a la telebasura en unas jornadas rojas: Gómez Bermúdez y la Manjón, dando testimonio del valor de la sentencia del 11-M y de que la secta está por encima de la vida de cualquier ciudadano, aunque se trate de tu propio hijo.
Por cierto que el viaje de la Jefatura del Estado a Suiza, después que a Marruecos, me tiene desconcertado, máxime en un momento tan lamentable para unos ciudadanos españoles como el actual en Lorca, un drama al que, en otro tiempo nunca habrían faltado los reyes.
Y para rematar mis desconciertos, me referiré a una encuesta de intención de voto en Vascongadas donde, al parecer, los asesinos arrasarían en las municipales. Independientemente de que mis lectores conocen con suficiencia que cuando hablo de los asesinos vascos me refiero a los vascos, y sálvese el que pueda, dejo una pregunta en el aire: ¿No les irán a votar los empresarios de la región para, ya que van a cobrar dinero a mansalva de los presupuestos del estado, tratar de evitar el impuesto revolucionario con el riesgo que concurre en la dicha extorsión para su negocio, su vida y la de su familia? ¡Oye! Pues una idea, mira.
Y siguiendo a Gustavo le Bon nos despediremos hoy:
"Conocer bien los límites de un poder es indispensable para no aproximarse jamás a los límites donde se manifestaría la impotencia".

Buenas noches.
Pues señor, En aquellos procelosos años por los que discurría, con muchísima dificultad, la Segunda República española, donde nos encontramos detenidos en nuestra Historia de España, también, y quizá paralelamente en Europa y en el mundo tenían lugar sucesos de enorme implicación en las desgraciadas peripecias nacionales.
Es sabido que el "Titanic" era una nave a la que "Ni Dios podría hundir", o al menos eso rezaba una máxima que llevaba impresa en su superestructura. La democracia, no existe como esencia alternativa única de la vida de los ciudadanos, al igual que la salud sobre la enfermedad, o el bien sobre el mal; ya intentaron los gabachos algo similar, elevando a los altares revolucionarios a la "Diosa Razón", diosa populista, populachera y muy masona, por cuyas "venas " corría la sangre de inocentes y el odio de culpables, y que resultó ser la burda prostitución demagógica del mas honesto y librepensador movimiento intelectual en siglos: La Ilustración, que también posteriormente se adulteraría con el concepto, que ha llegado hasta nosotros, de disposición liberal, otra memez para mediocres.
La democracia, representa (según la RAE): la doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. Es decir, que los administrados tengan la opción que decir algo (más bien poco con nuestro sistema) sobre la forma en que se les administra; ¡Y, ya!. Sobre este tapiz político, se han extendido, y se siguen extendiendo, mercancías de todo tipo, para ser vendidas, chalaneadas, adjudicadas, especuladas, mercadeadas, traspasadas, y alquiladas, que ríanse ustedes del "top manta". Eso sí, nunca falta alguien que afirme que la democracia es el menos malo de los sistemas políticos existentes, lo cual es una falacia total, al menos en el modo en que se aplica en España, así como que la alternativa a la misma es una dictadura, otra falsedad.
Estas reflexiones, tanto respecto a España, como para el resto del mundo, desearía que a muchos ciudadanos les quedaran grabadas en la mente, porque las mentiras repetidas hasta el infinito, tienden a transformarse en verdades inamovibles.
Entonces, siguiendo con nuestro guión, en aquella Europa convulsa, inconsciente de su futuro inmediato, fratricida y en general culpable de tanta desgracia sobre sus pueblos, y con tan poco seso en sus gobernantes que fueron incapaces de calcular las consecuencias a corto y medio plazo de unos acuerdos tan patéticos como los firmados por los vencedores de la Gran Guerra, en Versalles, España, la pobre y mísera España, no podía ser una excepción. El paro (en toda Europa) en España era dramático; el campo exigía una reforma agraria inmediata, para resolver la miseria de unos vegueros muertos de hambre y sin futuro, y unos hacendados que, acartonados en la tramoya de su mundo, insolubles con el de los braceros, como el agua y el aceite, no las veían venir ni por aproximación, pero, bajo ningún concepto, la solución podía residir en la reforma soviética que acabó en millones y millones de muertos de hambre y abandono a su suerte de vasallos por "el bien del estado". La falta de mano de obra, mucha enterrada en las colonias de ultramar, o en los barrancos marroquíes, la industria apolillada y sin posibilidades de exportación, tras la Guerra Mundial (aunque al principio parezca lo contrario), el ejército atiborrado de inútiles y brillantes sables, corrupción y estraperlo de los bienes de mayor necesidad, mentalidades medievales, y (seamos claros), no ya la falta colaboración de Cataluña para facilitar la necesaria gobernabilidad del país, sino el chantaje político codicioso y dirigido exclusivamente a sus intereses independentistas, llevaron a los gobiernos republicanos a decir barbaridades y cometer atropellos que necesariamente habrían de acabar como acabaron, y que no solamente no enmendaban los garrafales errores del reinado de Alfonso XIII, sino que, a través de la violencia consentida, de los grupos anarquistas y de izquierdas, que arrastraban al populacho a un ensueño de falsa revolución, la apatía de los políticos de derechas que, con honrosas excepciones, y que acabarían costandoles la vida, miraban hacia otro lado para parecer muy católicos, y los republicanos llevaron al país a una situación aún más insostenible que la previa al año 31, principalmente debido a la desilusión de un pueblo convencido de que la república era la solución de todos sus males de los que eran culpables la Iglesia y el capitalismo, y el aprovechamiento que de este desengaño, de esta decepción, por parte de los partidos políticos y sindicatos de extrema ideología marxista-leninista, perfectamente dirigidos desde la URSS, arrancaran en el ánimo de la masa una actitud auténticamente revolucionaria a sangre, fuego y muerte, como era su deseo. Una revolución democrática y respetuosa con un estado de derecho todavía no se ha inventado.

Carlos IX de Francia, ante el atentado sufrido por el anciano almirante Coligny del que salió herido, por orden de su madre Catalina de Médicis, al considerar al militar como jefe de los hugonotes, presentó su orden para la matanza en la trágica jornada conocida como "noche de San Bartolomé" (24 de Agosto de 1572) para una espantosa carnicería en París, expresando su intención con estas palabras:
"Pues que halláis conveniente que se dé muerte al almirante, muera; pero que también mueran todos los hugonotes de Francia para que no quede ni uno solo que me lo censure; y ordenad que así se haga inmediatamente".
Pascual Sala, presidente a la sazón del Tribunal de Orden Público conocido como Constitucional, se muestra escandalizado porque considera necesario que los jueces deben tener ideología para no resultar monstruos. En primer lugar, en en seno del la susodicha institución, mal llamada tribunal, son escasos los jueces, completando la piara togaresa leguleyos de los más diversos orígenes; además yo no me considero un monstruo y no tengo ideología alguna. Claro que es cierto que este "gochu", que dicen en Asturias, preferirá también médicos con ideología que se dediquen a matar fetos o pacientes, pues de la misma cuerda de este pollo es Montes. En fin que para ser juez es necesario saber de derecho, que es algo de lo que sabe cualquiera aunque no use toga, así como tener sentido común, sensibilidad y honradez, y estas tres últimas condiciones escasean de tal modo que... ¡que se vaya a hacer puñetas!
No obstante me intriga la necesidad, casi genética, de resultar impeditivo para ser de izquierdas, el no enarbolar la violencia en cualquiera de sus formas, contra cualquiera que les lleve la contraria o simplemente resulte sospechoso de no-rojerío. De hecho existen una serie de iconos, que se dice ahora en informática, que resultan irreparablemente enemigos de la hez marxista-estalinista, como son la edad (haber sobrevivido a la posguerra y no quejarse del pasado), la religión (ojo, solo la católica), la corbata, la afición a los toros, el tener caspa, reconocer que no se vota a la izquierda o llevarles la contraria, no tutear a las personas de edad, tener un doctorado en ciencias, no decir "tío" o "no jodas" todo el rato durante una conversación, haber hecho la mili y estar orgulloso de ello,... En todos estos casos, y en algunos más, estas condenado al escupitajo, el insulto (véase al subnormal de Peces Barba) y acoso en el trabajo (todos los días); la lapidación (el otro día en las iglesias), arder por los cuatro costados (tambien las iglesias o las sedes de otros partidos), el apaleamiento (los sindicatos si te empeñas en trabajar cuando a ellos no les da la gana que lo hagas) y en última instancia el paseillo (Gal) o la muerte por bomba (11-M). En estos argumentos se basan las estrategias de las izquierdas masónicas o no, mucho más exacerbadas y rabiosas después de la caída del muro de Berlín.
A semejantes "razones" no he añadido la costumbre de mentir, pues ello no es exclusivo de la izquierda, aunque sí imprescindible para un político, que lo llevará adelante con más o menos arte según su meollo intelectual; así, no se puede comparar Zapatero diciendo que él no ha hecho recortes en el estado de bienestar ni las políticas sociales, algo fruto de una enajenación mental grave, porque es que se lo cree, con Rubalcaba muleteando, con esa gracia y señorío que Dios le ha dado, al miura del chivatazo, sin echar la pata atrás, sin enmendar la postura y con un perfecto conocimiento de los terrenos y las distancias. Ni tampoco pueden valorarse igual las sesudas diatribas de Sebastián con sus bombillas, Pepiño con su 110 Km./h, la morritos Pajín y Aido asesinas de no nacidos, Castro, Tomás Gómez o Valeriano, por decir algunos personaje que no rebuznan porque tienen por costumbre, dada su facilidad para los idiomas, alternarlo con graznar, gamitar, gruñir, arruar, rebudiar o guañir, comparado con las sentencias, resoluciones y alivios de Chaves (con s), de Salgado, los "intelectuales" de la ceja, la "patriota" Chacón "Gadafi-exterminator", la "bien paga" Trini o la mejor "paga" Mª Emilia Casas... es un decir, porque ¿que se puede pedir a un país en que existe una asociación de ateos que hacen procesiones anticatólicas? Claro que seguramente recibirán una subvención. Esto es una grillera, con más de 5 millones de "callados" pero que defienden "los colores" de su equipo de fútbol a muerte, iletrados, sicarios y pensionados. Un país que está al borde del precipicio y le va a regalar a Grecia otros 5 millones de euros (por eso Zapatero no ha viajado a Oslo para no encontrarse con Papandreu, también socialista, no vaya a ser que le pida más pasta) para que parezca que nos sobra.
La verdad es que la situación en Grecia es como para tomársela en serio: la crisis en sí (economía hundida, paro por las nubes y empresas arruinadas), las revueltas callejeras y huelgas de servicios fundamentales y la evacuación de depósitos bancarios en masa, el típico pánico, de las familias para meterlo en el calcetín o invertirlo en Alemania (donde los bancos ya tienen carteles que rezan: "se habla griego"), por miedo al corralito, si han de abandonar el euro han arruinado una nación, que también creyó que la república y el socialismo eran la solución más progresista (derivado de progreso) y que ya se han cargado su principal ingreso económico: el turismo. Históricamente este tipo de tribulaciones en Europa han conducido a guerras continentales... en esta ocasión ¿quien sabe?
No obstante Victor Hugo se expresaba de esta manera:
"Las brutalidades del progreso se llaman revoluciones. Pero cuando han concluido se reconoce que el género humano ha sido maltratado, pero ha marchado ".

Buenas noches.

lunes, 9 de mayo de 2011

En el día de hoy sólo daré alguna pincelada sobre la Segunda República, para rematar próximamente el tema al hilo de nuestra Historia de España. Aconsejo un repaso de meditación a todo lo que hemos tratado estos últimos días para que no perdamos el hilo intelectual más que el histórico.
Hay mucha tela que cortar alrededor de la Segunda República y prefiero describir de un tirón todos sus avatares. Hoy solo quiero pintar un lienzo europeo, que fue detonante principal del devenir de los hechos.
En aquellos momentos, en Europa, habían estallado tres tendencias políticas, como ya hemos recordado anteriormente, nacidas del socialismo, pero con divergentes trayectorias, en medio del odio de los grupos sociales entre sí, de modo que no parecía existir otra posibilidad que apuntarse a uno o al otro bando: El comunismo, el nacional-socialismo y el fascismo. Y que nadie me diga que existieron países libres de la infección de uno de los tres virus, porque es totalmente inexacto. Los mismos británicos consiguieron impedir ser invadidos por los nazis, pero no por los comunistas, y ello, antes de la guerra, les trajo bastante de cabeza. Francia acabó dividida en dos, por sus afinidades. Los partisanos que lucharon en los países invadidos por Hitler, en guerra de guerrillas, nunca lo hacían por patriotismo, como la resistencia libre, sino dirigidos desde la URSS para provocar agitación revolucionaria comunista después y durante la guerra; cualquier otra aseveración es mentira.
La reacción al comunismo, fue el "anticomunismo". Esta afirmación parece una perogrullada, pero es la realidad. Tanto el fascismo (que teóricamente tenía que haber desaparecido a la muerte de su fundador, Mussolini) como el nacional-socialismo (teóricamente extinto a la muerte de Hitler, por idénticas razones, lo cual es una característica de las dictaduras, extinguirse a la muerte del dictador), sirvieron de banderín de enganche para defenderse del comunismo. Por ello se fundó en España la Falange, el 29 de Octubre del 1933, lo mismo que ocurrió en otros países.
Mientras, la ideología nazi, desapareció de Europa a la muerte de Hitler(bien es verdad que no del todo, sino más bien, lamentablemente, a la muerte del Papa Pío XII) y saltó con enorme fuerza a América, principalmente a Argentina. Franco, sin ir más lejos, (ya lo comentaremos en su momento), no era fascista; era anticomunista, que es distinto, a pesar de que se valió del fascismo para sostener, de manera muy hábil su estatus sin que nadie rechistara. Todo lo ocurrido en Europa, y, yo diría, en el mundo, durante los dos últimos tercios del siglo XX, tenía un soporte ideológico social, con muchos otros tentáculos, muy poderoso e inevitable.

El maestro Krausista Julián Sanz del Río, ya en la segunda mitad del XIX opinaba así de la pujanza de los Estados Unidos en el mundo material y de la ausencia de espiritualidad en su programa:
"Los Estados Unidos estan ahora haciendo un palacio. Ya vendrá el espíritu a habitarlo".
Bueno amigos, creo que a estas alturas ha quedado suficientemente clarificado que Pakistán se la estaba jugando a los EEUU ocultando a Bin Laden, o al menos ocultando su muerte, mientras recibía dinero a espuertas y material bélico para combatir a Al Qaeda ¡Que no se puede fiar uno de las chilabas! (no más que de las togas), no me cansaré de decirlo. Esta CIA no es la CIA de mis tiempos, la que se enteraba de todo, manejaba todo en el mundo occidental (en el oriental era el KGB ( y seguro que seguirá con Putin, con más eficacia que la yanqui) y siempre en la misma dirección: espiar al pacto de Varsovia, provocar guerras y revoluciones allí donde interesaba a los norteamericanos, quitar y poner presidentes de gobierno, y hacer desaparecer a cualquier molesto enemigo del estado. En fin, nada es lo que era... Ni siquiera la sensibilidad de un uniformado hacia la compasión y la caridad con los desfavorecidos: todos se habrán enterado que un supernavío francés que trabajaba por cuenta de la OTAN, que Dios confunda, se negó a auxiliar a unos desgraciados que navegaban a la deriva por el Mediterráneo, permitiendo que se ahogaran. Al parecer también fueron divisados por un helicóptero militar y alertadas todas las autoridades de la zona por un sacerdote de Roma que dio la voz de alarma. Pero bueno, al fin y al cabo solo eran 61 muertos de hambre que tenían muy poco porvenir; y además ¡sobrevivieron 13! Por eso será que el ministerio de defensa, que dirige la separatista y pacifista Chacón, que andaba dando mítines por ahí con esa voz de verdulera que el Altísimo le ha donado, a ver si se coloca en primera fila de las generales, no solo es que no quiere saber nada del asunto como miembro de la OTAN, sino que, cuando un diputado les ha interpelado sobre la necesidad de que pidieran explicaciones al mando unido, le han llamado charlatán ¡con dos cojones! 61 desgraciados no van a detener la agenda de "trabajo" de una ministra con aires presidenciales para la Moncloa de la "puta España", adjetivo este, por cierto, que no puedo evitar que, día a día, empiece a sonarme como acertado.
Ahora, para preocuparnos de verdad, pasando de los muertos libios del cayuco, y de la madre que parió a los franceses, italianos y restante gente de mal vivir (decía Schopenhauer que África tiene monos y Europa tiene franceses), no perdamos de vista a la tormenta con pretensiones de huracán que se ha formado en Grecia, donde los expertos solo dan 3 soluciones: soltarles más perras de los impuestos de los ciudadanos europeos, que se vayan del euro o sacar el dinero prestado de la venta de oro de las reservas de las naciones del Viejo Continente ¡jodido, eh!.
Tengamos en cuenta que el gobierno heleno he emitido deuda a sacos, que le han comprado otros países que ya no dudan que no van a cobrar, entre ellos España, quien tampoco va a poder pagar sus deudas, que ya las tenía muy difíciles, si no recuperan lo prestado, en vista de lo cual al parecer el seguro que cubre el evidente impago de nuestra nación ha subido su cuota como un cohete Apolo; y esto es una pescadilla que se muerde la cola. De momento los analistas económicos ya van avisando a los inversores de que se hagan a la idea de una quita del 50%. Y como el tornado recorre el Mediterráneo camino de la Iberia, España ya tiene la prima de riesgo, respecto a Alemania en 222 puntos y subiendo.
Y, bueno, mientras tanto nuestros próceres rebuznando mentiras y alegatos de campaña (alguno comiendo dátiles con el moro) y enardeciendo a las masas para que maten fascistas de derecha extrema (las iglesias siguen siendo atacadas) para continuar el guión iniciado en 1931 e interrumpido por un dictador muy malo.
El inteligente Cánovas sentenciaba en 1870:
"Si estos pueblos latinos aprenden difícilmente a ser libres, más difícilmente aprenderán a ser escépticos, y ¡ay de ellos dónde lo aprenden, y cuando lo aprenden".

Buenas noches