martes, 21 de junio de 2011

Queridos amigos lectores, aunque agobiado por este tremendo calorazo, ya estoy de vuelta. He de confesar que ha sido un periodo vacacional de lo más instructivo, que he pasado, primero en Venecia y despues en Florencia, disfrutando del arte, la naturaleza y la más que espectacular degustación de un Campari, en una terraza , gozando de la estrellada noche junto al Gran Canal de la sin par capital de la región de Veneto, que jamás perderá su carisma y la manada de turistas que agobian los recorridos en el vaporetto.
Y como esta no es mi primera visita a Italia, quiero compartir con todos ustedes una reflexión que me ha acompañado este viaje, lo mismo que en anteriores paseos por la tierra de los césares, y que no creo que sea en modo alguno baladí:
Nunca puedo evitar, porque para mí eso significa viajar, conversar en lo posible con los lugareños y, en el caso de Italia, acabar sacando a colación, habida cuenta de que yo tengo escrito un libro sobre Amadeo I de Saboya, que España proporcionó un rey a Italia, concretamente a Nápoles, Carlos VII (quien fue posteriormente Carlos III de España), e Italia nos facilitó, para la desgracia del pobre señor, a Amadeo I de Saboya, hijo del unificador de Italia Victor Manuel II. Pues señor, la reacción más general de los italianos es no querer saber nada de los reyes de la casa de Saboya; les tienen una ojeriza de aúpa. Y es que el comportamiento del rey Victor Manuel III de Italia, a la sazón un enanito con bigote, a pesar de lo cual ostentaba los títulos de Rey de Albania y Emperador de Etiopía, y que inauguró su reinado a la vez que el siglo XX (en 1900 comenzó a reinar) cometió tantas cobardes torpezas que dieron con él en el exilio. Resulta que a partir de 1922 optó por ponerse a las órdenes de Mussolini, permitiendo que la grey fascista derribara el estado democrático, transformándose en una marioneta, dejándole el camino libre al dictador de Dovia di Predappio, lavándose las manos como Pilatos, y todo bajo el pretexto de que no se le dejaba tomar ninguna decisión; pero continuaba como figura decorativa de "Jefe de Estado".
Aunque, trás ser depuesto Benito Mussolini por los propios italianos (¡cambio de chaqueta!) cuando se pudo comprobar que el Fascismo y su aliado el Nacional Socialismo tenían perdida la guerra, trató de arreglar el desaguisado poniendose al lado de los aliados, despues de trasladar la capital a Bari, para escapar de los vengativos alemanes. Pero la calamidad sobre la nación ya estaba hecha y firmada, y el 2 de Junio de 1946 los italianos declararon su opción por la república, aunque de aquella manera tan española en la Segunda República; es decir, con sospechoso "pucherazo". De cualquier manera, a un italiano mencionarle a los Saboya es mentarle la "bicha".
¿Les evoca este relato alguna otra imagen monárquica con semejante evolución? ¡Si ya sé que nuestro Alfonso XIII remató una nutrida sucesión de meteduras de pata, marchándose y dejando a la pobre España con el culo al aire! Pero yo me refiero a una sociedad actual, a una nación, a un reino de nuestros días, enfermo de gravedad y con una corona en situación, por lo menos, de pronóstico reservado, que no puede dar un puñetazo en la mesa porque no le dejan. Pues que el trono aludido vaya meditándolo muy seriamente, porque o mucho me equivoco o tiene los días contados. Y esto es historia, y quien se empeña en desconocer la historia está condenado a repetirla. ¡He dicho!

Hasta el lunes próximo.

miércoles, 8 de junio de 2011

Hoy, y sin que sirva de precedente, no voy a relatar ningún episodio histórico, como en mí es costumbre, ni voy a hacer ninguna crítica socio-política, matizada por comentarios de los clásicos, hoy voy a reproducir una noticia que figura en Internet. Todos los lectores de este blog, los que me siguen desde tiempo atrás, habrán podido comprobar, y si no pueden repasar mis comentarios, que, primero de manera subrepticia, insinuante, y después cada vez más directa he ido desgranando a lo largo de los meses mis sospechas, mejor diría mis certezas sobre la autoría real de la masacre del 11-M. Recordarán mis lectores que siempre he reflexionado sobre el aforismo "quid prodes" para indicar quien era el/los beneficiados por el dramático suceso, e incluso mis firmes barruntos sobre la contribución directa de otras corporaciones, organismos, sociedades y patronos necesarios para llevar a cabo semejante bestialidad con el único fin de obtener beneficios políticos inmediatos. Pues bien, a mis manos ha llegado, casualmente un relato que se encuentra distribuido en la red, que remacha mis convicciones y que expongo para conocimiento de mis lectores con el ruego de que sea difundido. Vuelvo a participarles que si este blog desaparece un buen día es que me lo han cerrado. A continuación transcribo el relato tal como figura en Internet:
LEE ESTE CORREO Y HAZ EL FAVOR DE REENVIARLO PORQUE LA QUE SE VA A LIAR EN LOS PRÓXIMOS MESES PROMETE SER MUY GORDA...PERO QUE MUY GORDA.

Te reenvío el mail tal y como lo recibí:
Pedro J Ramirez ha conseguido por fin reunir todas las pruebas que involucran a Marruecos, a ETA y al PSOE en los atentados del 11M. Al parecer todo sucedió así: Marruecos quería atentar contra el gobierno de Aznar y como aperitivo comenzó tratando de arrebatarle a España el islote de Perejil. Con buen criterio, Aznar llamó a Bush y con el apoyo logístico de los norteamericanos la invasión quedó frustrada. Entonces los marroquíes, malhumorados por el ridículo que habían hecho, se pusieron en contacto con ETA para planificar el 11M. El PSOE estaba al corriente de todo a través de los contactos que tiene con la banda terrorista, puesto que siempre han estado negociando con ETA: antes y después de la elecciones del 14-M-2004. El atentado se llevaría a cabo el día 11 de marzo de 2004 para poder disfrazarlo de castigo islamista a Aznar y que así el PSOE ganase las elecciones, que era lo que más le interesaba a ETA. Lo que el PSOE jamás imaginó fue la magnitud que iba a tener el atentado en el que murieron tantos inocentes. Pedro J dispone incluso de una grabación en la que se escucha claramente a Pepiño Blanco diciéndole a Rubalcaba: "ya está todo listo, Alfredo... todo el mundo se ha tragado lo de los islamistas... ¡¡hemos ganado las elecciones!!''. A raíz de esta información y de las numerosas pruebas que posee, Pedro J está siendo amenazado incluso por el propio Zapatero, pero él dice que no tiene miedo, que a él le pueden matar pero que lo que nunca podrán es matar su periódico. El diario EL MUNDO cuenta con un equipo de más de 1.000 personas investigando el 11M, en el que hay incluso guardias civiles, agentes del CNI, policías nacionales, jueces, investigadores privados, etc. Rodriguez Ibarra le escribió una carta a Pedro J diciéndole que si es verdad que todo esto sucedió así, él exigirá la disolución del PSOE. También le pidió a Pedro J que no publicara la carta. Y esa es la única y verdadera razón por la que Rodriguez Ibarra ya no se presenta a la Junta de Extremadura en las próximas elecciones. El plan de Pedro J, tal y como ha manifestado en la radio, es ir sacándolo todo a la luz poco a poco y justo antes de las próximas elecciones para darle la puntilla final al PSOE . Recordad las palabras de Luis del Pino el otro día: "Todo esto que está saliendo no es nada comparado con lo que va a salir en los próximos meses..." Ya veremos lo que opinan los españoles cuando quede demostrado que el PSOE conocía que se iban a cometer los atentados del 11-M y por fin se desenmascaren estos sinvergüenzas.

¡Que Dios nos asista! No obstante, a la vista de esta posibilidad comienzo a comprender el silencio de Rajoy y su empeño en pasar página sobre el 11-M. ¿No será que está asesorado por los servicios secretos americanos (digamos que la CIA, por ejemplo) para no enredar y evitar una reacción en cadena que pudiera acabar en la desaparición del PSOE y en una confrontación civil en España con la consecuente catástrofe para toda Europa, ignota desde la Segunda Guerra Mundial. Si los del PSOE están acojonados, no quiero ni pensar como están los del PP, habida cuenta que los masón- sociatas lanzarían a la gente a la calle con armas si fuera necesario. Pero ya reflexionaremos próximamente sobre este tema. Este comentario voy a dejarlo varios días expuesto para mejor conocimiento general.

Como ya he comentado, los generales alemanes, durante estos primeros meses de la Gran Guerra, no tenían más remedio que desplazar tropas para ayudar a los austro-húngaros, al sur, porque en caso contrario, estos, no eran capaces de contener el empuje ruso y les hacían un roto en ese frente. Ello distraía tropas necesarias en el frente británico-francés, extremo que estos conocían muy bien, por lo que, a mediados de Diciembre, lanzaron una ofensiva en toda regla. Más, la bien organizada defensa de trincheras alemanas, colaboró para abortar cualquier resultado exitoso por parte de los aliados. Más muertos y el frente paralizado el día de Navidad. Por parte de franceses, británicos y belgas, suman más de un millón de muertos; los alemanes 675.000.
El día de Año Nuevo, en una intensa batalla con los rusos, los turcos pierden 30.000 soldados, quedándose solamente con 19.000 hombres válidos para el combate. Los turcos también atacan a los ingleses en Palestina, y son atacados por la armada franco-británica en el estrecho de los Dardanélos, que comunica el Mediterráneo (mar Egeo) con el mar Negro (al mando de Churchill, que en estrategia naval era un inútil), que no desembarca las tropas (30.000 hombres) hasta el 25 de Abril,en la península de Gallipoli, con lo cual, no solamente estaban esperándoles los turcos, sino que, en un momento dado del avance, las tropas del Reino Unido, paran para tomar el té. ¡Estoy hablando en serio! ¡Palabra que ocurrió tal como lo cuento! Bueno, el caso es que el comandante turco, Mustafá Kemal, le dio una buena paliza a don Winston, que salió con el rabo entre las piernas.
Las batallas navales del mar del Norte, entre las flotas británicas y alemanas, se intensifican, tomando parte en ellas, submarinos alemanes.
Con este escenario entramos en el año 1915, pasadas las Navidades donde, en muchos puntos del frente occidental, los soldados hicieron una pequeña tregua, confraternizando con el enemigo, para celebrar conjuntamente la Noche Buena, lo que a los mandos, de ambas facciones no les hizo ni pizca de gracia.
El 31 de Enero, utilizan los alemanes, por primera vez el gas venenoso, sobre los rusos. En realidad había distintos tipos de este gas, siendo los más dañinos el gas cloro y sobre todo el gas mostaza, que provocaba la muerte en unas circunstancias espantosas. No obstante hemos de considerar que estos, denominados, gases de guerra, no eran en realidad gases, sino sólidos dispersados en el aire en forma de pulverización; por eso eran útiles las máscaras, ya que si fueran gases , solo podría defenderse uno con botellas de oxígeno. Los rusos contraatacaran perdiendo 40.000 hombres y los alemanes la mitad.
Pero la verdadera embestida contra Rusia, tiene lugar del 7 al 22 de Febrero, simultáneamente en el norte, por la frontera prusiana (alemanes) y más al sur, por la frontera húngara (alemanes y austro-húngaros), lográndose un avance notable sobre territorio ruso (más de 100 Kms.). Los alemanes capturan 90.000 prisioneros rusos, en medio de una enorme tormenta de hielo. El ejército austriaco, cada vez demuestra más ineptitud, perdiendo, parte de lo que los alemanes ganaban, cuando, sin ir más lejos, por ejemplo, el 22 de Marzo, toda la guarnición austro-húngara de Przemysl, con 110.000 hombres, se ve forzada a rendirse a los rusos.
En el frente francés, se recrudecen los bombardeos de la artillería, y van cediendo los intentos de avanzar desde las trincheras. El frente está paralizado. El 19 de Abril, los alemanes toman la delantera en el cielo, cuando el ingeniero Fokker, inventa un modo de sincronizar el movimiento de las hélices de los aviones, con el disparo de una ametralladora a través de ellas, lo cual permite que, un solo piloto, pueda, a su vez, pilotar y disparar desde su avión.El 22 de Abril, los alemanes usan el gas cloro, contra británicos (canadienses) y franceses en la segunda batalla de Ypres.
A finales de Abril, el heroico ejército italiano, que tenía firmado un acuerdo con Alemania y Austria-Hungría, y que había tenido la desfachatez de declararse neutrales al principio de la guerra, declara la guerra a "sus aliados", ante la promesa de franceses y británicos, de jugosas compensaciones al acabar la contienda.


Nicolás Maquiavelo, en "El Príncipe" declaraba:
"El que se apodere de una ciudad acostumbrada a vivir en medio de sus libertades y no se decida a destruirla, ha de esperar ser destruido por ella".
Los portugueses hundidos en la miseria; los griegos, más hundidos aún nos han descubierto que pagan jubilación a 4.500 familias habiendo muerto el pensionista, y en España, mientras las personas buscan comida entre la basura de los hiper, la ministra Salgado, ante las instrucciones que le han impuesto en la CE para bajar el déficit y elevar la competitividad, se permite decir que la dejen en paz que ella sabe muy bien lo que hay que hacer, y el ministro sindicalista de trabajo no se corta y afirma que la culpa de todo la tiene del PP. No cabe la menor duda que por donde pasan los socialistas arrasan como el caballo de Atila; será por eso que cada vez quedan menos capitostes socialistas en Europa, para, entre otras cosas, tapar las vergüenzas al gobierno español, manteniendo a Zapatero-Rubalcaba como se mantenía a Franco en sus últimos días. Será por eso que la destrucción de documentos y facturas en los reinos sociatas que van a ocupar los del PP resulta no solo sorprendente sino esperpéntico, porque en algún sitio han llegado a fundir las máquinas de destrucción de papeles, y en otros arrean directamente con los ordenadores. En algunas comunidades la deuda y el robo son la única política sostenida. Estamos informados que en Castilla la Mancha, existe una deuda superior a los 2.000 millones de euros (333.000 millones de pesetas), 500 millones solo en sanidad (83.000 millones de pesetas) no pueden pagar a funcionarios y personal sanitario, a pesar de no abonar las deudas con proveedores, pero conceden estos días subvenciones de 50.000 euros para jóvenes artistas de la región. Ya sabemos que CIU encontró un agujero en Cataluña, dicen que de 17.300 millones de euros (casi 3 billones de pesetas), más de lo esperado (que sumado a lo esperado no quiero ni pensar), y en Andalucía, cuando alguien levante las alfombras va a ser la debacle. En total se confiesa una deuda de las Comunidades Autónomas de 31.000 millones de euros ( más de 5 billones de pesetas). Europa dando advertencias, y España preocupada en hacer una ley contra los piropos (las intelectuales Pajín y Aido) o debatiendo sobre lo impropio del diccionario biográfico de la Academia de Historia (el intelectual Alonso). Y, como no, la quinta columna socialista de indignados piojosos, delincuentes y drogadictos de la Puerta del Sol y otras plazas españolas, asaltando comercios para robar suministros; menos mal que era Carrefur, que al fin y al cabo es francés.
Que envidia que Roma no pagara traidores, pero Hispania paga traidores (Rubalcaba), delincuentes (asesinos vascos), chorizos (Barreda, Bono, Chaves...), prevaricadores (elijan juez), sectarios (todos). En fin, Ramón Gómez de la Serna afirmaba:
"Los miserables debían ser escupidos hasta por las fuentes".

Queridos amigos voy a tomarme unas, creo que merecidas, vacaciones, alejándome de las fronteras de este calamitoso país, de modo que volveremos a vernos a final de mes. Mañana dejaré colgada la información que ya comuniqué para conocimiento general, hasta mi vuelta.
Sean malos.

domingo, 5 de junio de 2011

Ya hemos esbozado algunos pormenores de la Primera Guerra Mundial, y tras docenas de combates con gran participación de la artillería, de una aviación cada vez más protagonista, de los morteros, que inventaron y utilizaron los alemanes, por primera vez, en Octubre, y sobre todo, de la infeliz, pero heroica infantería, hemos resaltado dos de gran trascendencia en el devenir de los acontecimientos: La batalla del Maine y la batalla de Ypres (la primera de las tres que tuvieron lugar).
Y de esta forma hemos entrado en el primer invierno, tras un otoño de lluvias pertinaces, que condujo a la inmovilización de los ejércitos combatientes, que empeñarían todos sus esfuerzos en cavar trincheras, y con ello inaugurar la segunda fase de la Gran Guerra, la más duradera y terrible. Por cierto, el 1 de Noviembre se produce una gran batalla naval entre las escuadras inglesa y alemana, en aguas de Chile, con aplastante victoria de la armada germana,aunque un mes después, la británica se toma una generosa revancha, hundiendo varios buques alemanes en la batalla de las Malvinas.
Por otro lado los combates entre rusos y turcos comienzan a tener lugar en el territorio otomano de Armenia con ventaja turca, que por cierto, hacía semanas que se habían quejado que los armenios, a los que proporcionaban armas para luchar a su lado, desertaban con ellas a las montañas.
También tiene lugar el bombardeo por aire y desde barcos de guerra, de las ciudades costeras del Reino Unido, con importante compromiso para la población civil.
En Noviembre de 1914, tras un prolongado cerco de Belgrado por las fuerzas austro-húngaras, la capital serbia cae en su poder. Pero, a final de año, los balcánicos, con armamento nuevo, enviado por los franceses, contraatacan, y los austriacos, tienen que replegarse, no ya de Belgrado, sino de toda Serbia.
Los japoneses acaban por tomar la base alemana de Tsingtao. A finales de Noviembre, el 9º ejército alemán, carga contra los rusos, en el centro de sus defensas, tratando de abrir una cuña que separe sus unidades en dos, y poder derrotarlos por separado. Finalmente, y tras 15 días de vigorosos combates, en medio de continuas nevadas y un intenso frío, los germanos sufren 35.000 bajas, por 110.000 de los rusos, quienes, además, pierden 16.000 prisioneros y más de 60 piezas de artillería, pudiendo salvar con ello el centro industrial alemán de Silesia, que los austriacos no pudieron defender.
Cada vez está más claro que los alemanes no pueden estar en todas partes y que el ejército austro-húngaro está mandado por un puñado de fantoches aristócratas, de brillantes botas, medallero pectoral deslumbrante, que nunca habían merecido, y plumeros en sus cascos, de quienes no pueden fiarse lo más mínimo. De momento, en este frente oriental, las bajas sufridas por los alemanes, ascienden a 275.000 soldados (lo cual no contabiliza los muertos en Bélgica y Francia), los rusos se aproximan a los dos millones, los austro-húngaros 1.225.000, entre sus dos frentes, norte y sur, y los serbios 170.000. ¡Y eso en solo 6 meses!.
También se encuentra estancada la lucha entre rusos y turcos en Armenia y el Cáucaso, sin que pueda decidirse un vencedor por el momento. Llega la Navidad, aquella ansiada Navidad en que todo habría acabado, y la mayoría de los soldados, la pasarían con sus familias en casa. Pero la pesadilla no ha hecho más que empezar. En los campos de la Europa central ya no hay árboles, ni hierba, ni granjas, ni esperanzas. Todo es un yermo enfangado y herido de grandes hoyos fabricados por los obuses, y maniatado por interminable alambrada de espino.


Balmes publicó un articulo en el que incluía esta frase:
¡Ay de los pueblos gobernados por un poder que ha de pensar en la conservación propia!
No me digan que no es divertido ver a los socialistas (y comunistas allí donde estan asociados para el trinque) quemando documentos por camiones antes de que llegue "la derecha" y les descubra el chanchullo, algo, por cierto, que a los votantes de esos partidos, y a los piojosos de la Puerta del Sol, les importa un pepino porque están convencidos de que Rajoy va a pasar página. No he podido evitar que me recuerden a los nazis, en la película de "Arde París" quemando, igualmente los documentos inculpatorios antes de que lleguen los aliados, el 14 de Junio de 1940. Afortunadamente, el general que mandaba las tropas de invasión alemanas von Choltitz, con una sensibilidad muy superior a la progresía ibérica, no obedeció la orden de Hitler de dinamitar los principales monumentos de París... de destruir París, vamos, algo que los socialistas y masones de Zapatero a los que se unen las viejas glorias del felipismo, no han perdonado en España, a la que han destruído en su totalidad, y siguen en ello, para dejar un erial yermo y baldío inservible para ser restaurado.
Y una de las múltiples minas encargada de hacer volar en mil pedazos (o al menos en diecisiete) el estado español fue el Estatuto de Cataluña, el consentido y apoyado despilfarro económico que ha hundido en un pozo negro aquella región y la imposibilidad de que cualquier español llegue a cruzar las fronteras del länder catalán y de ser tratado como un ciudadano español. ¡Menos al rey! que, a pesar de que le queman en fotos (de momento solo en fotos) y le han insultado (al Borbón, dicen) por activa y pasiva, se va a hacer rehabilitación a Cataluña, donde mora una de sus hijas, porque se conoce que en Madrid no ha encontrado quién le rehabilite la rodilla operada. Y no se ofenda Majestad, que no es que me preocupe vuestra salud, algo que ya sé que os enfada mucho. ¿Que tendrán los enemigos de la monarquía, de la nación española, y de su ejército, que a nuestro rey le ponen? Ignoro que es lo que, concretamente, el colectivo de piojosos, viciosos y delincuentes, herederos del "pacifismo" marxista estalinista guarrista, de la Puerta del Sol, le inspiran al Jefe del Estado, así mismo, si acaso compasión, como a Gallardón... sí, al alcalde, que ignora la miseria humana que acampa delante de la sede de la Comunidad de Madrid, mientras a los tenderos chinos multa con un cuarto de millón de euros.
Alfonso XIII, un buen hombre, pero un mal estadista, que equivocaba la generosidad y la indulgencia con el descuido, le negligencia y la omisión del deber de un Jefe de Estado, por duro que resultara, y el patriotismo con la irreflexión atolondrada, dijo en cierta ocasión:
"Amo tanto a mi patria, que si en España fuese necesaria la república, y se proclamase, yo le ofrecería mi espada de soldado". No será este el sentir de su nieto.
Y otro rey Alfonso, Alfonso X el Sabio, en "Las Partidas,II" envía un sabroso consejo a Rajoy:
"Los que dejan al rey errar a sabiendas, merecen pena como traidores".

Buenas noches.

sábado, 4 de junio de 2011

Sigamos con nuestro relato de la Primera Guerra Mundial o Gran Guerra, como a mí me gusta más definir a este conflicto bélico. Ya ha quedado claro cuales fueron los antecedentes del conflicto, y como recordatorio de sus inicios solo matizaré que en sus primeras semanas, a las tropas austro-húngaras no les iba nada bien en el frente este, aunque, por el momento, tres meses después de su comienzo, vamos a conceder, que la guerra se encontraba en tablas en aquel sector.
En el frente occidental, por el contrario, a los alemanes les iba de maravilla; habían derrotado a los rusos en la frontera noreste con Prusia, y a los gabachos en la frontera occidental con Francia, a pesar de estar apoyados por sus aliados británicos, donde los germanos se encontraban a las afueras de París. Claro que, para su desgracia, los alemanes se veían obligados a reforzar los desaguisados de los austriacos, de los que ya no se fiaban en absoluto, lo que les restaba tropas y armamento.
Por otro lado los ingleses recibieron el apoyo de la Commonwealth (no se si de buen grado o forzados por la presión que significa un conjunto de "protectorados", consentidos por la comunidad internacional, por más que los británicos quieran disfrazarlo de países con ¿acuerdos comerciales?), es decir Canadá, Australia, Nueva Zelanda, e India. Muchos militares, y sobre todo los de baja graduación, hubieran apostado por que Alemania ganaría la guerra en aquel momento, se firmara una paz honrosa, y se acabó; ¡si supieran lo que les esperaba durante los tres años siguientes!.
París sufre un pequeño bombardeo. Los franceses tienen necesidad imperativa de mantener a los alemanes a orillas del río Marne, o París, y posiblemente la guerra, están perdidos, y lanzan una ofensiva desesperada, conocida como la batalla del MARNE, primera gran batalla de esta guerra.
La reunificación del ejército francés en París, con tropas frescas, eran una gran posibilidad de salvar la situación, pues sabían que las tropas alemanas se encontraban francamente agotadas (habían captado mensajes de radio germanos); pero aquellas tropas francesas había que transportarlas al frente y no contaban con vehículos suficientes para ello. Al gobernador de París, el día 5 de Septiembre, se le ocurrió una idea genial, tal como reunir a todos los taxis de la capital francesa, y con ellos desplazar al frente 6.000 reservistas.
El desesperado empuje no pudo ser aguantado por los alemanes que se vieron forzados a replegarse. Durante un tiempo, los franceses acosan al ejercito alemán en retirada. La batalla del Marne, no obstante, resulto una sangría tremenda: 265.000 bajas por parte francesa y británica, y 250.000 por parte de Alemania. Más de medio millón de hombres se quedaron en aquel páramo machacado por los obuses.
Mientras tanto la bolsa de Amberes se iba cerrando, por lo que resultó inexcusable evacuar a los belgas allí guarnecidos, que peligraban de ser triturados por la artillería germana, completándose la evacuación el 8 de Octubre. A mediados de este mes, el rey Alberto de Bélgica ordena abrir las exclusas del canal, inundando extensas zonas del país, consiguiendo, así, dificultar e incluso detener el avance alemán.
Los franceses seguían presionando y empujando a las tropas arias contra el mar del Norte, mientras los teutones intentaron rebajar esa presión atacando por el sur, sobre el ala derecha franco-británica. Pero los alemanes no cederían Bélgica así como así, y, a finales de Septiembre, vuelcan todos sus efectivos de la zona en la ciudad de YPRES, (batalla que duraría hasta el 22 de noviembre) tomada por los ingleses. Este bastión, de gran importancia estratégica, va a protagonizar la segunda gran batalla de la Gran Guerra, y un hito de cambio estratégico y táctico en la campaña. En esta batalla, los belgas, británicos y franceses perdieron más de 100.000 soldados, mientras los alemanes perdieron 130.000 hombres. La historia concede la victoria de esta, "Primera Batalla" (hubo dos más) de Ypres a los primeros. Victoria pírrica, a la vista de la carnicería.
La nieve comenzó a caer sobre el enfangado terreno, y los avances de las unidades y su material se hacía imposible, de modo que todas las partes tomaron la decisión de CAVAR TRINCHERAS, para mantener las posiciones conseguidas. Y con ello comienza la segunda parte de la campaña, la más dura, la más terrible la más mortífera, donde los hombres morían en el mismo lugar en el que comían y defecaban, cubiertos de chinches, de ratas y barro hasta las rodillas, empapados permanente, a veces enterrados por un obús, otras ahogados por el gas de guerra y otras debido a enfermedades carenciales, disentería, o a resultas de amputaciones por un "pie de trinchera", allí donde se volvían locos, pues el hecho de "saltar de la trinchera" era dar unos solos pasos hacia una muerte segura, muchas veces más piadosa y más humana que sobrevivir en aquellos agujeros.

Armando Palacio Valdés decía, y con enorme acierto:
"De la inteligencia no viene jamás la felicidad, por más que otra cosa afirme Schopenhauer, porque la inteligencia no admite el reposo".
Y al hilo del asunto de la contestación sobre el Diccionario Biográfico de la Academia de História, es algo que a los académicos no debe preocupar en absoluto, salvo por que han encargado algunos temas a personas indignas de ello, como Cebrián, por ejemplo, y atender la opinión del merluzo de Gabilondo o la iletrada Sinde, claro, a los que nos dedicamos a la historia, tanto paño caliente y alambiques, consigue que no nos interese perder nuestro tiempo y dinero en leer gilipolleces. Creo que existen en la asociación académica ilustres cerebros medievalistas, especialistas en la Guerra de Independencia, en el Renacimiento español, etc. capaces de sacar adelante una magna obra, a lo Alfonso X, sin abonar desprestigios políticos, porque claro, luego pasa lo que pasa. ¿Y que pasa? Pues que a unos no nos seduce lo más mínimo, aún sin haberla leído, y a otros solo les preocupa, sin pensar leérsela, para reivindicar los argumentos de su secta, porque solo leen el Marca o la Hoja Parroquial.
Ahora, lo que me tiene bastante intrigado en ese interés de tantos por tan poco; es decir, si del franquismo hoy día no queda sino las ruinas, que ya no hay quien las levante porque Franco, como demostró, afortunadamente, Garzón esta muerto y muy muerto a todos los efectos, a qué tanto empeño en sacar el espantajo para declararlo, incluso judicialmente, lo más malo del mundo mundial, hasta llegar a inculcarlo a los estudiantes en las escuelas, si Franco no va a resucitar. Ya no hay peligro. Tampoco va a resucitar Isabel la Católica y yo conozco gente que se declara a sí mismo muy ilustres, pobre gente por cierto, que se organizan en cardúmenes oficializados, con su capa blanca y su bonete, para solicitar que Isabel I de España sea santificada. ¿Y qué? Pues pobre gente, con eso no hacen daño a nadie y además dan risa.
Claro que en el asunto de Franco, hay así como varios millones de españoles, que no conocieron al Caudillo en su gran mayoría, todo sea dicho, que se quedaron enganchados en la Segunda República, bendiciendo las atrocidades cometidas en nombre del pueblo (del soviético, claro), ahora necesitan que el franquismo sea muy, muy, muy malo para que la república marxista resulte muy, muy, muy buena, por comparación. Los pintores solemos decir, sobre todo los admiradores del maestro Sorolla, que se consigue luz dando sombra al lado. Y estas mentes (las de Isabel la Católica ya están caducas a todos los efectos) son las que educan a las generaciones entrantes, y pretenden gobernar el país, y son amiguitos del rey (cuya prótesis Dios guarde) y pueden hablar con SM, como la Pajín, Rubalcaba o Bono (al resto de los españoles ya se nos ha vetado, y creo que nos van a prohibir mirarle a los ojos, como en el Japón pre-guerra), y hacen unos desfilitos de la señorita Pepis para evitar excesivo celo patriótico del pueblo (claro que lo malo, si corto menos malo). En fin que esta España de la monarquía republicana no franquista (con reservas, eh majestad) que con González o Aznar la entendía solo Dios, ya ni Dios la entiende (La actitud más reciente de la institución monárquica española ha conseguido que termine de la misma hasta los huevos un monárquico confeso como yo; ¡En hora buena majestad!). Decía Alfonso X el Sabio:
"Omildosamente fincados los ynojos e con pocas palabras deven pedir merced al Rey los que la han menester". Pues eso.
Porque verán ustedes, cuando viajas por Austria, Polonia, Italia e incluso Andorra, por ejemplo, si enfermas te atienden de mil amores, o sin amores, pero te atienden; pero En Cataluña dicen que su sanitat es suya y ya... Pero no se escandalicen porque yo he tenido pacientes a los que les han negado la asistencia en Alicante, Vascongadas ( donde la pasta se la gastan en pagar a sus altos cargos de sanidad) o Navarra. De modo que para viajar por España hay que llevarse Betadine, gasas, esparadrapo, Neobrufen, Britapen, Urbason y un manual de primeros auxilios, para no molestar.
A pesar de todo quiero expresar desde aquí, si es cierto su compromiso con la verdad y la justicia, todo mi apoyo a la juez Cillán, a la juez Alaya, y no sé que decir de Ruz. Yo también llevo 20 años sufriendo el acoso de mis compañeros de Puerta de Hierro, que han conseguido que no aparezca por el hospital a cuya plantilla pertenezco, ni a tomar un cafelito. ¡Ánimo! y a por ellos, recuerden a Daoiz y Velarde o a Padilla, Bravo y Maldonado o al alcalde de Móstoles (el de ahora no). Esto es memoria histórica.
Una locución latina afirma:
"Fiat iustitia et ruat coelum".

Buenas noches.

viernes, 3 de junio de 2011

Entonces, siguiendo el relato de la Primera Guerra Mundial, mientras se llevaba a cabo la carnicería del mes de Agosto de 1914 en las fronteras entre Alemania, y Bélgica, Luxemburgo y Francia, habiendo llegado los germanos, tras invadir las tierras de los belgas y luxemburgueses, a tener a los franceses acogotados a las puertas de París (¿Se repetiría la paliza de la guerra franco-prusiana de 1870?), en el oriente, las cosas pintaban de otro modo.
Los austro-húngaros invaden con 200.000 hombres la Serbia "provocadora", pero, a pesar de que los orgullosos austriacos despreciaban a los balcánicos, resulta que, en aquellos países ya habían tenido lugar dos guerras, anteriormente, con los turcos, en 1912 y 1913, y los serbios estaban bien entrenados, de modo que, aún siendo inferiores en número, obligaron a los austro-húngaros a retroceder en una sola semana de combates.
A mediados de Agosto, dos ejércitos rusos, a su vez, atacan a Prusia (por donde ahora está Polonia), con más ímpetu que armamento y orden militar, de modo que pierden a 3.000 hombres y deben retirarse a lamerse las heridas. Los alemanes se reagrupan al mando de Ludendorff, para darles el golpe de gracia a los rusos, pero se le adelanta, sin comunicarlo, el coronel Hoffmann, que emprende la maniobra por su cuenta y riesgo. Finalmente a los rusos les cuesta 125.000 bajas, y 90.000 prisioneros, por 15.000 de los germanos, en la ofensiva de Tannemberg, desde Prusia, al norte. Una debacle, al punto de que el general ruso Samsonov, se suicida.
A la vez, los austriacos atacan a los rusos algo más hacia el sur, en la "región" de Polonia (entonces no era país, pues estaba incorporada a Rusia), con un inicio afortunado, que dura poco, pues los rusos contraatacan y obligan a los paisanos de Mozart a volver a su punto de destino. A primeros de Septiembre, los rusos vuelven a la carga y obligan a retroceder a los austriacos, que se dejan en el campo 350.000 bajas, hasta las montañas de los Cárpatos. Los ejércitos del Imperio Austro-Húngaro, de Francisco José I, empiezan a ir de mal en peor, perjudicando seriamente a sus aliados alemanes, cuyas victorias se ven neutralizadas por los inútiles tropiezos de los austriacos. Es decir que muchos plumeros y mucha brillante presencia, pero carecían de armamento moderno y generales con ideas modernas (todos son unos carcamales).
Los rusos se preparan para embestir de nuevo y los alemanes empiezan a preocuparse. Al menos, por el sur las tropas austro-húngaras lanzan una segunda invasión sobre Serbia, y esta vez hacen retroceder a los balcánicos hasta su capital, Belgrado.
Estamos en la primera quincena de Septiembre. Para entonces, Japón ya ha declarado la guerra a Alemania, para mayor contrariedad del imperio germánico, y les ordena que se marchen de su colonia de Tsingtao en China.
Turquía se prepara, bajo el mando del general alemán von Sanders. A mediados de Septiembre, los alemanes lanzan una nueva ofensiva por el norte, consiguiendo un nuevo descalabro ruso que pierden 125.000 hombres, por 40.000 alemanes. Ahora pueden mandar tropas de ayuda, por tren, a los torpes de sus aliados, al mando de Hindemburg, que reunifica un nuevo ejército en Cracovia. La campaña durará todo el mes de Octubre, enfrentándose 19 divisiones alemanas contra 60 divisiones rusas; los combates son una carnicería. Finalmente, Hindemburg, agotadas sus tropas, toma la decisión de retirarse, cubierto por los austriacos, y dejando el campo arrasado y sembrado de cadáveres.
Llevamos solo 3 meses de guerra y el hedor de los cadaveres en Europa es insoportable. Cada vez se fabrican más gigantescos cañones, que lanzan enormes obuses, por miles, en cada batalla. Comienza a verse algún submarino alemán atacar convoyes de la Triple Alianza. La aviación cada vez es más agresiva y determinante. También son destino de ataques las respectivas colonias de los imperios beligerantes en África y Asia. Se incorporan a la guerra, reforzando a las maltrechas unidades británicas en campo francés, los canadienses, australianos y tropas indues, encargadas de atacar a los turcos en el actual Iraq.
Los alemanes se darían con un canto en los dientes si la campaña del frente oriental se estabilizara, al menos, y pudieran dedicar sus esfuerzos en el frente francés. Pero los austro-húngaros no podrán aguantar solos contra rusos al norte y serbios al sur.Ya se piensa que, difícilmente la contienda habrá terminado en Navidad.

Y hoy voy a hacer referencia al final de una magnífica obra de teatro original de uno de los genios del lenguaje castellano, Carlos Arniches, que en “La Señorita de Trevélez”, escrita en la primera mitad del XIX, y haciendo referencia a esa juventud vacía de contenido moral y sin espíritu estudioso, ilustrado o trabajador lamentábase en estos términos, por boca de su personaje Don Marcelino que intenta desterrar de la justa cólera de Don Gonzalo, la idea de matar de un pistoletazo al culpable de su dolor y el de su hermana víctimas de una burla tramada con la simple finalidad de divertirse:

<< Cálmate, Gonzalo, cálmate. ¡No vale la pena! ¿Qué habrías conseguido? ¡Matar a Guiloya!, ¿y qué?... Guiloya no es un hombre; es el espíritu de la raza, cruel, agresivo, burlón que no se ríe de su propia alegría, sino del dolor ajeno. ¡Alegría!... ¿Qué alegría va a tener esa juventud que se forma en un ambiente de envidia, de ocio de miseria moral, en esas charcas de los cafés y de los casinos barajeros? ¿Qué ideales van a tener estos jóvenes que en vez de estudiar e ilustrarse se quiebran el magín y consumen el ingenio buscando una absurda similitud entre las cosas más heterogéneas y desemejantes?... ¿En qué se parece un membrillo a la catedral de Burgos? ¿En qué se parece una lenteja a un caballo al galope? Y, claro, y luego surge rápida esta natural pregunta: ¿En qué se parecen estos muchachos a hombres cultos interesados en el porvenir de la patria? Y la respuesta es tan desconsoladora como trágica… ¡En nada, en nada; absolutamente en nada!... calma tu justa cólera y piensa, como yo, que la manera de acabar con este tipo tan nacional del guasón es difundiendo la cultura. Es preciso matarlos con libros, no hay otro remedio. La cultura modifica la sensibilidad y cuando estos jóvenes sean inteligentes ya no podrán ser malos, ya no se atreverán a destrozar un corazón con un chiste, ni amargar una vida con una broma…>>

Pues señor, en la Puerta del Sol de Madrid, una organización feminista, naturalmente de izquierda y muy probablemente grandes aficionadas a la tortilla, han denunciado en aquel gueto, entre la droga y el alcohol, las chinches los piojos, las ladillas, los condones usados, las jeringuillas y las ratas, animales de compañía habitual de las turbas progres, abusos sexuales, amenazas, agresiones, insultos y no cuantos actos democráticos y reivindicativos muestra de indignación, aunque las denunciantes culpan de estos sucesos a la sociedad en que vivimos. Naturalmente se refieren a la sociedad en la que viven ellas/os/es, porque yo, personalmente, y las personas de mi entorno ni agredimos a nadie ni tenemos chinches, ni ladillas, ni pulgas... En fin que lamento como médico el descalabro higiénico-sanitario, tanto físico como mental del Molokai Madrileño, en el que, entre aquella mugre, solo echo de menos a la Leire y a la Bibiana.
Y tal parece que el ayuntamiento de Zaragoza lo han fagocitado entre socialistas, comunistas y otros rojos, para seguir ejerciendo el latrocinio, el nepotismo, el cohecho, la prevaricación y la traición. No puedo, en este punto, por menos de evocar tantas referencias literarias y artísticas dirigidas al tradicional y heroico patriotismo aragonés. A los navarros ya se les veía el plumero y la cara de mendrugos, herederos de un reino que van a regalar a los vascos que nunca han sido sino un conjunto de tribus salvajes, pero Aragón... pues, mira por donde otros traidores a España, a la España que se desangra por multitud de heridas como a finales del siglo XVIII, a la bandera y al honor. No, si desde el Ebro al Pirineo, aunque quedara arrasado no pasaría nada.
Algo me dice que la la Academia de la Historia se ha metido en un jardín historiográfico del que sus decanos académicos no saben como salir. ¿Pero a quien se le ocurre encargarle al merluzo de Cebrián que escriba un capítulo sobre Felipe González ni sobre nadie? si, en primer lugar, no sabe escribir, y además le apestan las axilas a secta. Y sobre todo ¿Como escuchan a la ministra de las orejas de soplillo que desconoce a qué se refiera "la Ínsula Barataria"? ¡Por Dios!
Y no digamos de los manifestantes con la bandera republicana, cuyo aspecto de intelectuales de la historia no deja lugar a dudas. Todo esto es normal, pero veremos como responde la Academia de la Historia, si es que comete el error de responder
Hoy la prensa digital informa de la declaración voluntaria de un ingeniero que el día siguiente al 11-M vio como se conducía, por carretera, en grandes trailers los trenes objetivo del atentado, camino de su desguace y/o fundición. ¿A ustedes les extraña? A mi no. A Rubalcaba y Zapatero tampoco.
Según Gustavo le Bon:
"No se puede esperar nada de los hombres políticos para los cuales el mundo es un espejo que refleja exclusivamente sus deseos, sus pesadillas y temores".

Que descansen

miércoles, 1 de junio de 2011

Siguiendo con el relato histórico, que en la actualidad consagramos a la Gran Guerra, vamos a comenzar a desgranar, someramente, las acciones militares mas notorias. Antes de nada, quiero hacer la siguiente precisión: En la Primera Guerra Mundial, los analistas distinguen dos frentes: el frente oriental y el frente occidental. Por otro lado podemos dividir las acciones militares, también en dos momentos: una primera parte en que las batallas se producían, con avances, retrocesos, conquistas de terreno, tácticas envolventes para sorprender (Por cierto no confundir táctica, que es el arte de disponer y mover las fuerzas para el combate, en el campo de batalla, con estrategia, que es el arte de dirigir las operaciones militares, sobre un mapa o plano), y una segunda parte en que se estabilizó el frente (el occidental, principalmente), se construyeron trincheras y ninguno de los dos bandos contendientes se movía un metro; esta fue la fase mas terrible para los combatientes.
Otra consideración de interés es que, Gran Bretaña, al tratarse de una isla que solo podía invadirse por mar,siempre ha sido tradicional su fuerza marítima y por tanto su poderosa armada, y afamados sus almirantes, pero, concretamente, en aquel momento, su infantería no pasaba de 200.000 hombres ¿Quien iba a atreverse a atravesar el canal de la Mancha? ¡Ni siquiera por el paso de Caláis! La invasión de las Islas Británicas, para los británicos, resultaba una empresa imposible, de modo que con un reducido contingente de infantería que controlara las costas, basta y sobra.
Pues bien para llevar a cabo este lance bélico y mandar soldados al continente, tuvieron que recurrir al manido cartel de un individuo con bigotes (reproducía la cara del Secretario de Guerra, Kitchener) que insiste "¡Alístate! ¡La patria te reclama!", y los jóvenes civiles se alistaban, formando grandes colas y llenando los trenes, con un bullicio festivo, que más parecía que fueran a una visita de turismo, a contemplar la torre Eiffel.
Se ha descrito la curiosa ocurrencia (fatalidad sería más propio) de alistarse grupos de amigos del barrio, pandas de antiguos compañeros de colegio, equipos deportivos enteros, peñas gastronómicas... De los que con suerte solo volvía uno, que había visto morir a los demás, y quedaba tocado para toda su vida.
El caso es que la primera expedición británica contaba con 100.000 hombres al mando del mariscal de grandes bigotes (en esa época todos los hombres de renombre, portaban grandes bigotes, y si eran militares, grandes plumeros en el casco), Sir John French, que fueron, inmediatamente, instalados al sur de Bélgica, en Mons.
En Agosto comienza la primera fase de la guerra: los alemanes entran en Bélgica y dividen sus tropas en dos lineas de ataque: una que embotella en la ciudad de Amberes a unos 130.000 soldados belgas, que han retrocedido ante el empuje teutón, con el príncipe Leopoldo al mando, cercados por 60.000 alemanes, mientras la otra linea ataca la frontera entre Bélgica y Francia; cae Lieja en tanto contraatacan ingleses y franceses en Lorena; los alemanes retroceden para reunificarse y volver a atacar (a este "que voy, que vengo" se le denominó la Batalla de las Fronteras).
Todos estos combates, siempre iban precedidos de un intenso bombardeo de la artillería pesada que a veces duraba días. Mientras estos combates se producen, los franceses siguiendo un plan previsto conocido como Plan XVII, atacaron con gran ímpetu, más al sur, en la frontera con Alemania, en los territorios de Alsacia y Lorena, movimiento que resultó un desastre debido a las graves imprevisiones del general en jefe francés Joffre.
Ello permitió que los alemanes entraran en Francia por el norte, a través de Bélgica, y los franceses intentaban entrar en Alemania por el sur de su frontera común, sin conseguirlo y con un coste terrible de bajas.
Las unidades francesas que sobrevivieron se desplazaron hacia el norte para reforzar las líneas francesas que estaban siendo aplastadas en tierras belgas. Pero el empuje alemán de las fronteras resulta incontenible; el ejército francés sufre decenas de miles de bajas y tiene que ordenar retroceder, con urgencia, el ala norte (izquierda), entre las orillas de los ríos Mosa y Marne, y su ala sur (derecha) recula hasta Verdún, refugiándose en sus fortificaciones. Los ingleses, mueren también a miles y se ven obligados a retroceder hacia el oeste.
La bolsa de conquista alemana a finales de Agosto, a traves de Bélgica, Luxemburgo y las Ardenas ha atravesado el río Marne y Chateau-Thierry, rodea las ciudades de Verdún y Nancy y se encuentran a pocos kilómetros de París.
La guerra aérea, por primera vez en la historia, hace semanas que tiene lugar de protagonismo, al principio con globos dirigibles o con aviones muy primitivos, en misiones, fundamentalmente de reconocimiento. Pero pronto se valora la importancia de las aeronaves como bombarderos y como cazas de los aviones enemigos, para impedir su acción, mediante ametralladoras, situadas en el asiento de detrás del piloto. Los dirigibles alemanes bombardean Londres y otros puntos estratégicos de las Islas Británicas. En esta guerra sería de renombre universal para la aviación alemana el famoso piloto conocido como "Barón Rojo", que antes de morir alcanzado por un cañón antiaéreo, derribaría a ochenta aviones enemigos; su nombre, Manfred von Richthofen, quedaría inscrito entre los héroes de la historia bélica contemporánea. A medida que avanzaba la guerra, los aviadores muertos comenzaban a ser un número también inmenso. Se decía que a un aviador ingles solo se le daban unos días de vida, desde su llegada al campo de aviación.
En resumen, los intensos y continuos bombardeos de enormes cañones, las ametralladoras, los aviones bombarderos y la buena dirección militar de los alemanes, hace presentir que sus ejércitos resultan incontenibles. Los muertos y heridos, por ambos bandos son difíciles de contar, de no ser por la pérdida o menoscabo de unidades enteras. En Inglaterra se llama a las mujeres para que colaboren en las fábricas de armamento. Solo en un mes de guerra, ya se comienza a presentir el desastre.
Los combates navales entre las flotas británica y alemana, en el Mar del Norte y Canal de la Mancha, a finales de Agosto, son intensos. En ellos, los ingleses, que tenían un gran interés en medir sus fuerzas, no perdieron ningún barco pero los alemanes vieron hundirse a cuatro de sus navíos, lo que al Káiser Guillermo II, contrarió sobremanera.
Pero, a todo esto ¿Que ocurre en el frente oriental, donde, por cierto es donde se inició la guerra entre Austria-Hungría y Serbia? ¿Cual ha sido la reacción de Rusia? De esto hablaremos mañana.

De Federico Soulié dijo el ilustre crítico francés Julio Janin -en sus funerales- que no había sido en toda su vida más que un literato. También trabajó en una fábrica de aserrar maderas, en vista de que la literatura, y menos aún la poesía no daban entonces -ni ahora- para atender a las necesidades de la vida, salvo en muy contadas excepciones. Soulié no quiso nunca deber nada al favor oficial. En cierta ocasión, cuando el gobierno tuvo noticia de las necesidades de aquel buen escritor para llevar a cabo un viaje a Gran Bretaña, el ministro le ofreció seiscientos francos, a lo que el poeta respondió:
"Señor ministro, cuando necesito seiscientos francos, lo cual me sucede muchas veces, no molesto a ningún ministro, ni yo pierdo en tiempo en ir a molestarlo. Me levanto a las seis de la mañana, y trabajo hasta medio día".
Amigos míos, la prensa anuncia que el déficit de la Comunidades Autónomas, en este momento, se calcula, oficialmente, en 5.000 millones de euros, el doble que el del estado, es decir unos 832.000 millones de pesetas, lo que se equipara casi a la mayor fortuna de España, duplica con creces al capital de Alicia Koplowitz, y casi cuadriplica el de Emilio Botín. Y eso sin tener en cuenta que estos cálculos siempre se informan a la baja. Naturalmente, ante la posibilidad de quedar en las pasadas elecciones autonómicas y municipales con el culo al aire y para contentar a los posibles votantes cabreados, se lanzaron los regidores socialistas y comunistas a pagar gran cantidad de recibos y facturas que debían desde hacía años endeudándose más aún. Y esto se conoce ya en Europa, donde los políticos socialistas y masones siguen cubriendo a Zapatero y su gobierno en una carrera sectaria de ruina de la misma Comunidad Europea. Pero ¡Qué más da! Ahora admitimos a Serbia y mañana a Turquía y todo arreglado. Esto pudiera ser que a Don Juan Carlos no le cabrée.
Aunque no se pierdan, hablando de sectarismo, a los paisanos de Tribunal Supremo, que tanto atacaban al Constitucional, y estos sí son jueces, que reconocen alteraciones de las cuentas del patrimonio y sucios regalos del sopaboba de Bono, pero se niegan a investigarlo. ¿Como se llamaba a esto? prevari... Bueno como fuera ¡Lo ven como no puedo comentar noticias con irónico humor! Afortunadamente para esa salud de hierro de Don Juan Carlos, esto ni le conmueve. No digo ¡Dios salve al rey! para que no se moleste. Naturalmente no puede extrañarnos, despues de tan compartida camaradería entre la Jefatura del Estado y la Presidencia del Parlamento, que el mismo Bono afirme que el rey estuvo muy simpático con la prensa cuando les acusó de plantarle un pino en la barriga. En fin si lo dice Bono. Pudiera ser que en efecto, cono aseguró SM, sea la prensa la que desea matarle todos los días, y el resto de los españoles estemos despistados pensando que son los asesinos vascos (y los catalanes que le queman, en foto todavía), los que le tuvieron en la mira de un rifle y ahora dicen que es "un ser" que no pinta nada en San Sebastián, y que si aparece "ya verán que hacen"; esos que hoy han comentado que "serán beligerantes en caso de que la coalición de otros partidos intenten imponerles proyectos". Digo que pensábamos los súbditos que estos son los que deseaban matarle, pero tal parece que hablando se entiende la gente.
De todas formas hoy se le veía a SM sonriente y satisfecho en presencia de la ministra Garmendia; ya pasó el cabreo, y es que las izquierdas en general resultan, sin duda un bálsamo para el desánimo de la Casa Real.
Por cierto y para mantener este tono de cordial perdón a la gente, desde aquí mando un beso a la Pajín hamburguesa, pues no está bien afrentar de los gilipollas y deficientes del pepino, y otro a Ibarra cuyas declaraciones me han emocionado. En vista de las críticas al despacho Luis XV, o parecido que le pagamos todos los españoles, cuando ya no pinta una mierda, también se ha enfadado, como el rey, pues declara que le es imprescindible para ayudar a los ciudadanos (ánima bendita, gran catecúmeno) "que requieren de sus conocimientos, de su experiencia y sus opiniones", y que ahora ya no va a ayudar a nadie ¡Hala! Tendría que ver este soplapollas el despacho, el zulo, en el que yo paso consulta para la sanidad pública, donde, por cierto, se han negado a instalarme aire acondicionado, porque no me corresponde.
Si no hay nada como caer en gracia, como Sánchez Manzano.
De Tomás de Iriarte son estos versos finales de su fábula "el topo y otros animales":
"Si el que es ciego y lo sabe,
aparenta que ve,
quien sabe que es idiota,
¿Confesará que lo es?

Que descansen.